4 peinados que pueden hacer que una mujer se vea mayor

El cabello actúa como el marco natural de nuestro rostro. Un corte o peinado puede contribuir a iluminar la mirada y darle frescura al rostro. Pero también está la posibilidad de que endurezca las facciones, reste movimiento o incluso apague la expresión.
Ten en cuenta que no existen peinados prohibidos como tal. La idea es entender cómo la geometría y el movimiento del pelo interactúan con el rostro, para hacer variaciones a peinados comunes y que obtengas un resultado más fresco, suave o actual.
1. Recogidos demasiado tirantes

Aunque los recogidos supertirantes, sin un cabello fuera de lugar, son comunes en la pulcritud de las pasarelas. Para el día a día, pueden no ser tan convenientes. Y es que esa tensión hace que la expresión se vea más severa y rígida. La solución no es dejar de usarlos; tan solo debes suavizarlos.
Por ejemplo, afloja un poco la tensión en la zona de la coronilla. También puedes dejar un par de mechones pequeños libres a los lados o el flequillo libre y optar por un recogido bajo y suave.
2. Cortes muy rígidos y sin capas

Los cortes que dejan el cabello en un bloque a una sola altura pueden jugar en contra de la armonía facial. Y es que una línea horizontal pesada en las puntas atrae la atención hacia la parte inferior de la mandíbula y el cuello, enfatizando la caída del óvalo facial.
En este caso, puedes aligerar el corte de cabello, añadiendo capas sutiles y desfilados. Esto le aporta movimiento a la melena y volumen a los laterales del rostro, levantando la expresión sin comprometer la longitud total del cabello.
3. Flequillos pesados que cubren demasiado el rostro

Hay muchas que utilizan el flequillo como un recurso para disimular las líneas de expresión en la frente. Pero, si utilizas uno muy grueso, denso y de corte recto, acortará las proporciones de tu rostro y proyectará sombras sobre los ojos, apagando la mirada.
En su lugar, podrías utilizar un flequillo más abierto o lateral. Los tipo cortina —abiertos en el centro y alargados en los laterales— integran mejor el peinado con los pómulos y despejan el rostro, suavizando los ángulos faciales.
4. Cabello en exceso liso, plano o sin volumen

Aunque el alisado con plancha es muy conveniente para el día a día, llevarlo al extremo no es tan positivo en cuanto a percepción. Cuando una melena carece por completo de volumen en las raíces y cae pegada al cuero cabelludo, genera un contraste que afila los rasgos y transmite la sensación de un pelo debilitado y fino.
Para solucionarlo, seca las raíces del cabello con un cepillo giratorio, que le dará un toque de volumen mientras lo alisa. También puedes trazar ondas suaves en las puntas con la plancha. De esta forma rompes con la verticalidad y le das movimiento al cabello.
Así las cosas, un peinado favorecedor no tiene que hacerte parecer otra persona. Basta con que acompañe tus facciones, te aporte movimiento y te haga sentir cómoda con tu estilo y necesidades del día.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







