Tratamiento para bajar la fiebre

Edith Sánchez·
14 Agosto, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto al
14 Agosto, 2020
Bajar la fiebre es muy importante para evitar posibles complicaciones. Se pueden adoptar algunas medidas caseras en un comienzo, pero si estas no dan resultado, lo más conveniente es acudir al médico, en especial si el afectado es un niño.

Bajar la fiebre es una medida importante a tomar para evitar mayores complicaciones de salud. La fiebre es un aumento de la temperatura corporal, la cual debería ser siempre, en promedio, un tanto menor a 37 °C. Es normal una variación hasta en un grado durante el día, sin que esto sea sinónimo de enfermedad.

Aspectos como la alimentación, el ejercicio o el clima, entre otros, están dentro de los motivos por los cuales aumenta la temperatura. Sin embargo, cuando sube y supera los 38,5 °C se considera que hay fiebre.

¿Qué es la fiebre?

La fiebre es un indicio de que el cuerpo está reaccionando de forma positiva a una posible enfermedad. Pero cuidado: en los bebés, especialmente si son lactantes, 38 °C es una temperatura muy elevada. En ese caso es necesario bajarla y es posible que se requiera hospitalización o, al menos, una consulta pediátrica.

La fiebre casi siempre se presenta asociada a otros síntomas:

  • Dolor de cabeza persistente y rodeando todo el cráneo, a veces como una opresión.
  • Escalofríos y sudoración.
  • Dolor muscular con pinchazos.
  • Deshidratación con piel reseca, disminución de las lágrimas y retención de orina.
  • Pérdida del apetito.
  • Debilidad en general.

En niños, con edades comprendidas entre los 6 meses y los 5 años, se pueden presentar convulsiones febriles. En estos casos, lo recomendable es recostar al paciente, protegerlo para que no se lastime y, luego del episodio, ponerse en contacto con un médico.

Hombre con fiebre
La fiebre es un signo de un proceso interno. La temperatura corporal es regulada por el hipotálamo

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Causas

La parte del cuerpo encargada de regular la temperatura se aloja en nuestro cerebro y se denomina hipotálamo. Funciona como un termostato, pero por diferentes causas puede aumentar el límite de referencia. Es ahí cuando se produce el aumento del calor retenido.

La fiebre como tal puede ser causada por agentes infecciosos, como virus y bacterias. También por enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide, los tumores o medicamentos que incluyen entre sus efectos adversos al síntoma. Así mismo, provocan fiebre todo tipo de vacunas.

Tratamiento para bajar la fiebre

En caso de fiebre leve, lo más probable es que el médico no recomiende seguir un tratamiento específico, en especial si no existen síntomas adicionales. De hecho, la fiebre leve es un signo de que el cuerpo responde bien; incluso la temperatura elevada puede ser útil para reducir los microorganismos que estarían provocando la enfermedad.

Cuando la fiebre genera malestares adicionales o es alta, es necesario bajarla, para lo cual el médico puede recetar medicamentos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol, entre otros. Se deben respetar las dosis recomendadas, no excederse ni mantenerlas por tiempos prolongados, pues pueden producir daños en riñones e hígado.

Si con estos medicamentos no se consigue bajar la fiebre, la búsqueda de las causas será clave para determinar la necesidad de antibióticos, en caso que haya una infección bacteriana, como amigdalitis o neumonía. Si se trata de una infección por virus, los antibióticos no sirven.

En niños, si después de administrarle la primera dosis no hay mejora y la fiebre persiste, se debe consultar un médico. No conviene darles aspirina, debido a que puede derivar en el síndrome de Reye, que aunque es poco frecuente, podría ser fatal.

Otras recomendaciones para bajar la fiebre

Cuando se trata de bebés, especialmente si tienen menos de 28 días, la opción más recomendable para bajar la fiebre es la hospitalización. Lo niños recién nacidos son vulnerables a enfermedades graves que exigen medicamentos por vía intravenosa y cuidados especiales.

Existen medidas caseras que se pueden implementar para bajar la fiebre, siempre que no esté asociada a malestares adicionales. En caso de deshidratación hay que consumir agua, y, mejor aún, una solución como el suero oral; este no solo rehidrata, sino que tiene electrolitos, unos componentes fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo.

Adicionalmente, el descanso ayuda en la recuperación, al igual que el uso de ropa liviana, mantener baja la temperatura de la habitación y dormir solo con sábana. También es recomendable aplicar compresas de agua tibia en la frente, axilas, ingles o plantas de los pies.

De igual manera, para bajar la fiebre resultan útiles los baños de todo el cuerpo con agua tibia y las infusiones de ajo, albahaca, ruda, jengibre, tomillo y manzanilla, endulzadas con un poquito de miel. Ese tipo de bebidas se deben ingerir entre dos y tres veces por día.

Madre e hija con fiebre.
En los niños hay que tener especial precaución frente a la fiebre. Sus cuerpos son más sensibles a los cambios de temperatura.

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Datos para tener en cuenta

En general, el médico debe ser consultado cuando la fiebre alcanza 38 °C en bebés o 39 °C en adultos. Con mayor razón si va acompañada de dolor de cabeza, vómito, irritabilidad, dolor abdominal, erupción en la piel o si la elevada temperatura persiste.

Hay que actuar con calma, pero de forma diligente para bajar la fiebre. De lo contrario, podrían presentarse complicaciones tales como convulsiones y pérdida de la conciencia. Todo ello empeora la condición del paciente e incluso pone en riesgo su vida.

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