Cómo quitar el olor a fritura de la cocina y evitar que se quede durante horas

¿Te ha pasado que fríes unas croquetas, pollo o pescado, y al terminar la cocción el olor a fritura no desaparece de la cocina? Este método de cocción libera vapores al ambiente cargados de compuestos orgánicos y micropartículas de grasa. Una parte de ellos queda suspendida en el aire y otra se deposita sobre las superficies, tal es el caso de las encimeras, el salpicadero o la campana.
Y precisamente estas partículas siguen produciendo el olor a fritura, incluso mucho después de haber apagado el fogón. Hay quienes intentan solucionar el problema usando ambientadores, pero eso solo lo disimula por un tiempo. El olor no se va a ir hasta que elimines las partículas de grasa en la cocina. Para ello, debes combinar la limpieza de las superficies y la neutralización del aire.
¿Qué debes hacer tras la cocción?
El protocolo para eliminar el olor a fritura de tu cocina debe comenzar justo en el momento en el que retiras la sartén del fogón. Un error común es apagar la campana extractora al terminar de cocinar. En su lugar, déjala encendida unos 10 o 15 minutos más, para que capture los vapores residuales del aceite que se está enfriando en la sartén. Otras acciones necesarias en ese momento son:
- Ventila tu hogar. Abre una ventana en un punto de tu casa y otra en el extremo contrario. De esta forma crearás una corriente de aire que arrastrará las partículas grasas en el aire hacia el exterior.
- Limpia la zona de cocción. Pasa una bayeta con un producto desengrasante por el salpicadero o las encimeras próximas al fogón justo al terminar de cocinar. Si quitas las gotas de aceite de las superficies antes de que se enfríen, evitarás que se peguen y, con ellas, el olor a fritura.
Gestiona los residuos
Una vez que el aceite y restos de alimentos que pudieran haber quedado de la cocción se hayan enfriado, es necesario que los retires de la sartén u olla. Ten en cuenta que el aceite usado sigue liberando compuestos volátiles que mantienen vivo el olor a fritura. Si no vas a desecharlo de inmediato, pásalo a un recipiente con tapa. De igual manera, guarda la comida sobrante en un táper y lava muy bien tu sartén.
Neutraliza los olores
Si después de limpiar la grasa superficial y ventilar, sigues percibiendo el olor a fritura en tu cocina, quiere decir que todavía hay partículas de grasa. Bien sea en el aire o en alguna otra superficie. Puedes neutralizar el olor con productos naturales y técnicas sencillas.
- Crea vapores cítricos. Coloca unas rodajas de limón o naranja en una olla con agua y un par de ramas de canela o clavos de olor. Deja hervir a fuego lento durante 20 minutos. La idea es que se produzca un vapor cargado de aceites esenciales que neutralice las partículas de grasa en el aire.
- Usa productos absorbentes. Tanto el bicarbonato de sodio como el carbón activado tienen propiedades absorbentes y pueden atrapar las partículas causantes del olor a fritura. Solo coloca alguno de ellos en un recipiente destapado y ubícalo en una zona discreta de tu cocina.
- Lava los trapos y las cortinas. Ten en cuenta que las partículas de grasa de la fritura pueden quedarse atrapadas en las cortinas o trapos cercanos al fogón. Por ello, es conveniente que los sustituyas y laves, para neutralizar el olor.
No dejes de lado los filtros
Muchos olvidan limpiar los filtros de la campana extractora y esto representa un error. Un filtro limpio atrapará una mayor cantidad de partículas y mantendrá la potencia del aparato. Además, si están saturados de grasa vieja, serán ellos los que produzcan el olor a rancio.
Lo ideal es limpiarlos cada 15 días y verlo también como una medida de prevención. Así las cosas, la lucha contra el olor a fritura se gana con una ventilación inteligente, limpieza rápida de las superficies y un sistema de extracción que funcione a pleno rendimiento.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







