¿Por qué es malo aguantar las ganas de ir al baño?

Rayma Moreno·
24 Julio, 2020
Además de poder causarnos hemorroides y estreñimiento, aguantar las ganas de ir al baño puede alterar la función del intestino y dificultar la absorción de nutrientes. Te explicamos por qué debes evitarlo.

Probablemente, en más de una oportunidad, has escuchado que aguantar las ganas de ir al baño puede ser perjudicial. Pues bien, no lejos de la realidad, contener las ganas de defecar puede tener consecuencias en nuestra salud, más allá de las típicas incomodidades que ocasiona. 

Es cierto que hay momentos donde se nos hace imposible conseguir un baño y es necesario contener las ganas. El error que cometen muchos es convertir esto en un hábito diario.En su mayoría, a todo el que trabaja o estudia se le hace incómodo ir al baño. Debido a esto, suelen ver la acción de aguantar las ganas como algo inofensivo. ¿Por qué puede ser malo?

¿Por qué es tan malo aguantar?

Mujer con ganas de ir al baño

La digestión es la forma en como nuestro cuerpo absorbe nutrientes. Este proceso deja unos desechos que hay que eliminar y nuestro cuerpo lo hace por medio de las heces. Cuando se envía la alerta de ir al baño, lo peor que podemos hacer es ignorarla, ya que en ese momento el cuerpo necesita evacuar.

Es de suma importancia desechar todos esos residuos que, aparte de que nos hace sentir con malestar y pesados, colapsan el intestino.

Debido a este mal funcionamiento, asimilamos mal los alimentos y empezamos a experimentar síntomas como:

  • Indigestión.
  • Gases.
  • Hinchazón.
  • Dolor de estómago.
  • Hasta vómitos.

Únicamente debemos aguantar las ganas de ir al baño en casos donde sea imposible conseguir uno. Así pues, si sientes necesidad de defecar, es importante que no ignores esa sensación. Tu cuerpo te está indicando que tiene que expulsar esos desechos para poder mantener en óptimas condiciones el proceso digestivo

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Consecuencias de aguantar las ganas de ir al baño

Como te comentamos antes, esto, más que ser momentáneo, comienza a modificar nuestro intestino. En primer lugar, puede hacer que no absorbamos correctamente los nutrientes. Podemos ver la acción como algo inofensivo, y decir: “por una vez no está mal”, pero no es así.

  • A parte de traer grandes consecuencias en nuestro intestino y proceso digestivo en general, puede influir negativamente en todo el cuerpo.
  • Recuerda que este es un medio para expulsar los desechos. De no hacerlo, estos se quedarán retenidos y conducirán a problemas de salud.

Dolores

Ganas de ir al baño a cada rato

El aguantar por un tiempo muy prolongado las ganas de defecar hace que las heces se acumulen hasta crear una especie de “tapón”. Esto, al momento de evacuar, se vuelve una tortura, ya que el excremento se encuentra duro y por lo tanto puede llegar a ser doloroso expulsarlo.

Mal olor

No reprimas los deseos de ir al baño

Pasa igual con los gases. Al acumularse crean una bomba de olor, generando heces y flatulencias mucho más olorosas de lo normal. También al aguantar las ganas, incrementamos el desarrollo de gases en el estómago, que nos pueden hacer sentir sumamente pesados e hinchados.

Hemorroides

Las hemorroides son unas venas que se encuentran en el ano y que se inflaman por cualquier distensión del mismo. Su inflamación genera malestares, incomodidad y, en casos muy severos, un sangrado abundante.

  • No desechar las heces hace que estas se resequen en todo el conducto del ano. Esto genera que se endurezcan y sea mal difícil su expulsión, por lo tanto puede llegar a inflamar las hemorroides, como se explica en esta publicación de World Journal of Gastroenterology.
  • La consecuencia de todo esto es que, al momento de evacuar, será sumamente doloroso y puede llegar a aparecer sangre.

Según este estudio, las hemorroides no son muy frecuentes en la infancia o adolececia. Se presentan en un 40% en personas mayores de 50 años.

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Estreñimiento

Estreñimiento

Si se retienen por mucho tiempo o de manera constante las heces, nuestro sistema comenzará a fallar. De acuerdo con información en la revista Medicine, esto generará que tengamos un descontrol con las idas al baño o que las heces sean duras y muy difíciles de expulsar.

Un importante consejo es que no aguantes las ganas de ir al baño. Sea donde sea, si es necesario ir, ve. No tengas pena o vergüenza: es algo normal que nos pasa a todo el mundo. Piensa primero en tu salud y cuídate.

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