5 señales tempranas para detectar el cáncer de páncreas

Aunque la mayoría de estos síntomas pueden responder a otras patologías, es muy importante tenerlos en cuenta y consultar con el especialista para descartar inquietudes y obtener un diagnóstico precoz acertado.
5 señales tempranas para detectar el cáncer de páncreas

Escrito por Daniela Echeverri Castro, 30 octubre, 2015

Última actualización: 02 octubre, 2021

El páncreas es una glándula en forma de pera que se encuentra ubicada entre el estómago y la columna vertebral y no está exenta de poder desarrollar cáncer.

Su función desempeña un papel esencial para la salud, ya que participa en el metabolismo del cuerpo al ser el responsable de producir una parte de los jugos que se requieren para la digestión, así como las hormonas que regulan los niveles de azúcar en la sangre.

Como el resto de los órganos de cuerpo, las células que allí se encuentran se pueden malignizar y, como consecuencia, desarrollar un cáncer. El cáncer exocrino tiene una gran incidencia en la población masculina, aunque también se da en mujeres, especialmente de edades ya avanzadas, según indican los datos proporcionados por los expertos.

Si bien aún no han encontrado una causa exacta que explique su aparición, los expertos creen que el consumo de alcohol, el tabaquismo, la genética y otros factores podrían tener alguna relación. No obstante, hacen falta más estudios para comprobarlo.

¿Cuáles son las señales de cáncer de páncreas?

Una de las razones por las que es tan difícil tratar esta patología es porque en sus primeras etapas no deja ver síntomas contundentes, o bien, se pronuncia a través de unas señales que se confunden con otras enfermedades más comunes.

De acuerdo con los expertos de la Asociación Española Contra el Cáncer, gran parte de los síntomas aparecen cuando la tumoración logra un tamaño considerable, capaz de perturbar el funcionamiento digestivo, del hígado y de otros sistemas que dependen de su función. En muchos casos está tachado como un “asesino silencioso” porque solo se logra encontrar en su etapa final cuando ya no hay nada que hacer.

La buena noticia es que hoy en día los investigadores han podido encontrar algunos signos oportunos que podrían ayudar a actuar a tiempo, según indican los datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Ante cualquier duda, consulta con tu médico.

1. Problemas digestivos

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Este es uno de los síntomas más difíciles de considerar como consecuencia de cáncer de páncreas debido a todos los factores que lo puedan originar.

No obstante, es primordial mencionarlo, ya que es bastante común entre los pacientes debido a una obstrucción que bloquea la circulación de las enzimas digestivas, responsables de digerir alimentos pesados que contiene  las proteínas, las grasas y los carbohidratos. Al presentarse esta dificultad la persona puede experimentar:

  • Gases.
  • Dolor.
  • Inflamación.
  • Estreñimiento.

2. Piel amarillenta

La coloración amarillenta de la piel suele ser el resultado de un aumento en los niveles de bilirrubina en la sangre. 

Cuando la tumoración está ubicada en la cabeza del páncreas los pacientes suelen padecer este síntoma –según afirma el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas– que, a menudo, se acompaña de comezón en las manos y los pies. Esto se produce por un taponamiento en el conducto biliar, el cual se encarga de regular este pigmento.

3. Pérdida de peso repentina

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¿A quién no le gustaría bajar muchos kilos de repente? Parece un milagro el hecho de perder unas cuantas tallas de un momento para otro sin hacer un esfuerzo alguno. Lo cierto es que detrás de esta “maravilla” se esconde una de las principales señales de cáncer o de otras patologías crónicas.

4. Cambios en las heces, una posible señal de cáncer de páncreas

Por la interferencia que causa la tumoración en la acción de las enzimas digestivas, es muy común que haya una serie de cambios en las heces que también pueden ayudar a alertar la enfermedad. Por ejemplo,  al ser más difícil la digestión, los desechos son más duros y difíciles de expulsar. Además, suelen fermentarse por todo el tiempo que pasan en el organismo y presentan un olor más fétido de lo normal. Así lo afirma esta investigación de la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey (Cuba).

Algunos expertos creen que al observar este tipo de detalles u otras señales como el sangrado, aumentan las probabilidades de recibir un diagnóstico temprano. Experimentar con recurrencia estos síntomas es una razón más que suficiente para consultar con el especialista para recibir un examen médico adecuado.

No obstante, su presencia no significa que un paciente tiene cáncer, de ahí que sea tan importante hablar con un médico antes de llegar a cualquier tipo de conclusiones.