Los 5 mejores productos naturales para dejar de roncar

Si no se duermen las horas necesarias, que en un adulto varían entre 7 u 8, es posible que la persona desarrolle problemas de salud a corto y largo plazo.
Los 5 mejores productos naturales para dejar de roncar
Maricela Jiménez López

Revisado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 28 septiembre, 2022

Dormir y descansar es fundamental para la correcta recuperación psicológica y física de la persona. Si no se duermen las horas necesarias, que en un adulto varían entre 7 u 8, es posible que la persona desarrolle problemas de salud a corto y largo plazo.

Para coger el sueño es importante crear un ambiente tranquilo. En este sentido, para muchas parejas o compañeros sentimentales, es un inconveniente el hecho de que alguna de las personas (o las dos) ronquen.

Roncar es un problema que puede ser debido a distintos factores. Lo más recomendable para solucionarlo es acudir a un especialista, en concreto para recibir un correcto diagnóstico y un tratamiento adecuado. Además, de forma complementaria, es posible ayudar a evitarlo con efectivos métodos naturales. A continuación desarrollamos algunos de estos.

Remedios y productos naturales para dejar de roncar

Es posible contar con algunos remedios naturales que ayudan a evitar los ronquidos. Se trata de productos sencillos de encontrar que, si bien no cuentan con un respaldo científico, tienen buenas y efectivas propiedades para este objetivo.



1. La miel

La miel es un expectorante natural que ayuda a eliminar las secreciones bronquiales que pueden impedir tener una buena respiración a la hora de dormir, lo cual produce los ronquidos.

Para aprovechar el efecto de este medicamento natural debes hacer gárgaras con una infusión tibia de frambuesa. Esta ayudará a que la miel no se quede atascada en la garganta y, a su vez, le dará mejor sabor al hacer las gárgaras.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de hojas de frambuesa, 10 gramos.
  • 1 taza de agua, 250 mililitros.
  • 1 cucharada de miel, 25 gramos.

¿Qué debes hacer?

Primero, añade las hojas de frambuesa en una taza de agua hirviendo y espera a que se entibie. Después, añade la miel de abejas, mezcla bien y usa la infusión para hacer gárgaras, sin tragar, antes de ir a dormir.

2. Aceite de oliva y ruda

Para este método debemos tener algo de paciencia, pues esta mezcla hay que dejarla reposar alrededor de dos semanas.

Ingredientes

  • 1 taza de aceite de oliva, 200 gramos.
  • 3 cucharadas de ruda, 45 gramos.

¿Qué debes hacer?

Primero, añade el aceite de oliva en un bol. Después, incorpora la ruda y mezcla el producto obtenido. Tras ello, sella el recipiente con papel aluminio y deja reposar en un lugar oscuro.

Al pasar las dos semanas, cuela el aceite para retirar las hojas de ruda y luego aplícalo sobre la nariz, el cuello y la nuca.

Aceite de oliva para no roncar.

3. Eucalipto y menta

Estos dos componentes tienen propiedades expectorantes que ayudan a suavizar la garganta y a abrir las vías respiratorias para evitar el ronquido y las molestias que conlleva.

Ingredientes

  • 1 taza de agua, 250 mililitros.
  • 2 cucharadas de hojas de eucalipto, 30 gramos.
  • 2 cucharadas de menta, 30 gramos.

¿Qué debes hacer?

Primero, calienta el agua junto con las hierbas hasta que llegue a ebullición. Tras ello, vierte la infusión en un bol y deja reposar por 10 minutos.

El tratamiento consiste en inhalar el vapor que estas expiden. Asegúrate de no estar muy cerca de la olla o recipiente en el que estén hirviendo para evitar que el vapor te lastime el rostro.

4. Cebolla: otro de los productos naturales para dejar de roncar

La cebolla es un  gran descongestivo natural. Ayudará a mejorar la obstrucción de las vías respiratorias y esto facilitará la respiración mientras disfrutamos del sueño y evitamos los ronquidos.

¿Qué debes hacer?

Primero, corta la cebolla por la mitad, añade un poco de sal y colócala en un recipiente en la mesita de noche. También puedes oler un poco de cebolla antes de ir a dormir.



5. Cúrcuma

La cúrcuma tiene muchos beneficios para la salud y entre ellos está el poder antiinflamatorio, que permite ayudarnos a combatir también los ronquidos.

Esta especia expande los vasos sanguíneos y, por lo tanto, se puede aprovechar para mejorar la respiración y también la tos, ya que ayuda a evitar la resequedad de la garganta. Para aprovechar sus beneficios podemos tomarla antes de ir a dormir.

Además existe evidencia científica que corrobora el beneficio de beber leche tibia con miel para mejorar la calidad del sueño.

Ingredientes

  • 1 taza de leche, 250 mililitros.
  • 2 cucharadas de cúrcuma, 30 gramos.
  • 1 cucharada de miel.

¿Qué debes hacer?

Añade la cúrcuma en una taza de leche caliente y consúmela antes de ir a dormir.

Roncar puede acarrear más problemas que el simple sonido.

 

Otros consejos para evitar los ronquidos

A parte de probar estos productos naturales para dejar de roncar y de seguir el tratamiento indicado por el médico; existen algunas medidas complementarias que pueden aportar beneficios en esta situación:

  • Bajar de peso si es necesario.
  • Evitar la ingesta de alcohol justo antes de acostarse.
  • Intentar dormir entre 7 y 9 horas y evitar la privación del sueño.
  • Es recomendable acostarse de lado y no hacerlo sobre la espalda. Dormir boca arriba hace que la lengua se desplace hacia la garganta y se obstruyan las vías respiratorias.
  • Las tiras adhesivas nasales aumentan el área de las fosas y favorecen la respiración en algunas personas.
  • Es preciso evitar la congestión nasal en especial si se tiene el tabique nasal desviado o se padecen alergias. La limitación del flujo de aire que pasa a través de la nariz puede obligar a respirar por la boca y empeorar los ronquidos.

Para obtener buenos resultados es importante ser constantes con el tratamiento y asegurarnos de que no haya ningún tipo de alergia o dificultad médica para realizar los procesos.



  • Mayo Clinic. Snoring. Diciembre 2017.
  • Pacheco D. Does warm milk help you sleep? Agosto 2021.

Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.