Cómo sembrar buganvilla en maceta y cuidar de sus flores trepadoras

Si dispones de poco espacio o quieres decorar el interior de tu hogar, sembrar la buganvilla en maceta es una excelente opción. Esta planta embellece cada lugar con su presencia.
Cómo sembrar buganvilla en maceta y cuidar de sus flores trepadoras

Última actualización: 02 enero, 2024

Si estás buscando una manera única de adornar tu hogar con hermosas flores y colores vibrantes, la buganvilla en maceta podría ser la elección perfecta. Conocida por su belleza exuberante y su naturaleza trepadora, es una planta que puede dar un toque especial a tu espacio.

La buganvilla (género Bougainvillea) es una planta que viene en una gran variedad de especies, con 18 tipos aceptados de los 35 descritos. Algunas de estas variedades son trepadoras, mientras que otras crecen en forma de arbustos de porte bajo. Es fundamental distinguirlas, ya que las trepadoras no pierden tantas hojas en invierno como las no trepadoras.

Aunque el magenta es el tono más característico y buscado, la gama de colores de la buganvilla es diversa y va desde anaranjados hasta amarillentos, que son menos comunes. Pero no solo es una planta atractiva desde lo visual, sino que también tiene un significado simbólico, pues representa la bienvenida a un lugar. Así que ya adivinaste: es la opción ideal para colocar en la entrada de tu casa.

¿Cómo sembrar la buganvilla en maceta?

La buganvilla es famosa por adornar jardines y terrazas, pero también puede ser una adición apropiada para los espacios interiores, si se cultiva en macetas. Aunque no alcanzará el mismo tamaño que en exteriores, su belleza no pasará desapercibida si se le brinda el cuidado adecuado. Veamos cómo lograrlo.



El paso a paso para la siembra

La siembra de la buganvilla en maceta es un proceso que requiere atención y cuidado, pero los resultados valen la pena. Sigue estos pasos para asegurarte de que tu planta crezca y florezca en su nuevo hogar:

  1. Elección de la maceta adecuada: opta por una maceta con agujeros de drenaje y lo suficientemente grande para el crecimiento de la planta. Una de terracota es ideal, debido a su porosidad.
  2. Selección del esqueje: escoge un esqueje con un tallo fuerte y sano, de al menos unos 10-15 centímetros de largo, sin flores. Elimina las hojas y los tallos muy verdes para promover el crecimiento de las raíces.
  3. Preparación del esqueje: corta el tallo justo debajo de un nudo. Puedes aplicar hormona de enraizamiento en el extremo inferior del tallo si lo deseas.
  4. Preparación del sustrato: llena la maceta con un sustrato húmedo, pero bien drenado. Una mezcla de arena y tierra podrá mejorar la ventilación y añadir porosidad.
  5. Plantación del esqueje: haz un agujero en la tierra y coloca el extremo del tallo en él. Presiona el sustrato alrededor para asegurarlo y crea un ambiente cálido y húmedo, cubriendo la maceta con una bolsa de plástico transparente.
  6. Cuidado del sustrato: mantén el sustrato algo húmedo, evitando el encharcamiento. En 4 a 6 semanas comenzarás a notar el crecimiento de la planta.

¿Cómo mantener saludable la buganvilla sembrada en maceta?

Ahora que hemos plantado nuestra buganvilla en la maceta, es hora de entender cómo brindarle los cuidados adecuados para mantenerla saludable. La atención posterior es esencial para asegurarnos que crezca y florezca de manera óptima.

Aquí tienes algunos consejos clave para mantenerla en su mejor estado:

  • Riego moderado: la buganvilla no requiere cantidades excesivas de agua. En invierno puedes recolectar el agua de lluvia y regar cuando notes que el sustrato está seco. En verano, dos riegos por semana son suficientes para las buganvillas sembradas en macetas. Recuerda centrarte en mojar solo las raíces y no las hojas.
  • Sustrato adecuado: la buganvilla prefiere suelos pobres, en lugar de un exceso de abono. Puedes usar fertilizante líquido cada dos semanas durante la primavera y el verano para un cuidado extra.
  • Poda en febrero o marzo: realiza una poda de limpieza una vez el año. ¿Mes ideal? Febrero o marzo. Eliminar ramas en mal estado o aquellas que estén muy largas. Ten en cuenta que la planta tiene algunas espinas, por lo que será importante cortar con precaución.
  • Evita trasplantes excesivos: la buganvilla es sensible a los trasplantes. Si decides hacerlo, organízate para la primavera y sigue los pasos adecuados para minimizar el estrés en las raíces.
  • Exposición a la luz solar: coloca la buganvilla en un lugar con mucha luz solar. Orientarla hacia el sur será beneficioso, tanto en interiores como en exteriores.


Propaga la buganvilla de manera exitosa

La propagación de la buganvilla puede lograrse a través de esquejes de madera blanda o de madera dura, enraizados en una mezcla adecuada. Un esqueje de madera blanda es aquel que se obtiene de la planta en su momento de crecimiento, o sea, durante la primavera o el verano. Al contrario, los de madera dura se toman en invierno.

Dado que es una planta trepadora, es bueno utilizar alambres o palos de madera para ayudar a la guía de su crecimiento. De este modo, podrías orientarla hacia una parte específica de tu casa o de la sala donde la colocaste.

Con estos pasos y consejos, estarás listo para disfrutar de la belleza de la buganvilla durante todo el año. Más que una planta ornamental es una expresión de vitalidad y color. Mantener unos cuidados efectivos es la clave para permitir que reluzca y embellezca tu casa.


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