Cómo aplicar el método japonés de las 5S para una casa más ordenada

Tener una casa ordenada es muy posible si gestionas los objetos que posees de forma eficiente. Hay varias alternativas para ello, y una de las que ha tomado mayor popularidad es el método japonés de las 5S.
Esta técnica nació en el Japón de la posguerra, y en ese entonces tenía como fin optimizar los talleres y fábricas, aumentando su eficiencia. Pero con el tiempo, se adaptó al hogar, proponiendo una serie de cinco pasos lógicos para mantenerlo en equilibrio, sin necesidad de un día de limpieza intensiva.
Primera S: Seiri (clasificar)
Esta técnica japonesa comienza con clasificar tus pertenencias, separando lo que aporta valor en tu hogar de lo que no. Esto se traduce en hacer una auditoría honesta. Por ejemplo, revisa el armario y saca la ropa que no has utilizado en los últimos seis meses.
O verifica los cajones de la cocina, retirando los utensilios repetidos o recipientes viejos que ya no utilizas. Esta auditoría te permite descartar lo innecesario y liberar espacio en tu hogar.
Segunda S: Seiton (ordenar)
El principio detrás de esta S es simple: darle a cada objeto un lugar fijo y lógico dentro de tu hogar. Para llevarlo a la práctica, podrías definir un lugar para objetos que son propensos a perderse, como las llaves o la cartera. Si colocas un gancho en la pared del recibidor, podrías mantener allí las llaves y ubicarlas con facilidad. También vale una bandeja en la mesita del recibidor, que además te serviría para la cartera.
En el baño, el orden puede tomar el camino de la agrupación. Ubica los cosméticos en bandejas según su función (skincare, cuidado del cabello, entre otros). Así te será más fácil encontrarlos.
Tercera S: Seiso (limpiar)
En este método japonés, la “limpieza” tiene una doble función. Aparte de quitar el polvo y la suciedad de los espacios, también sirve para detectar que ensucia más de la cuenta y corregirlo. Imagina que estás limpiando la encimera de la cocina, y mientras pasas un trapo, notas el cargador y las llaves en ella. La idea es que los lleves al lugar designado, justo después de terminar con la encimera.
Otro ejemplo es al limpiar el escritorio. Es posible que notes papeles y documentos que están ocupando espacio y lo hacen ver desordenado. Lo ideal es que los archives como parte de esa limpieza.
Cuarta S: Seiketsu (estandarizar)
Para que el orden ganado se mantenga, es necesario que establezcas rutinas y reglas sencillas en el hogar, que todos comprendan y puedan llevar a cabo con facilidad. Un ejemplo de norma puede ser el no dejar platos sucios en el fregadero, o en el caso de los niños, recoger sus juguetes luego de jugar con ellos.
Quinta S: Shitsuke (disciplina)
La quinta y última S garantiza el éxito de la técnica a largo plazo. La idea es que vuelvas los pasos anteriores un hábito, con disciplina y constancia. Para ello, puedes incluir una rutina corta de 10 minutos al día. Tan solo realiza un recorrido por tu hogar, recogiendo lo que quedó fuera de lugar y despejando las áreas más propensas al desorden, como el recibidor, la encimera o la mesa del comedor. Estos 10 minutos actúan como un reinicio para el espacio.
Tener una casa más ordenada también puede traer calma. Y es que un espacio despejado reduce el ruido mental y el estrés que conlleva. Haciendo que el hogar se convierta en un refugio de descanso y no en una lista interminable de tareas pendientes.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







