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¿Usas bicarbonato para todo? 6 errores que debes evitar al limpiar

3 minutos
¿Usas bicarbonato para limpiar casi todo? Aunque parezca inofensivo, no es adecuado para cualquier material ni sustituye a todos los productos de limpieza.
¿Usas bicarbonato para todo? 6 errores que debes evitar al limpiar
Escrito por Gabriela Matamoros
Publicado: 23 septiembre, 2026 15:00

El bicarbonato de sodio aparece en todo tipo de trucos de limpieza: para retirar suciedad, combatir olores o preparar pastas caseras. Puede resultar útil en determinadas tareas, pero no significa que sea apropiado para cualquier superficie.

Antes de utilizarlo, conviene identificar qué estás limpiando y consultar los cuidados recomendados para ese material. Que dos superficies se parezcan no significa que deban limpiarse de la misma manera.

1. Usarlo sin tener en cuenta el material

Aunque parece un polvo suave, el bicarbonato tiene una acción abrasiva que puede resultar inadecuada para determinados acabados delicados, como pulidos, lacados o barnizados.

¿Qué hacer? Comprueba las recomendaciones de mantenimiento del material antes de utilizarlo. Si tienes dudas, prioriza un limpiador específicamente indicado para esa superficie y prueba primero en una zona poco visible cuando corresponda.

2. Creer que bicarbonato y vinagre forman un “superlimpiador”

La espuma que se forma al mezclarlos resulta llamativa, pero no implica que la combinación tenga mayor poder de limpieza. Las burbujas se producen por una reacción química que libera dióxido de carbono, en la que el ácido del vinagre y la base del bicarbonato reaccionan entre sí.

¿Qué hacer? Elige el producto según el tipo de suciedad y la superficie. Para la grasa, por ejemplo, puede resultar más apropiado un detergente o un desengrasante compatible con el material.

Además, no mezcles productos de limpieza por tu cuenta: algunas combinaciones pueden producir reacciones peligrosas.

3. Aplicarlo sobre cualquier tejido o alfombra

El bicarbonato también aparece en trucos para combatir los olores en prendas, tapicería y alfombras. Sin embargo, no todos los textiles admiten los mismos procedimientos y los residuos pueden quedar atrapados entre las fibras si no se retiran correctamente.

¿Qué hacer? Revisa la etiqueta de cuidado y utiliza el método recomendado para el tejido, especialmente con materiales delicados o piezas valiosas.

4. Utilizarlo húmedo cerca de aparatos electrónicos

Una pasta de bicarbonato no debería convertirse en un limpiador improvisado para teléfonos, pantallas, teclados ni controles. Además de la abrasión, la entrada de humedad puede dañar componentes electrónicos.

¿Qué hacer? Sigue las instrucciones de limpieza del fabricante y utiliza únicamente métodos compatibles con el dispositivo. Apágalo y desconéctalo cuando las indicaciones de seguridad así lo requieran.

5. Pensar que utilizar más significa limpiar mejor

Cubrir una superficie con una capa gruesa de bicarbonato no garantiza mejores resultados. Utilizar en exceso puede dificultar su retirada y dejar una película blanca o partículas acumuladas.

¿Qué hacer? Cuando su uso sea apropiado, emplea únicamente la cantidad necesaria. Si necesitas repetir constantemente el proceso o aplicar grandes cantidades, considera un producto específico para esa tarea.

6. Utilizarlo como sustituto de un desinfectante

Limpiar y desinfectar no significan lo mismo. El bicarbonato puede ayudar en algunas tareas domésticas, pero no debe asumirse que una superficie queda desinfectada simplemente por aplicarlo.

¿Qué hacer? Si necesitas desinfectar una superficie, utiliza un producto indicado para ese fin y sigue sus instrucciones, incluido el tiempo de contacto cuando se especifique.

El bicarbonato puede seguir teniendo un lugar en la limpieza de la casa; el error es convertirlo en una solución universal. Antes de probar el siguiente truco que encuentres, empieza por dos preguntas sencillas: qué material tienes delante y qué necesitas conseguir realmente al limpiarlo.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.