9 razones por las cuales no logras bajar de peso

Más allá de seguir una dieta adecuada, si queremos bajar de peso es fundamental que nos mantengamos bien hidratados y que no descuidemos las horas de sueño necesarias.
9 razones por las cuales no logras bajar de peso
Elisa Morales Lupayante

Revisado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante.

Última actualización: 24 octubre, 2022

Las personas con sobrepeso y obesidad están en la búsqueda constante de métodos para bajar de peso. No solo preocupados por el aspecto de su figura sino porque entienden que es necesario para su bienestar.

En este sentido, una buena alimentación y una continua rutina de ejercicio son esenciales para bajar de peso. Sin embargo, no son los únicos esfuerzos que se deben realizar, ya que hay otros factores que influyen en el peso.

Esto explica por qué algunos no logran alcanzar su peso ideal, pese a mantener una alimentación sana y controlada en calorías. Si te sientes identificado con lo anterior, no dejes de conocer las 9 razones que podrían explicarlo.

¡Descúbrelas!

Implementar un conjunto de hábitos de vida saludables es la base de una pérdida de peso paulatina en el tiempo que permita mejorar la salud, la calidad de vida y el mantenimiento del peso adecuado con el paso de los años.

Comer menos y hacer ejercicio suelen ser el plan de muchas personas que desean bajar de peso. Los cambios en la alimentación y la actividad física son básicos para adelgazar, pero en ocasiones no es suficiente. 

Existen otros aspectos que hay que tener en cuenta ya que podrían ser la razón de que no se logre la pérdida de peso deseada. Detallamos algunos de ellos a continuación.

1. Olvidar la ingesta de agua

Agua embotellada o agua del grifo: ¿cuál es más saludable?

La mayoría de los nutricionistas recomiendan consumir de 6 a 8 vasos de agua al día, complementando una alimentación saludable.

El agua es esencial para hidratar el cuerpo y respaldar el funcionamiento de sus sistemas más importantes. Su consumo diario apoya los procesos de desintoxicación y, a su vez, contribuye a controlar la ansiedad por la comida, según un estudio publicado en Clinical Nutrition Research.

En cambio no es conveniente recurrir a las bebidas y refrescos tipo light o sin azúcar. Estas on bajas en calorías pero podrían aumentar el deseo de comer cosas dulces y energéticos. En realidad los estudios sugieren que su ingesta podría estar asociada al aumento de peso.



2. Hacer solo ejercicio cardiovascular para bajar de peso

Es cierto que los ejercicios cardiovasculares tienen muchos beneficios para aquellos que tratan de quemar grasa de forma rápida y bajar de peso.

No obstante, limitar el entrenamiento a estas actividades puede ser un impedimento para alcanzar el peso deseado. Los entrenadores profesionales aconsejan combinar cardio con ejercicios de fuerza para conseguir mejores resultados en menos tiempo.

El entrenamiento con pesas es más eficaz para construir músculo que el ejercicio cardiovascular. Y el músculo es un tipo de tejido que quema más calorías estando en reposo en comparación con la grasa, por ejemplo.

3. Exceso en las porciones

Por más saludables que sean los alimentos es importante entender que contienen calorías. Por tanto, su consumo excesivo también puede engordar.

Existen alimentos más energéticos como los frutos secos, el aceite de oliva, el queso o el chocolate negro que pueden formar parte de la dieta para adelgazar pero que deben ser tomados como un complemento y no tomarse en porciones elevadas.

4. No dormir las horas suficientes

Ansiedad al despertar: ¿por qué ocurre y cómo aliviarla?

Las personas que tienen dificultades para alcanzar un sueño reparador tienden a engordar con más facilidad en comparación con aquellas que duermen bien.

Los trastornos del sueño influyen en el metabolismo y en la actividad de las hormonas del hambre como la leptina y la grelina. La leptina se encarga de enviar señales al cerebro para que deje de comer, mientras que la grelina estimula el hambre.

Los datos muestran que quienes duermen menos de lo adecuado tienen bajos niveles de leptina y un incremento de ghrelina.

Esto quiere decir que tienden a comer más y, esto podría repercutir en un peso más elevado. Para solucionarlo se recomienda mantener una rutina de sueño con, por lo menos, 8 horas de descanso sin interrupciones.

5. Tener una vida sedentaria también impide bajar de peso

El estilo de vida moderno y la tecnología han llevado a muchas personas a permanecer sentados la mayor parte del día. El tener que trabajar por horas frente a un dispositivo ha aumentado de forma considerable el sedentarismo.

Más allá del ejercicio, las pequeñas actividades físicas del día a día producen un gasto de energía. Este es conocido como termogénesis de actividad sin ejercicio (NEAT) y también contribuyen a la pérdida de peso.

Para que no cause problemas en el metabolismo y el peso, es primordial tomar descansos, levantarse, hacer una caminata corta o ejercicios. Ten en cuenta que existe evidencia conforme pasar muchas horas sentado incrementa el riesgo de muerte.

6. Padecer determinadas condiciones de salud

Chica tocándose la garganta en la altura de la tiroides.

Existen algunas condiciones médicas o tratamientos farmacológicos que podrían estar en el origen de los problemas para bajar de peso.

Aunque muchos lo ignoran, hay hormonas que influyen en el metabolismo y otros procesos vitales para mantener un peso equilibrado. Pues trastornos hormonales como el hipotiroidismo, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y la resistencia a la insulina impiden adelgazar.

Es primordial consultar con el médico sobre estos problemas, ya que suelen necesitar tratamiento para mitigar sus síntomas. Además, de confirmarse alguno, es conveniente tenerlo en cuenta a la hora de abordar la pérdida de peso.

7. Mal control del estrés

Llevar un estilo de vida sometido al estrés continuado tiene mucho que ver con los problemas para mantener un peso saludable.

El estrés incrementa los niveles de cortisol que, además de afectar el bienestar emocional, aumenta el apetito, el consumo de más calorías y el deseo de comer productos con azúcar, grasas y energía.

Asimismo esta hormona favorece la acumulación de grasa alrededor del ombligo lo que contribuye a la obesidad pero también puede comportar otros problemas de salud (cardiopatía, diabetes tipo 2, problemas respiratorios).



8. No incluir suficientes proteínas

Las proteínas son un macronutriente muy importante en la pérdida de peso. Por un lado las dietas con un aporte significativo de estas podrían aumentar el gasto energético las horas posteriores.

Además aportar entre un 15 y un 30 % de calorías provenientes de las proteínas repercutiría en una menor ingesta calórica, deseos de picar y antojos por la comida.

9. Centrarse solo en las calorías para bajar de peso

Por último comentamos uno de los errores más comunes cuando se trata de bajar de peso: centrar la estrategia en la reducción de energética y no tener en cuenta la calidad nutricional de los alimentos. 

No obstante las investigaciones recientes muestran que el tipo de alimentos también tiene su peso en las dietas para adelgazar. Estos deberían ser saludables y nutritivos, entre los que destacan frutas, verduras, granos integrales, grasas saludables y fuentes de proteína magras.

Asimismo hay que tener en cuenta que las dietas muy restrictivas pueden conllevar fatiga, mal humor, falta de nutrientes y una adaptación metabólica a largo plazo (que disminuiría el gasto energético en reposo y sin reposo).

Mejora los hábitos para bajar de peso

Quizás te has sentido identificado con alguna de estas razones que pueden dificultar el adelgazamiento.

La pérdida de peso tiene que ver con múltiples factores y lo más adecuado es tenerlos en cuenta todos. Por este motivo ante cualquier duda y para mayor seguridad lo más recomendable es obtener un plan personal de la mano de un profesional.

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Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.