¿Qué es el «dream feeding» y cómo aplicarlo correctamente?

Si los despertares nocturnos de tu bebé están afectando tu sueño y tu calidad de vida, el «dream feeding» puede ser una buena opción para ti. Te contamos en qué consiste.
¿Qué es el «dream feeding» y cómo aplicarlo correctamente?
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 17 noviembre, 2021

Con un bebé en casa, el descanso de los padres se ve seriamente afectado, especialmente durante los primeros meses. Cuando el niño es recién nacido, no hay más que adaptarse a sus necesidades y asumir esta realidad; no obstante, a medida que crece, se puede implementar lo que se conoce como dream feeding.

Este término viene a hacer referencia a una última toma que se le da al bebé antes de que los padres se acuesten. Se procura despertarle lo menos posible y se le ofrece esta última comida que ayuda a que aguante más horas dormido.

De esta manera, se busca alargar también el periodo de descanso de sus cuidadores. Pero ¿realmente funciona?, ¿es adecuado en todos los casos? Descubre toda la información a continuación.

¿Qué es el «dream feeding»?

Lactancia materna.
El dream feeding implica dar de mamar al bebé antes de que la madre se vaya a dormir, mientras el bebé está aún medio dormido.

No existe una traducción literal para el concepto dream feeding, pero podría definirse como «la última toma nocturna», o «la alimentación que se le da al bebé mientras está dormido».

El terminó fue acuñado por la enfermera británica Tracey Hogg, quien apostaba por acercar el pecho o el biberón al labio inferior del bebé para estimularlo a succionar sin necesidad de despertarlo. Sin embargo, existen otras variantes de la técnica en la que al niño se le despierta ligeramente para que logre alimentarse de forma suficiente.

En cualquier caso, se trata de darle al niño una última toma momentos antes de que sus padres se vayan a dormir. Así, se logra sincronizar el bloque largo de sueño del bebé con las primeras horas de descanso de sus cuidadores; lo que repercute positivamente en todos ellos.

¿Para qué sirve?

Un recién nacido necesita alimentarse cada dos o tres horas, por lo que los despertares nocturnos son frecuentes e inevitables. No obstante, a partir de los dos meses ya puede dormir unas cinco o seis horas seguidas por la noche.

¿No sería fantástico para los padres poder aprovechar ese largo periodo para descansar, también ellos, de corrido? Es aquí donde el dream feeding entra en juego y puede ser beneficioso para toda la familia..

Si el bebé tiene su última toma a las siete y media de la tarde y se acuesta a las ocho, lo normal es que se despierte sobre la una y media de la madrugada para ser alimentado de nuevo. Así, interrumpe el sueño de sus padres.

Ahora bien, si antes de que los progenitores se acuesten (sobre las 11 de la noche), se le ofrece una nueva toma, podrán dormir sin problema hasta las cinco de la mañana y habrá permitido a sus padres descansar esas seis horas seguidas.



¿Cuáles son los beneficios del «dream feeding»?

Aunque ya has podido intuir las ventajas que ofrece el dream feeding, a continuación te enumeramos sus principales beneficios para que puedas decidir si deseas implementarlo:

  • El bebé obtiene las calorías que necesita para dormir mejor, sin necesidad de despertarse en llanto reclamando ser alimentado.
  • La última toma se da en una hora conveniente para los padres; de esta manera, no interrumpe su sueño y les permite alargar su descanso durante unas cinco o seis horas.
  • El niño llegará con más hambre al desayuno por lo que, paulatinamente, se le dará más importancia a la alimentación diurna y se dejará de lado la nocturna.
  • Puede favorecer el desarrollo de patrones de sueño nocturnos más maduros en el bebé

Consideraciones a la hora de aplicarlo

Lactancia materna
El dream feeding puede ser exitoso o no, depende del bebé.

Si te has decidido a implementar el dream feeding, existen algunas consideraciones que debes tener en cuenta para hacerlo correctamente. A continuación, te contamos cuáles son las más importantes.

¿Cuándo empezar y cuándo finalizar?

No es conveniente comenzar a implementar esta última toma nocturna antes de que el bebé tenga unas seis u ocho semanas de vida, pues hasta este momento necesita alimentarse de forma frecuente y regular, y podría generarse malnutrición.

Por otro lado, respecto al momento de abandonar el dream feeding no existe una fecha exacta, pero hacia los seis meses suele dejar de ser necesario. A esta edad, los bebés ya son capaces de dormir unas 10-12 horas seguidas sin necesidad de alimentarse.

Si se siguen despertando por la noche, probablemente lo hagan por necesidad de ser consolados o porque han asociado la leche al momento de dormir y no logran conciliar el sueño de nuevo sin tomarla.

En realidad todos, adultos y niños, experimentan múltiples microdespertares nocturnos. El problema es que algunos bebés no son capaces de volverse a dormir por sí solos y demandan el pecho o el biberón para lograrlo. Si este es el caso, la última toma nocturna no solo no evitará que se despierten, sino que además puede llevar a una sobrealimentación poco beneficiosa.

¿Cómo aplicar el «dream feeding»?

En la medida de lo posible, es importante no despertar mucho al bebé y alimentarlo mientras aún está entre sueños. Para lograrlo, evita estimularlo con luz, sonidos o movimientos. Mantén la iluminación tenue, procura no hablarle y tómalo en brazos con suavidad. Una vez terminada la toma, hazlo eructar y vuelve a dejarlo en la cuna.



¿Y si no funciona?

Esta técnica no siempre ofrece los resultados esperados y no es adecuada en todos los casos. Por ejemplo, algunos niños pueden despertarse en exceso durante la toma y experimentar, luego, dificultades para volverse a dormir por estar demasiado activados. En este caso, sería contraproducente.

Por otra parte, a veces los bebés no se despiertan por hambre, sino por necesidad de atención y sostén adulto. Así, algunos bebés pueden seguir despertándose incluso si se les ofrece esta toma adicional. Si no se está logrando el objetivo, no hay motivo para continuar pues se interrumpiría el sueño del infante de forma inútil e innecesaria.

Técnicas adicionales

Respecto a la efectividad del dream feeding, la evidencia científica aún es escasa. No obstante, se ha comprobado que al acompañarla de otras técnicas esta es una estrategia eficaz para mejorar el sueño de toda la familia. Estas sugerencias adicionales pasan por:

  • Utilizar chupetes.
  • Emplear ruido blanco durante la noche.
  • Recurrir a estrategias de cuidado alternativas a la alimentación (por ejemplo, envolver al bebé, cambiarle el pañal o caminar con él en brazos) cuando se despierte por la noche. De este modo, se alargan los intervalos entre tomas nocturnas.
  • Maximizar las diferencias ambientales entre el día y la noche para favorecer el sueño nocturno del bebé.
  • Implementar rutinas para la hora de ir a dormir.

«Dream feeding», una alternativa disponible

Como ves, esta no es una herramienta mágica y tampoco sirve en todos los casos. Sin embargo, puede ser un rayo de esperanza para aquellos padres que sufren las consecuencias del descanso insuficiente tras la llegada de su bebé.

Puedes probar a ponerla en práctica y analizar los resultados antes de decidir si seguir con ella o abandonarla. En cualquier caso, puede ser una estrategia muy acertada para acomodar los patrones de sueño de tu bebé a los tuyos.

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