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Bandejas metálicas con grasa pegada: cómo limpiarlas sin dañarlas

3 minutos
Ni lejía ni limpiadores agresivos. Con agua caliente y jabón suave podrás limpiar tus bandejas de horno, sin hacerle ningún daño a su estructura.
Bandejas metálicas con grasa pegada: cómo limpiarlas sin dañarlas
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 05 octubre, 2026 10:00

Imagina que preparas un lomo de cerdo al horno para la cena y queda delicioso. Pero, a la hora de lavar los trastes, te encuentras con la bandeja metálica en la que lo cocinaste, llena de grasa pegada y jugos caramelizados.

Muchos consideran que para quitar esta grasa necesitan frotar y raspar con fuerza o utilizar productos químicos agresivos. Más lo cierto es que puedes usar los principios básicos de la química a tu favor, para retirar la grasa con menos esfuerzo y manteniendo la bandeja sin daños. Te contamos un protocolo sencillo para lograrlo.

1. Deja enfriar la bandeja antes de lavarla

Por lo general, al sacar el alimento de la bandeja, solemos echarle agua y dejarla remojando, con la idea de que esto va a despegar la grasa. Más lo cierto es que ese choque térmico entre el calor residual de la superficie y el agua fría afecta al metal de la bandeja, haciendo que se deforme.

Y si tiene un recubrimiento antiadherente, este cambio de temperatura también influye en él, debilitándolo. Por ello, lo mejor es dejar que la bandeja se enfríe de forma natural antes de lavarla y aplicarle agua.

2. Retira la grasa superficial con papel o una espátula suave

El primer paso de la limpieza como tal de la bandeja es en seco. Vas a retirar el exceso de aceite y la suciedad superficial pasando un par de hojas de papel absorbente por toda el área. Si notas que hay restos semisólidos acumulados en las esquinas, entonces utiliza una espátula de silicona suave para despegarlos. Esta sencilla acción retira gran parte de la suciedad, sin provocar ni un solo rayón.

3. Ablanda la suciedad con agua caliente y jabón

Hay quienes utilizan blanqueador y limpiadores de horno para lavar la bandeja. Pero el fabricante de utensilios de cocina Wilton señala que estos productos tan agresivos pueden dañar el metal del que está hecha.

En su lugar, opta por el método del remojo, llenando la bandeja con agua caliente y sumándole lavavajillas desengrasante líquido, dejándolo reposar por unos 40 minutos. El calor ablanda la grasa, permitiendo que los tensioactivos del jabón penetren entre la costra y el fondo metálico.

4. Usa bicarbonato como pasta suave

Ahora, si notas una mancha de grasa pegada muy adherida, que se resiste al agua jabonosa, puedes usar bicarbonato de sodio. Tan solo mezcla tres cucharadas con una de agua tibia en un cuenco, hasta formar una pasta espesa, y extiéndela sobre las manchas oscuras. Deja que actúe por media hora y luego frota con suavidad con una esponja suave.

Eso sí, este truco solo funciona con las bandejas metálicas de aluminio o acero inoxidable. Conviene evitarlo en las que tienen un recubrimiento. Y es que el bicarbonato actúa como un abrasivo suave que puede desgastar el antiadherente con el tiempo.

5. Evita estropajos metálicos

Ahora es importante que hagas la limpieza de la bandeja con herramientas suaves, como lanillas de microfibra o esponjas suaves, y evites los estropajos metálicos. Ellos crean micro surcos en la bandeja, donde se acumula suciedad. Y en el caso de las delicadas con antiadherente, aún más, ya que los estropajos desgastan el recubrimiento, y con él, su vida útil.

6. Seca bien antes de guardar

Una vez limpia la bandeja, vas a aclararla muy bien bajo el grifo y secar a fondo con un trapo de algodón seco. Este es un paso clave, ya que, al estar hecha de metal, cualquier residuo de humedad puede causar manchas de óxido en la superficie. Si deseas un secado impecable, puedes encender el horno e introducir la bandeja por un par de minutos, para que se evapore cualquier gota que haya podido quedar.

No caigas en el mito de que una bandeja metálica debe quedar como nueva para estar limpia. Es normal que se oscurezca un poco con el uso. Lo más importante es retirar la grasa y residuos, sin comprometer su superficie ni su uso seguro.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.