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Lao-Tsé, filósofo: "Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, lo nutrirás toda su vida"

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El fundador del taoísmo nos habla en esta frase de qué tipo de ayuda puede ser más útil para una persona. Fomentando su autonomía en el proceso.
Lao-Tsé, filósofo: "Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, lo nutrirás toda su vida"
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 12 octubre, 2026 22:00

Lao-Tsé fue uno de los filósofos más relevantes de la antigua China. A él se le atribuye la autoría del Tao Te Ching, considerado como el fundamento del taoísmo. Entre sus diversos escritos y reflexiones sobre el flujo de la vida, expresó una frase certera y que sigue muy vigente en nuestros días: “Si das pescado a un hombre hambriento lo nutrirás durante un día. Si le enseñas a pescar, lo nutrirás toda su vida”

Ella funciona como una invitación a fomentar la autonomía y el aprendizaje, en lugar de la dependencia. Y es que la metáfora del pez ilustra con sencillez dos maneras opuestas de entender el apoyo entre los seres humanos.

Analizando la frase de Lao-Tsé

La idea central detrás de la frase de Lao-Tsé es mostrar cuál puede ser la ayuda más valiosa para que una persona alcance la autosuficiencia permanente. El pescado representa una ayuda puntual y momentánea que, como su nombre lo indica, resuelve el problema por un momento. Mientras que enseñar a pescar dota a la persona de herramientas, habilidades y confianza para valerse por sí misma. Siendo de mayor utilidad a largo plazo.

Desde el punto de vista del taoísmo, esto se conecta con la idea de no imponer soluciones a los otros, ni de dictarles cómo actuar. Más bien se busca acompañar a la persona para que encuentre su propio camino.

Mientras que desde el punto de vista práctico y de la psicología moderna, el “aprender a pescar” favorece la consolidación de la autoeficacia. Al recibir instrucción y espacio para ejercitar sus destrezas, la persona comprueba que sus propios actos producen resultados tangibles, generando una transformación emocional más duradera y aumentando su autoestima y confianza.

¿Cómo llevar la frase al día a día?

Considera que la frase de Lao-Tsé es aplicable a diferentes situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo, imagina un hijo al que su padre o madre ayudan con la tarea escolar, pero lo cierto es que ellos terminan resolviéndola. Si aplicamos la idea de la frase, los padres podrían guiarlo, para que el hijo desarrolle sus habilidades de investigación y razonamiento. De esta forma podrá valerse por sí mismo en el futuro. Pero este no es el único ejemplo:

  • En el trabajo. Si eres un supervisor que siempre termina corrigiendo todo lo que hace su equipo de trabajo o se queda con lo más difícil porque no confía en delegar, podrías enseñarles los procesos al equipo de forma más clara. También dar feedback y permitir que los demás cometan errores controlados y aprendan de ellos.
  • En los emprendimientos. Hay quienes buscan ayuda y orientación para iniciar un emprendimiento. Y aunque la ayuda puntual de alguna organización o experto es útil, lo es aún más fomentar programas que enseñen habilidades digitales o gestión financiera. Así podrán tener las herramientas necesarias para desarrollar su emprendimiento.

“Aprender a pescar” no es indiferencia

Muchos tienen la idea errónea de que la frase de Lao-Tsé funciona como una invitación a la indiferencia, viéndola como una negación de la ayuda. Más lo cierto es que su objetivo central es pensar en qué tipo de ayuda será más conveniente para la persona y su situación. A modo general, obtener las habilidades para valerse por sí mismo suele ser más útil. Pero hay casos especiales.

En situaciones de emergencia, como un desastre natural o un hambre extrema, la ayuda inmediata (darle el pescado) es primordial para garantizar la supervivencia básica. Después, puedes trabajar con la persona el “aprender a pescar”, en forma de capacitaciones, redes de apoyo u oportunidades de empleo.

Ahora, si tienes dudas de qué tipo de ayuda puedes brindar en determinada situación, puedes hacerte una pregunta sencilla: ¿Esta acción hace a la otra persona más dependiente de mí o más capaz de valerse por sí misma? Su respuesta te servirá como guía para orientar tu colaboración de una forma más utilitaria.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.