Cómo quitar el polvo del aire acondicionado sin meterlo entre las rejillas

El aire acondicionado se ha vuelto uno de nuestros más grandes aliados a la hora de enfrentarnos al calor y las altas temperaturas. Pero, con el paso del tiempo y los usos, el polvo comienza a depositarse sobre la carcasa, así como en sus entradas y salidas de aire. Lo cual puede llegar a afectar su rendimiento y la calidad del aire en casa.
Para evitar que esto ocurra, es necesario que le des un mantenimiento sencillo, desempolvando la suciedad visible. Evita soplar el polvo con secadores o aire comprimido, ya que solo lo empujan hacia el interior del aparato o lo redistribuyen por la estancia. En su lugar, te proponemos un método sencillo, enfocado en capturar el polvo antes de moverlo.
Desconecta el aire acondicionado
Antes de ponerte manos a la obra con la limpieza del aire acondicionado, debes apagar el equipo y desconectarlo de la corriente. De esta forma garantizas que no exista ningún tipo de riesgo eléctrico mientras trabajas en el equipo. Recuerda que la seguridad es lo más importante.
Aspira la carcasa
Muchos utilizan una bayeta húmeda para limpiar el exterior del aire acondicionado. Pero esto solo hace que el polvo se convierta en una pasta que se pega a las ranuras de entrada de aire.
Una mejor estrategia es pasar la aspiradora por todo el exterior, utilizando el accesorio del cepillo suave. De esta forma retirarás el grueso de la suciedad, sin que caiga dentro del aire acondicionado.
Higieniza el filtro
Una vez limpio el exterior, vas a pasar a limpiar los filtros. Para ello, abre la tapa frontal, oprimiendo las muescas en los laterales del split; lo primero que notarás son los filtros. Retíralos con suavidad, para evitar dispersar el polvo en ellos por el ambiente.
Para limpiarlos debes seguir las instrucciones dadas por el fabricante. Si indica que los filtros son lavables, entonces utiliza agua templada y un detergente muy suave para ello. Luego, déjalos secar muy bien —pero sin exponerlos al sol—. Evita montar el filtro húmedo, ya que esto favorece la proliferación de moho.
Por otro lado, hay aires acondicionados que cuentan con filtros especiales de carbón activo o HEPA que no admiten agua. En estos casos, es probable que debas sustituirlos o solo aspirarlos. En el manual de instrucciones, el fabricante te indicará qué medida tomar.
Limpia las lamas
El mantenimiento anti polvo del aire acondicionado termina con la limpieza de las lamas y rejillas de salida del aire. Para ello utiliza un paño de microfibras seco o un pincel de cerdas naturales muy suave. Limpia con movimientos gentiles y sin empujar hacia el interior; esta es una zona delicada y si le imprimes mucha fuerza podrías dañarla.
De igual manera, evita introducir el pincel o cepillo a profundidad en las ranuras de salida o pasarlo en el interior del aire acondicionado. Tampoco es conveniente que utilices sprays o limpiadores en su interior. Esto puede dañar los sensores de tu aparato.
Por último, si notas que el polvo y la suciedad se encuentran muy incrustados detrás del filtro, sobre el serpentín o el ventilador del aire acondicionado, es conveniente que llames a un profesional. Lo más probable que necesites desmontar alguna pieza y ellos pueden hacerlo de forma segura, sin comprometer el funcionamiento de tu equipo.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







