Retórica: qué es, para qué se utiliza y ejemplos

La retórica alude al arte de crear discursos estéticos y persuasivos. Veamos en qué consiste esta disciplina y algunas aplicaciones.
Retórica: qué es, para qué se utiliza y ejemplos
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati.

Última actualización: 11 mayo, 2022

La retórica es aquella disciplina que, a través de diferentes técnicas del lenguaje, crea discursos eficaces para deleitar, persuadir o conmover a los destinatarios. En otras palabras, estudia y sistematiza un conjunto de procedimientos del lenguaje para embellecer los discursos (bien sea hablados o escritos) y persuadir a través de ellos.

Suele ser utilizada para vencer en un debate, vender un determinado producto o transmitir un conocimiento. Por lo tanto, se encuentra presente en diferentes campos del saber, como la literatura, la política, la publicidad, el periodismo, el derecho, la música, etc.

Orígenes de la retórica

La retórica surgió en la Antigua Grecia y era entendida como la técnica de expresarse de manera adecuada con el fin de persuadir a los destinatarios.

En este caso, los sofistas eran sus máximos exponentes, ya que se encargaban de enseñar el arte de la palabra a los ciudadanos, con el fin de que estos puedan intervenir y participar en los asuntos públicos de la ciudad. En un principio, la retórica se ocupó del discurso hablado, pero su saber trascendió a la palabra escrita e influyó en el desarrollo de la literatura.

Además, ocupó un lugar importante en el sistema educativo antiguo y medieval. Hasta el romanticismo, su significación fue crucial dentro de las disciplinas humanísticas.

En la actualidad, podemos ver cómo la retórica ha trascendido a muchos ámbitos que buscan comunicar y persuadir. Por ejemplo, evidenciamos cómo sus técnicas se utilizan en publicidad, en la academia, la política, así como en la defensa de puntos de vista durante los juicios civiles.

De hecho, gracias a las nuevas tecnologías, podemos hablar de una retórica de la imagen. Una representación audiovisual está cargada de figuras retóricas y tiene el fin de persuadir a un público.

Publicidad en internet usa la retórica.
La imagen se vale de la retórica también, sobre todo en esta época de viralidad de los mensajes y redes sociales.


Fases del discurso

En la retórica se contemplan diferentes fases en la elaboración de un discurso estético y persuasivo:

  1. Inventio: hace referencia al qué decir y comprende la búsqueda de ideas que fundamentarán el discurso.
  2. Dispositio: una vez identificadas las ideas, se ordenan y organizan de manera que el discurso tenga la suficiente fuerza como para lograr su cometido.
  3. Elocutio: el paso siguiente es determinar cómo se van a expresar las ideas para convencer y seducir al receptor. Por ejemplo, los tonos de voz y los gestos.
  4. Memoria: por un lado, se refiere a la capacidad de retener lo que se va a decir y cómo se va a decir. Y por el otro, hace referencia a la capacidad de improvisación.
  5. Actio: implica la declamación del discurso y la correcta utilización de las fases anteriores.

Usos de la retórica

La retórica fue una disciplina muy importante a lo largo de la historia, a tal punto que se enseñaba en las academias de la Edad Media. Hoy en día sigue siendo una herramienta muy útil y tiene aplicación en diversos campos del conocimiento.

Figuras retóricas

También llamadas figuras literarias, son recursos del lenguaje que realzan la belleza del discurso y tienen como finalidad destacar una idea, persuadir, deleitar o despertar una emoción en los destinatarios.

Son muy utilizadas en el lenguaje literario, por lo que abundan en la poesía y la dramaturgia. Aunque también es posible usarlas en el habla cotidiana con el fin de agregar cierto estilo y originalidad a la comunicación.

Existen muchos tipos de figuras retóricas:

  • Metáfora: es una de las más utilizadas y consiste en la expresión de un concepto por medio de otro que se asemeja. Por ejemplo: “tu mirada en tan profunda como el océano” o “el tiempo es oro”.
  • Hipérbole: consiste en la exageración de cantidades, cualidades y características. Su objetivo más común es provocar sentimientos e impresiones fuertes. Además del ámbito literario, suele ser común en el lenguaje coloquial, la publicidad, la propaganda política y los discursos humorísticos. Algunos ejemplos son: “te lo he dicho un millón de veces”, “me muero de amor por ti” o “sonrisa de oreja a oreja”.
  • Ironía: se busca transmitir lo contrario de lo que se enuncia. Por ejemplo, decir “¡menos mal que seguí tus consejos!” cuando lo que nos aconsejaron no fue la mejor opción a seguir. O expresar “mira cómo tiemblo de miedo” para rechazar una amenaza.
  • Preguntas retóricas: consiste en la expresión de un cuestionamiento, sin esperar de vuelta una respuesta, pues la intención es reforzar o reafirmar el propio punto de vista. Por ejemplo: “¿cuántas veces tengo que decirte que no quiero estar contigo?” o “¿dónde se ha visto cosa igual?”


Retórica de la imagen

La retórica de la imagen es uno de los alcances más novedosos que ha tenido la retórica como disciplina. Esta consiste en el estudio y la aplicación de los procedimientos y técnicas para trasmitir de manera eficaz, estética y persuasiva un mensaje visual que convenza y conmueva a un público en específico.

Es por ello que es una disciplina muy utilizada en el área de las comunicaciones audiovisuales, principalmente en los campos de la publicidad y la propaganda.

Retórica ayuda en los discursos.
Aprender retórica permite mejorar las presentaciones en público de aquellos que tienen miedo de hablar frente a otros.

Retórica como connotación negativa

La retórica fue muy criticaba por Platón y Sócrates. Pues defendían que la esencia de la filosofía era la dialéctica, un método en el cual la razón y la discusión van conduciendo poco a poco al descubrimiento de importantes verdades.

En este sentido, Platón criticaba a los sofistas y los acusaba por no buscar la verdad con sus enseñanzas, sino que enseñaban la manera de convencer a los demás, independientemente de la verdad o la falsedad de lo que se trasmite.

Esta crítica platónica sigue vigente en nuestros días, en especial cuando señalamos el uso impropio o inoportuno del arte de la retórica para fines poco éticos, como los discursos vacíos de algunos políticos, cuyo fin no es más que convencer a los ciudadanos.

Te podría interesar...
Comunicación persuasiva: ¿qué es y cómo mejorarla?
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Comunicación persuasiva: ¿qué es y cómo mejorarla?

La comunicación persuasiva permite influir en la opinión y los actos de otros y así alcanzar ciertas metas. Te contamos cómo implementarla.