El pH de la orina, ¿qué es?

El pH de la orina es un valor muy importante para los médicos. A veces, sirve de orientación para diagnosticar una enfermedad de los riñones o de otros sistemas del cuerpo.
El pH de la orina, ¿qué es?
Leonardo Biolatto

Revisado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 10 mayo, 2024

El examen de orina es un estudio accesible, económico, no invasivo y de fácil recolección. A través del mismo es posible conocer diferentes parámetros que son útiles cuando se sospecha una enfermedad o un trastorno. Entre ellos, el pH de la orina juega un papel fundamental.

El pH mide la acidez o la alcalinidad de las sustancias. A veces, la orina ácida es señal de diabetes, de proteinuria o de gastroenteritis. Al contrario, la orina alcalina se asocia a las infecciones urinarias y a la hiperventilación.

¿Cuál es el pH normal de la orina?

El concepto de pH se refiere a la concentración de iones de hidrógeno. En este caso que nos compete, hablamos de la orina, lo que reflejaría su grado de acidez.

Para la escala general, los valores inferiores a 7 se consideran ácidos y los superiores a 7 son básicos o alcalinos. En la orina debemos guiarnos por su margen de normalidad propio.

El valor normal de pH urinario está entre 4.5 y 8.

Este número y el equilibrio que representa se encuentran en íntima relación con el pH de la sangre. Aunque ello no significa que la acidez urinaria tenga que corresponderse siempre a la acidez sanguínea. De esta manera, puede haber disociación de ambos valores.

Lo que sí sucede es que el sistema renal contribuye a regular el pH de la sangre. Junto con los pulmones y sustancias que circulan por el cuerpo, los riñones ayudan a mantener la homeostasis o equilibrio para asegurar la vida.

A través de la eliminación o por medio de la retención de sustancias ácidas o alcalinas, el aparato urinario trabaja para mantener el pH de la sangre en un valor alrededor de 7.4. Por ello, puede suceder que una enfermedad en otra parte del cuerpo se manifieste con acidez o alcalinidad de la orina.



¿Cómo se mide el pH en la orina?

Este parámetro se puede medir con dos métodos:

  • Análisis en laboratorio clínico: la muestra de orina se envía a un bioquímico que usa un analizador automático. Con métodos espectrofotométricos o electroquímicos se mide el pH.
  • Tiras reactivas: son pequeñas tirillas recubiertas con sustancias químicas sensibles. Se sumergen en una muestra de orina durante un tiempo específico y luego se compara el color obtenido con una carta de tonos proporcionada en el empaque. En general, no son exactas, ya que informan rangos (por ejemplo, pH de 4 a 6).

¿Cómo afecta la toma de la muestra a la medición?

La forma en que se recolecta la muestra de orina puede afectar el pH medido. Si ocurre contaminación con sustancias externas, como agua del grifo, jabón o desinfectantes, habrá cambios en los parámetros.

También varía la acidez si la muestra se diluye con agua. Esto podría ocurrir accidentalmente o intencionalmente (por ejemplo, al agregar agua para aumentar el volumen para cumplir con un pedido médico).

Finalmente, el tiempo de almacenamiento es otro parámetro que influye. Un período prolongado antes del análisis incrementa el riesgo de proliferación bacteriana y alcalinidad de la muestra.

Causas de orina ácida

Si el laboratorio informa un pH en la orina por debajo de 6 y más próximo al límite de 4.5, entonces ya podemos considerar que hay un líquido ácido. Si es menor, con más razón se confirma el diagnóstico. Y las causas son variadas.

Diabetes mellitus

En personas con diabetes mal controlada, los niveles de glucosa en sangre elevados presionan el filtro renal. Ello origina una salida de la molécula de azúcar en el líquido urinario.

La situación se conoce como glucosuria. Y ya que la glucosa es una molécula que afecta a su entorno, es posible que el pH descienda. Sobre todo, si hay bacterias causando una infección urinaria, pues los microorganismos usan el azúcar como «alimento» y producen ácido láctico.

Otra situación asociada es la cetoacidosis diabética. Se trata de una complicación grave de la diabetes, caracterizada por niveles muy altos de cetonas en la sangre, lo que puede resultar en un pH urinario muy bajo por la salida de estas moléculas a través del riñón.

Finalmente, el pH de la orina también puede revelar la carga de ácidos en la dieta de una persona con diabetes. Es un dato que ayuda a los médicos a valorar el apego o no a las pautas alimentarias.

Gastroenteritis

La gastroenteritis, cuando está acompañada de vómitos y diarreas severas, puede provocar deshidratación. Ello aumentará la concentración de la orina y cambiará el pH.

También la gastroenteritis se acompaña de una pérdida significativa de electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Primero se altera el balance sanguíneo, y luego el desequilibrio ácido-base se traduce en modificaciones de la orina.

En el mismo sentido, podría haber una pérdida excesiva de bicarbonato normal del cuerpo. Esta molécula es una importante reguladora del pH.

Alto o bajo consumo de proteínas

Por distintas vías, la carencia de este macronutriente o la ingesta excesiva a partir de carnes rojas se expresan en un pH bajo de la orina. A veces, traduce una situación de gravedad, pero otras tantas, no.

Cuando consumimos proteínas, el cuerpo las descompone en aminoácidos. Algunos se metabolizan para producir urea, que es excretada en la orina. Sin embargo, el mismo proceso produce ácido sulfúrico y ácido fosfórico, que también pasan a la orina.

Al contrario, la baja ingesta de proteínas se asocia con sarcopenia. Algunas investigaciones encontraron que un resultado de pH bajo en la orina es un buen predictor de pérdida de masa muscular en el futuro.

Consumo de jugo de arándanos

Un estudio publicado en la Revista Mexicana de Urología explica que esta bebida acidifica la orina, por la producción de ácido hipúrico. Aun así, los arándanos se utilizan para prevenir o tratar las infecciones urinarias de forma natural.

Medicamentos

Algunos antibióticos, como la sulfadiazina y la trimetoprima-sulfametoxazol, pueden acidificar la orina. También el cloruro de amonio, que se indica en las intoxicaciones por cianuro.

En cuanto a los antibióticos, algunos expertos sugieren tener en cuenta este efecto a la hora de tratar las infecciones urinarias. El médico debería considerar que algunos antimicrobianos actúan mejor en ambientes urinarios ácidos, como la nitrofurantoína.

Por otro lado, los fármacos que aumentan la excreción de ácido úrico en la orina, como probenecida, recetada para la gota, reducen el pH. En sí, el efecto no es determinado por el principio activo, sino por la excreción de los uratos.

Causas de orina alcalina

Las posibles causas de orina alcalina se asocian a un pH mayor a 7 y alrededor del límite de 8. También son diversos los motivos.

Hiperventilación

La hiperventilación es una respiración rápida y profunda que conduce a una eliminación excesiva de dióxido de carbono. Se registra más en mujeres jóvenes, que suelen tener algún trastorno de salud mental.

El resultado bioquímico es una alcalosis respiratoria. Esto significa que el pH de la sangre se eleva.

En respuesta, los riñones pueden disminuir la excreción de bicarbonato en la orina para tratar de compensar. Así, al faltar el amortiguador natural del bicarbonato, el pH de la orina asciende.

Infecciones del tracto urinario o ITU

La ureasa, una enzima de ciertas bacterias que tienden a colonizar las vías urinarias, es responsable de cambiar el pH de la orina. Lo que hace es aumentarlo, con la consiguiente alcalinización del líquido.

La orina alcalina por una ITU facilita la precipitación de sales minerales. Ello se suma al estado inflamatorio, lo que puede ocasionar más dolor y molestias al momento de orinar.

Dieta vegetariana

Las dietas vegetarianas tienden a ser ricas en alimentos que son alcalinizantes. No porque logren modificar el pH de la sangre. Al contrario, el cuerpo buscará la regulación excretando metabolitos por la orina, cambiando el pH de este líquido para mantener el equilibrio dentro del organismo.

Al excluir la carne y otros productos de origen animal, estas dietas eliminan uno de los factores de la orina más ácida. Es decir, al haber menor ingesta de proteínas, hay menor metabolismo de uratos.

Por su parte, la dieta lacto-ovo-vegetariana se propone como un buen complemento para las personas con cistinuria. Justamente, porque eleva el pH de la orina y contrarresta la agregación de cristales.

Exceso de bicarbonato

Algunas personas pueden tomar bicarbonato de sodio como suplemento dietético o para tratar problemas de salud sin la supervisión de un profesional. En ocasiones, se usa en exceso para aliviar la acidez estomacal o una indigestión.

Este consumo descontrolado altera el pH de la orina. Ello sucede porque el bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina que se excreta a través de los riñones.



La importancia de la medición del pH de la orina

El estudio de las muestras de orina es de bajo costo y de fácil obtención. Permite valorar muchas de las funciones metabólicas del organismo. Entre ellas, el pH urinario.

Con esa información, el médico puede diagnosticar una enfermedad o detectar a tiempo una complicación. Con base en otras informaciones, como los síntomas y demás parámetros bioquímicos, instaurará el tratamiento acorde.


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