Verónica, la planta de poco espacio que aporta color y follaje todo el año

Mantener un balcón o terraza pequeña con colorido durante todo el año es el dilema de muchos. Hay quienes tienen especies anuales, que florecen con intensidad en el verano, pero en los meses de otoño e invierno se “apagan” y dejan el espacio solitario.
En estos casos, una buena alternativa puede ser la verónica. Esta planta destaca por su tamaño compacto, adaptándose muy bien a recipientes y jardineras pequeñas. Por otro lado, la Real Sociedad de Horticultura británica señala que algunas variedades ofrecen follaje verde durante todo el año y flores en tonos como el blanco, rosa, malva o morado. No dejando sin color tu terraza.
¿Qué verónica es ideal para una maceta?
Bajo el nombre de verónica se reúnen una gran variedad de plantas, tanto vivaces como arbustos. Y debido a esta diversidad, no todas comparten la misma resistencia al frío, porte o calendario de floración. En particular, el género Hebe y la variedad Baby Marie es ideal para una maceta en el balcón o terraza.
El motivo es que tiene un crecimiento compacto y contenido, que no supera los 40 o 50 centímetros de altura. Además, sus hojas se mantienen verdes durante todo el año y produce flores en tonos que van desde el lila hasta el blanco. Otra variedad que puede servir para un balcón pequeño es la Silver Dollar, que tiene secciones de follaje variegado, con tonos morados en sus hojas.
Ubica la jardinera en el sitio correcto
Una vez elegida tu verónica, es clave que la cuides de forma correcta. Si tu zona tiene un clima templado, entonces necesitará de sol pleno para estimular su floración y mantener su follaje verde.
Mientras que en regiones con veranos muy intensos, conviene resguardar la planta en la semisombra durante las horas de mayor intensidad (mediodía). Y si la vas a colocar en un balcón en un piso alto, es importante que la protejas de las corrientes de aire. Que pueden resecar sus hojas y quebrar sus ramas.
Controla el riego y sustrato
A la verónica le gustan los suelos aireados, que favorecen el buen drenaje. El ideal es una mezcla de sustrato universal con perlita o arena. En cuanto al riego, requiere de uno moderado. En verano, solo cuando los primeros centímetros de la tierra se encuentren secos, y en invierno, aún más espaciado. Esto evitará que las raíces se encharquen.
Protégela de las heladas
Ten en cuenta que las raíces de una planta en maceta tienden a enfriarse con mayor velocidad que las cultivadas en jardín. Por ello, si notas que se acerca una helada o un periodo de frío intenso, debes proteger la maceta acercándola a una pared de la terraza y colocándola bajo un pequeño techo. También tienes la alternativa de forrar la maceta con plástico burbuja, para mantener el calor en temperaturas bajo cero.
Dale un mantenimiento continuo
Para que la verónica se vea colorida durante todo el año, requiere de un cuidado continuo. Retira las hojas marchitas de ella para estimular la producción de nuevos brotes. Y al final de la época de floración principal, haz una pequeña poda de mantenimiento. Recortando las puntas de las ramas unos pocos centímetros, con unas tijeras afiladas y limpias. Así estimulas la ramificación hacia los lados y evitarás que el arbusto se vuelva leñoso.
Tener un balcón pequeño no significa renunciar a las plantas. Si eliges una correcta, como una verónica compacta, podrás darle estructura, follaje vivo y color constante durante todo el año a ese pequeño espacio exterior.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







