Potus en esponja: cómo hacer esquejes, cuidarlos y cuándo pasarlos a maceta

El potus es una de las plantas más fáciles de multiplicar en casa, y existe un truco sencillo para iniciar el enraizamiento, usar una esponja de cocina nueva como soporte temporal. Este método resulta práctico porque mantiene el tallo húmedo y sujeto mientras el nudo desarrolla raíces.
Es importante aclarar que la esponja no “hace crecer” la planta por sí sola, sino que funciona como un aliado para mantener la humedad controlada y evitar que el esqueje se hunda en exceso en el agua. A continuación, te contamos cómo hacerlo paso a paso y qué cuidados seguir para lograr un trasplante exitoso.
1. Elige una esponja adecuada
Utiliza una esponja nueva, sin restos de jabón ni químicos. Antes de usarla, enjuágala bien con agua limpia para retirar cualquier partícula. Este detalle es clave para que el esqueje no se contamine ni se pudra.
2. Prepara la ranura
Con unas tijeras o un cuchillo limpio, haz una pequeña ranura en el centro de la esponja. El corte debe ser lo suficientemente profundo para sujetar el tallo, pero sin atravesar la esponja por completo.
3. Corta un esqueje sano
Selecciona un tallo de potus vigoroso y corta justo por debajo de un nudo. Retira las hojas inferiores para que no queden dentro del agua ni en contacto con la esponja. El nudo es la parte que desarrollará raíces, por lo que debe quedar bien expuesto.
4. Inserta el esqueje en la esponja
Coloca el nudo dentro de la ranura de la esponja húmeda. Luego, pon la esponja en un recipiente con poca agua, de manera que se mantenga húmeda pero sin quedar sumergida por completo. Esto evita que el tallo se pudra.
5. Mantén la limpieza y la humedad
Cambia el agua con frecuencia para que no se acumule mal olor ni se vuelva viscosa. Si notas que el tallo se oscurece o se ablanda, desecha esa parte y comienza con un corte nuevo y sano. La esponja debe mantenerse fresca y sin señales de deterioro.
6. Cuida la ubicación
Coloca el recipiente en un lugar con luz brillante indirecta y temperatura templada. Evita el sol directo, ya que puede dañar el esqueje. Revisa cada pocos días si aparecen raíces, que suelen desarrollarse en un par de semanas.
7. Trasplanta en el momento justo
Cuando las raíces midan entre 2 y 5 centímetros, es hora de pasar el esqueje a una maceta pequeña con sustrato aireado. Durante los primeros días, mantén el sustrato ligeramente húmedo para que la planta se adapte sin estrés.
Recomendaciones adicionales
- Usa recipientes transparentes para observar mejor el progreso.
- No dejes la esponja demasiado tiempo en agua; el objetivo es solo iniciar el enraizamiento.
- Si quieres acelerar el proceso, puedes colocar varios esquejes en la misma esponja, siempre que tengan espacio suficiente.
La esponja es un truco útil para iniciar el enraizamiento del potus, pero el éxito depende de tres factores; usar un esqueje con nudo sano, mantener la limpieza y la humedad controlada, y realizar el trasplante en el momento oportuno. Con estos cuidados, tendrás nuevas plantas listas para crecer en maceta y llenar tu hogar de verde.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







