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¿Has escuchado de la percha invertida? Así puedes usarla para limpiar tu armario sin culpas

3 minutos
Este sencillo método utiliza el principio de Pareto, soliendo demostrar que usamos el 20 % de nuestra ropa el 80 % del tiempo. Te contamos cómo aplicarlo.
¿Has escuchado de la percha invertida? Así puedes usarla para limpiar tu armario sin culpas
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 11 febrero, 2026 19:00

Imagina que abres tu armario el lunes por la mañana buscando un atuendo para ir al trabajo. Pero este se encuentra a reventar de ropa, haciendo que solo te abrumes y pierdas tiempo valioso.

¿Te identificas con esto? Entonces es probable que tu armario necesite de una limpieza y auditoría, pero decirlo es más fácil que hacerlo. Y es que tu cerebro te engaña, haciéndote creer que esa prenda te encanta, aunque no la hayas usado en más de un año. Una estrategia visual y sin culpa que puedes utilizar para depurar el armario es la “percha invertida”.

¿Cómo aplicar el reto de la percha invertida?

Si tuviéramos que usar una palabra para describir a este método, diríamos sencillo. No requiere que saques toda la ropa del armario ni que dediques un fin de semana entero a organizarlo. Consta de solo tres fases.

  1. Ajusta tus perchas. Vas a colocar todas las perchas en tu armario con el gancho mirando hacia tu persona, es decir, invertidas.
  2. Sigue tu rutina. Después del ajuste, cada vez que uses una prenda, la laves y guardes de nuevo, ubica la percha en la posición correcta, con el gancho “viendo” hacia adentro.
  3. Audita pasado un tiempo. Lo ideal es que lleves a cabo el método durante unos seis meses o una temporada entera. Pasado el mismo, vas a ir a tu armario y observar las perchas que siguen en posición invertida. Esas son las prendas que no utilizas y que deberías donar, regalar o vender.

¿Por qué funciona?

El método de la percha es efectivo porque te obliga a confrontar la realidad con datos. En muchas ocasiones crees que sí utilizas una prenda, cuando lo cierto es que no recuerdas la última vez que te la pusiste. Con este truco eliminas esa subjetividad, ya que la percha es la “prueba de uso”.

También facilita la toma de decisión, al convertirla en un trámite lógico. Tienes la suficiente evidencia de que no necesitas esa prenda, haciendo que sea más sencillo despegarte de ella sin culpas y liberar tu armario. Lo que a su vez, te da espacio y genera menos ruido visual en tu habitación.

Eso sí, ten en cuenta que hay ciertas prendas que, por su naturaleza, no son las más idóneas para aplicarles el método. Por ejemplo, la ropa de fiesta o la de temporada. Y es que un vestido de gala no es una prenda que uses a diario, sino en ocasiones especiales, y es normal que pase tiempo colgado entre usos.

De igual manera, hay piezas que tienen un alto valor sentimental —como un vestido de novia—, de las cuales no tienes que deshacerte. Para ellas lo mejor es guardarlas en una caja especial, así las conservarlas mejor y liberarás espacio en tu armario. Atrévete a poner en práctica el método de la percha invertida y pasa de un guardarropa abarrotado a uno funcional.

Imagina que abres tu armario el lunes por la mañana buscando un atuendo para ir al trabajo. Pero este se encuentra a reventar de ropa, haciendo que solo te abrumes y pierdas tiempo valioso.

¿Te identificas con esto? Entonces es probable que tu armario necesite de una limpieza y auditoría, pero decirlo es más fácil que hacerlo. Y es que tu cerebro te engaña, haciéndote creer que esa prenda te encanta, aunque no la hayas usado en más de un año. Una estrategia visual y sin culpa que puedes utilizar para depurar el armario es la “percha invertida”.

¿Cómo aplicar el reto de la percha invertida?

Si tuviéramos que usar una palabra para describir a este método, diríamos sencillo. No requiere que saques toda la ropa del armario ni que dediques un fin de semana entero a organizarlo. Consta de solo tres fases.

  1. Ajusta tus perchas. Vas a colocar todas las perchas en tu armario con el gancho mirando hacia tu persona, es decir, invertidas.
  2. Sigue tu rutina. Después del ajuste, cada vez que uses una prenda, la laves y guardes de nuevo, ubica la percha en la posición correcta, con el gancho “viendo” hacia adentro.
  3. Audita pasado un tiempo. Lo ideal es que lleves a cabo el método durante unos seis meses o una temporada entera. Pasado el mismo, vas a ir a tu armario y observar las perchas que siguen en posición invertida. Esas son las prendas que no utilizas y que deberías donar, regalar o vender.

¿Por qué funciona?

El método de la percha es efectivo porque te obliga a confrontar la realidad con datos. En muchas ocasiones crees que sí utilizas una prenda, cuando lo cierto es que no recuerdas la última vez que te la pusiste. Con este truco eliminas esa subjetividad, ya que la percha es la “prueba de uso”.

También facilita la toma de decisión, al convertirla en un trámite lógico. Tienes la suficiente evidencia de que no necesitas esa prenda, haciendo que sea más sencillo despegarte de ella sin culpas y liberar tu armario. Lo que a su vez, te da espacio y genera menos ruido visual en tu habitación.

Eso sí, ten en cuenta que hay ciertas prendas que, por su naturaleza, no son las más idóneas para aplicarles el método. Por ejemplo, la ropa de fiesta o la de temporada. Y es que un vestido de gala no es una prenda que uses a diario, sino en ocasiones especiales, y es normal que pase tiempo colgado entre usos.

De igual manera, hay piezas que tienen un alto valor sentimental —como un vestido de novia—, de las cuales no tienes que deshacerte. Para ellas lo mejor es guardarlas en una caja especial, así las conservarlas mejor y liberarás espacio en tu armario. Atrévete a poner en práctica el método de la percha invertida y pasa de un guardarropa abarrotado a uno funcional.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.