Usos de la sal para la limpieza hogareña

Son diversos los usos de la sal para la limpieza hogareña. Por ejemplo, si añades un poco en el almidón, evitarás que la plancha se pegue a tu ropa.
Usos de la sal para la limpieza hogareña

Escrito por Yamila Papa Pintor

Última actualización: 15 abril, 2022

Además de ser uno de los condimentos que nunca faltan en la cocina, desde tiempos remotos, también hay una gran diversidad de usos de la sal para la limpieza de la casa.

Este producto, hace siglos se consideraba un bien de alto valor, usado para conservar los alimentos. Era tan valioso que a las personas se les pagaba con sal. De allí deriva precisamente la palabra salario.

Sin embargo, hoy en día se consigue a precios más asequibles, por lo que puede aprovecharse para ahorrar esfuerzos en muchas tareas del hogar. Descúbrelos a continuación.

Usos de la sal en la limpieza de la casa

Son muchas las contraindicaciones con respecto este producto en la alimentación. Se considera que el consumo excesivo de cloruro de sodio trae consecuencias para la salud, tales como: hipertensión, problemas renales y retención de líquidos.

Sin embargo, en otros ámbitos puede ser una gran aliada. A continuación, te mostramos los múltiples usos de la sal para la limpieza del hogar.

En la cocina

  • Elimina la suciedad que se produce por quemaduras o derrames de las cacerolas, sartenes, ollas, horno y hornallas. Primero, riega abundante sal y, luego, quita con paños de papel.
  • Desodoriza y limpia el refrigerador. Aplica sal y agua de soda en la puerta y el interior unos minutos antes de descongelar o limpiar.
  • Saca la grasa de los utensilios de hierro de la cocina. Espolvorea encima de ellos un poco de sal y deja que repose. Quita el exceso y lava como de costumbre.
  • Previene que se acumulen grasa y mal olor en el fregadero. Prepara una pasta con vinagre blanco y sal y vierte por el drenaje.
  • Quita las manchas del fregadero. Haz una mezcla de aguarrás con sal. Luego, aplica sobre las superficies y deja reposar 15 minutos; así saldrá ese color amarillo antiestético. Pasa una esponja húmeda para retirar los excesos.
  • Reduce el mal olor en frascos y botellas (tanto de vidrio como de plástico). Añade una cucharada de sal en el interior del recipiente y deja reposar unos minutos. Después, friega con algún jabón lavavajillas.

Pisos, muebles y más

  • Limpia los pisos de toda la casa. Añade en un balde con agua tibia media taza de sal. Acto seguido, friega como de costumbre.
  • Te ayuda a cuidar los muebles de madera, borrando los círculos que se forman después de apoyar un vaso o algo mojado. Aplica una capa de aceite y sal sobre la mancha, deja reposar una hora y limpia.
  • Saca brillo a las piezas de bronce, estaño, plata y cobre. Haz una mezcla en partes iguales de vinagre, harina y sal. Aplica en los objetos y deja reposar 15 minutos. Quita con un cepillo suavemente y seca con un paño seco. Luego, pule.
  • Limpia las teclas amarillentas de los pianos. Pon sal y zumo de limón en un paño suave y, luego, frota con él las teclas, para eliminar las manchas producto de la humedad, el paso del tiempo o el uso.
  • Aumenta la vida útil de las escobas. Antes de usarlas la primera vez, sumérgelas en agua caliente con sal.

En el exterior

Los diversos usos de la sal para la limpieza hogareña abarcan tanto el interior como el exterior. En este sentido tenemos:

  • Controla las malezas del jardín. Espárcela por las grietas de las baldosas o bordes donde suelen crecer.
  • Ayuda fundir el hielo de la calzada y la acera. Espárcela por encima de la nieve o la escarcha para evitar que el hielo se pegue al piso.
  • Repele las hormigas. Espolvoréala en la entrada de la casa, alrededor de las ventanas y bajo las puertas.

En el interior

Tarro con flores
  • Mantiene frescas las flores por más tiempo. Para ello, agrega una pizca en el agua del florero.
  • Apaga los incendios de las sártenes. Échala por encima de las llamas.
  • Quita las manchas de café que se acumulan en las tazas, dejando al remojo en agua con sal.
  • Protege los muebles de mimbre. Si se aplica con un cepillo húmedo y se deja secar al sol, evita que los muebles amarilleen.
  • Alarga la vida útil de las esponjas de baño o cocina. Tras usarlas, ponlas en remojo en agua con sal.
  • Desodoriza el calzado. Rocía un poco en el interior para eliminar la humedad y el mal olor.

En la ropa y los tejidos

Mancha de sangre
  • Seca la ropa en invierno. Echa un puñado de sal al agua en el último enjuague para evitar que la ropa se congele en la cuerda a la intemperie.
  • Evita que la plancha se pegue a la ropa. Aplica un poco de sal en el almidón; además, esto hace que las sábanas y prendas de algodón se vean como nuevas.
  • Elimina las manchas de óxido en las telas. Mezcla un poco de sal con el zumo de un limón, humedeciendo bien y luego secando al sol. Lava después como de costumbre.
  • Quita las manchas de vino de las telas. Seca con movimientos hacia arriba y aplica sobre la mancha una cantidad generosa. Tras unos minutos, enjuaga la prenda.
  • Abrillanta los colores en las prendas al lavarlas. Por ejemplo, las cortinas o los tapetes de fibras naturales.
  • Elimina las manchas de sudor en la ropa. Coloca cuatro cucharadas de sal en un litro de agua caliente. Frota con una esponja en la prenda hasta que la aureola desaparezca.
  • Quita las manchas de sangreRemoja en agua fría con sal la prenda, lava en agua jabonosa. Solo para prendas de algodón, lino y fibras naturales.

Ahora que conoces todos estos usos de la sal en la limpieza en el hogar, no tienes excusa para ponerlos en práctica en tu casa. ¡Manos a la obra!

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