Ingredientes, pasos y secretos para preparar un buen áspic en casa

Descubre cuáles son los ingredientes y el paso a paso para preparar un áspic casero, delicioso y muy tradicional. Este plato tiene destacados nutrientes y beneficios. ¡Te contamos más!
Ingredientes, pasos y secretos para preparar un buen áspic en casa

Última actualización: 24 enero, 2023

El áspic es un platillo muy exótico y apetecido. Básicamente, es una gelatina salada hecha de carne y consomé o caldo de huesos. No obstante, pese a leerse sencilla, esta receta tiene un alto nivel de complejidad, por lo que es una joya de la gastronomía.

Más allá de ser una gelatina, el platillo se moldea con total entrega y cuidado para hacerlo apetitoso; no solo al paladar, sino a la vista. Toma nota porque vamos a contarte cómo preparar un áspic casero pero delicioso.

La historia del áspic guarda su mayor secreto

El áspic es un plato inglés que se originó en la Edad Media y tenía el objetivo de preservar por más tiempo los alimentos. En este periodo era muy común la preparación de jaleas hechas a base de pescados y carnes.

Los locales descubrieron que la gelatina ayudaba a preservar las proteínas, más que otros métodos, dejando el alimento a disposición por varios días. Sin embargo, el truco de la gelatina está en que no es de cualquier tipo; usaban la pezuña de ternera, cuyo colágeno daba la consistencia adecuada.

En el caso específico del pescado, se usaban huesos de este mismo animal para conservar también el sabor. Así que ya lo sabes: el secreto del áspic está en la base empleada para la gelatina.

Hay que mencionar que, con el paso de los años y la masificación de la receta, han surgido variedades con mayor contenido de vegetales.
El áspic también puede hacerse, mayoritariamente, de verduras.
El áspic también puede valerse de verduras entre sus ingredientes. Aunque se trata de una variante posterior a la original.


¿Cómo preparar la gelatina?

Para preparar la gelatina del áspic hay diferentes recetas e ingredientes. De hecho, según los mejores cocineros del mundo, hacerla no es fácil.

Requiere de bastante tiempo para llevar los huesos al punto que se requiere. Aunque si de economizar tiempo se trata, la olla a presión u olla instantánea es una buena aliada en la tarea.

Si esperar no es lo tuyo y tampoco lo es el uso de esta olla, entonces puedes hacer un caldo claro o fondo y agregarle gelatina sin sabor. Decide tú cómo te sientes más cómoda para preparar tu áspic y luego reúne los siguientes ingredientes.

Ingredientes

  • Huesos con cartílago: patas de cerdo o de gallina, codillos de res o de cerdo.
  • Hierbas aromáticas y verduras: tomillo, cebolla, perejil, apio y zanahorias.
  • Más verduras: brócoli, alverjas, maíz o coles, según sean tus preferencias.
  • Carne, pollo o pescado mechados o en cuadrados.
  • Sal al gusto.

Paso a paso

  1. Elige los huesos que vas a usar para tu gelatina.
  2. Coloca a cocinar los huesos y cuando estén en el punto de ebullición, agrega las hierbas y verduras.
  3. Deja que el contenido descrito hierva por varias horas.
  4. Luego, retira los huesos o lo que quede de ellos y cuela con la ayuda de una gasa o colador muy fino. Hazlo hasta que la gelatina quede muy clara.
  5. Deja enfriar un poco y vierte el caldo en los moldes que tengas para presentar tu plato.
  6. Agrega, capa por capa, los ingredientes extras que complementarán tu receta.

Al cabo de estos pasos ya tendrás listo tu áspic, el cual deberás almacenar en el refrigerador para lograr la textura final. Dependiendo del tiempo que hayas dejado entre la preparación y el momento de ofrecerla a tus invitados, podrás tenerla varios días sin problema.

Eso sí, deberás cubrir el molde con papel film o una tapa para evitar que la preparación se contamine con los olores de otros alimentos que tengas allí. También para cuidar la forma que le has dado.

¿A qué sabe el áspic?

Muchas personas que no han probado el plato, pero tienen la curiosidad e idea de prepararlo, se preguntan cuál es su sabor. Este es un cuestionamiento válido si consideramos que tiene una gran variedad de ingredientes.

Hay que decir que su sabor primario lo dará el caldo; si es de carne, pollo o pescado, sabrá mayoritariamente a ello. Sin embargo, cuando la gelatina caliente se mezcla con los demás ingredientes, añade sus sabores.

En todo caso, su sabor es delicioso y muy agradable.

El áspic puede servirse en recipientes individuales o por porciones, según se prefiera.
El áspic puede servirse en recipientes individuales o por porciones, según se prefiera.


Atrévete y prepara un buen áspic en casa

El áspic es un plato lleno de sabor y beneficios para la salud. Su preparación es muy casera y dedicada, por lo que solo suele conseguirse en restaurantes de alto nivel culinario. Aunque esto no será un problema para ti, porque ya sabes cómo hacerlo en el hogar.

No te desanimes si en un principio no sale tan bien como esperas; la práctica hace al maestro y sí que vale la pena intentar hasta conseguir el plato ideal. Al tener tanto colágeno, es una forma de añadir esta sustancia a tu dieta.

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