6 colores primaverales de pedicura para combinar con tus sandalias

Con la llegada del calor, nada mejor que usar sandalias, por lo que tu pedicura adquiere mucho protagonismo. Si eliges bien el color puedes conseguir un look pulido y hermoso.
Esta primavera las mejores alternativas no son siempre las más llamativas, sino los tonos suaves y clásicos bien aplicados. Con ellos, tus sandalias lucirán como el complemento perfecto de tus outfits.
Rosa palo

Es uno de los tonos más versátiles de la temporada. Suaviza el aspecto del pie, aporta luminosidad y combina sin esfuerzo con sandalias de color nude, blanco, camel, negro o metálico.
El rosa palo funciona especialmente bien con sandalias de tiras finas, donde el color del esmalte tiene bastante presencia. Es también una de las opciones más favorecedoras para pieles claras y medias.
Blanco lechoso

El blanco en pedicura hace que los pies se vean más frescos y limpios, y combina con prácticamente todo. A diferencia del blanco puro, el blanco lechoso o crema tiene un acabado más suave que resulta más fácil de llevar en el día a día. Queda especialmente bien con sandalias de cuero natural, espartillas o cualquier calzado en tonos tierra.
Lila pastel

El lila pastel es el color más estacional de esta selección. Aparece en primavera con fuerza y encaja a la perfección con el ambiente de la temporada. Combina bien con outfits en blanco, verde agua, beige y tonos neutros en general.
Para las sandalias, funciona mejor con modelos en colores claros o metalizados que no compitan con el tono del esmalte. En pieles más oscuras, el lila pastel gana todavía más presencia.
Beige cálido

El beige en pedicura alarga visualmente el pie, se integra con cualquier sandalia y no distrae del resto del look. Es la opción más discreta de esta lista y también una de las más elegantes.
Resulta muy útil cuando las sandalias tienen mucho detalle o color, porque el esmalte no añade ruido visual. Es también uno de los tonos que mejor disimula si el esmalte comienza a despegarse.
Rojo clásico

En primavera, los tonos más frescos, como el rojo cereza o rojo frambuesa, son los más adecuados. Combinan con sandalias en negro, nude, blanco y dorado, y dan un punto de color definido que no necesita ningún complemento más.
Es la opción más segura cuando se quiere algo con más presencia sin arriesgar demasiado.
Amarillo pastel

El amarillo pastel es la apuesta más atrevida de esta selección, pero también una de las que mejor captura la estética de la primavera.
Lejos de los amarillos saturados, los tonos vainilla o mantequilla son fáciles de llevar y van bien con sandalias blancas, crudas o en tonos naturales. Sobre pieles morenas, el contraste es especialmente favorecedor.
Escoge un tono que acompañe a las sandalias en lugar de competir con ellas y tendrás un aspecto más armonioso en tus pies.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







