Logo image

Maquillaje para ojos pequeños: 7 errores típicos y los ajustes que más favorecen

3 minutos
Descubre los errores más comunes al maquillar ojos pequeños y aprende ajustes simples que iluminan, equilibran y abren tu mirada al instante.
Maquillaje para ojos pequeños: 7 errores típicos y los ajustes que más favorecen
Escrito por Valentina Vallejo
Publicado: 12 febrero, 2026 10:00

Los ojos pequeños pueden ganar mucha expresividad con el maquillaje, pero ciertos gestos habituales terminan restando luz y reduciendo aún más la mirada. La buena noticia es que la mayoría de estos errores se corrigen con ajustes simples que transforman el resultado sin necesidad de técnicas complicadas.

El objetivo no es seguir reglas rígidas, es aprender a identificar qué detalles “cierran” el ojo y cómo darles la vuelta para abrirlo y equilibrarlo. A continuación, te contamos cuáles son los fallos más comunes y qué alternativas funcionan mejor.

1. Delineado superior demasiado grueso

Un trazo muy ancho en el párpado móvil puede tapar la superficie visible y hacer que el ojo se vea más pequeño.

Solución: opta por un delineado fino, pegado a las pestañas, que se engrose solo en el extremo externo para levantar la mirada.

2. Negro intenso en toda la waterline

Rellenar la línea de agua con negro sólido endurece la expresión y reduce la apertura visual.

Solución: sustituye por tonos marrón, gris o beige, que definen sin oscurecer en exceso.

3. Línea inferior demasiado marcada

Un delineado fuerte bajo las pestañas inferiores crea un “bloque” que arrastra la mirada hacia abajo.

Solución: difumina con suavidad, usando sombras más claras o lápices en tonos tierra, y limita el trazo solo al tercio externo.

4. Sombras oscuras en todo el párpado

Cubrir la totalidad del párpado con tonos oscuros sin transición puede dar sensación de ojo hundido.

Solución: combina un tono medio en la cuenca con un color más claro en el centro del párpado para aportar dimensión.

5. Rabillo descendente

Un delineado que baja hacia la sien genera un efecto de mirada caída.

Solución: inclina el rabillo ligeramente hacia arriba, siguiendo la dirección natural de las pestañas superiores.

6. Saturar la zona interna sin puntos de luz

Oscurecer el lagrimal o la parte interna del ojo elimina la sensación de apertura.

Solución: aplica un toque de iluminador o sombra clara en esa zona para dar frescura inmediata.

7. Exceso de polvos o corrector bajo el ojo

Cuando la zona inferior queda demasiado mate y cubierta, se crea un bloque que endurece la expresión.

Solución: utiliza corrector ligero y fija con poca cantidad de polvo, dejando un acabado más natural.

Consejos prácticos de maquilladores

  • Prefiere lápices marrones o grises para definir sin cerrar la mirada.
  • Ilumina estratégicamente el lagrimal y el centro del párpado.
  • Coloca el delineado donde más levante: fino en el inicio y más marcado al final.
  • Usa sombras de transición para suavizar cortes bruscos.
  • Trabaja siempre con difuminados ligeros que aporten equilibrio.

Más allá del delineado y las sombras, las pestañas juegan un papel clave. Unas pestañas bien rizadas y con máscara enfocada en el tercio externo ayudan a abrir el ojo y dar sensación de amplitud. Evita aplicar demasiado producto en las inferiores, ya que puede endurecer el resultado.

El maquillaje para ojos pequeños no se trata de evitar colores o técnicas, se trata de aprender a usarlos con intención. Al corregir estos errores típicos y aplicar ajustes sencillos, la mirada se abre, gana frescura y se equilibra con el resto del rostro. El secreto está en experimentar sin miedo y descubrir qué detalles favorecen más tu expresión.

Los ojos pequeños pueden ganar mucha expresividad con el maquillaje, pero ciertos gestos habituales terminan restando luz y reduciendo aún más la mirada. La buena noticia es que la mayoría de estos errores se corrigen con ajustes simples que transforman el resultado sin necesidad de técnicas complicadas.

El objetivo no es seguir reglas rígidas, es aprender a identificar qué detalles “cierran” el ojo y cómo darles la vuelta para abrirlo y equilibrarlo. A continuación, te contamos cuáles son los fallos más comunes y qué alternativas funcionan mejor.

1. Delineado superior demasiado grueso

Un trazo muy ancho en el párpado móvil puede tapar la superficie visible y hacer que el ojo se vea más pequeño.

Solución: opta por un delineado fino, pegado a las pestañas, que se engrose solo en el extremo externo para levantar la mirada.

2. Negro intenso en toda la waterline

Rellenar la línea de agua con negro sólido endurece la expresión y reduce la apertura visual.

Solución: sustituye por tonos marrón, gris o beige, que definen sin oscurecer en exceso.

3. Línea inferior demasiado marcada

Un delineado fuerte bajo las pestañas inferiores crea un “bloque” que arrastra la mirada hacia abajo.

Solución: difumina con suavidad, usando sombras más claras o lápices en tonos tierra, y limita el trazo solo al tercio externo.

4. Sombras oscuras en todo el párpado

Cubrir la totalidad del párpado con tonos oscuros sin transición puede dar sensación de ojo hundido.

Solución: combina un tono medio en la cuenca con un color más claro en el centro del párpado para aportar dimensión.

5. Rabillo descendente

Un delineado que baja hacia la sien genera un efecto de mirada caída.

Solución: inclina el rabillo ligeramente hacia arriba, siguiendo la dirección natural de las pestañas superiores.

6. Saturar la zona interna sin puntos de luz

Oscurecer el lagrimal o la parte interna del ojo elimina la sensación de apertura.

Solución: aplica un toque de iluminador o sombra clara en esa zona para dar frescura inmediata.

7. Exceso de polvos o corrector bajo el ojo

Cuando la zona inferior queda demasiado mate y cubierta, se crea un bloque que endurece la expresión.

Solución: utiliza corrector ligero y fija con poca cantidad de polvo, dejando un acabado más natural.

Consejos prácticos de maquilladores

  • Prefiere lápices marrones o grises para definir sin cerrar la mirada.
  • Ilumina estratégicamente el lagrimal y el centro del párpado.
  • Coloca el delineado donde más levante: fino en el inicio y más marcado al final.
  • Usa sombras de transición para suavizar cortes bruscos.
  • Trabaja siempre con difuminados ligeros que aporten equilibrio.

Más allá del delineado y las sombras, las pestañas juegan un papel clave. Unas pestañas bien rizadas y con máscara enfocada en el tercio externo ayudan a abrir el ojo y dar sensación de amplitud. Evita aplicar demasiado producto en las inferiores, ya que puede endurecer el resultado.

El maquillaje para ojos pequeños no se trata de evitar colores o técnicas, se trata de aprender a usarlos con intención. Al corregir estos errores típicos y aplicar ajustes sencillos, la mirada se abre, gana frescura y se equilibra con el resto del rostro. El secreto está en experimentar sin miedo y descubrir qué detalles favorecen más tu expresión.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.