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Robert Louis Stevenson, novelista: "La única fortuna que vale la pena hallar es una meta en la vida"

3 minutos
A veces buscamos fuera una dirección para nuestra vida. ¿Y si el primer paso fuera preguntarnos qué merece realmente nuestro tiempo, atención y esfuerzo?
Robert Louis Stevenson, novelista: "La única fortuna que vale la pena hallar es una meta en la vida"
Escrito por Gabriela Matamoros
Publicado: 02 octubre, 2026 22:00

A veces imaginamos que sabremos qué queremos cuando consigamos otro trabajo, hagamos ese viaje pendiente, alcancemos determinada meta o comencemos una etapa diferente. Como si la dirección que buscamos nos estuviera esperando en algún punto al que aún no hemos llegado.

A Robert Louis Stevenson se le atribuye la siguiente reflexión que propone mirar en otra dirección: “Una meta en la vida es la única fortuna que vale la pena hallar; y no se encuentra en tierras extranjeras, sino en el propio corazón”. Aunque no se ha podido verificar una fuente primaria para esta formulación, la idea permite abordar cómo encontrar tu propósito en la vida sin esperar una revelación: quizá también podamos construirlo a partir de aquello que valoramos y de las decisiones que repetimos.

¿Qué podemos entender por esa “fortuna”?

Robert Louis Stevenson (1850-1894) fue un novelista, poeta, ensayista y escritor de viajes escocés, autor de obras como La isla del tesoro y El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Viajó extensamente y algunas de sus primeras obras estuvieron directamente relacionadas con esas experiencias.

Si trasladamos la frase atribuida al escritor a una lectura contemporánea, la “fortuna” puede entenderse no como riqueza o reconocimiento, sino como una orientación que ayude a decidir dónde invertir nuestro tiempo y esfuerzo. No necesitamos asumir que esa fue exactamente la interpretación de Stevenson para utilizar la reflexión como punto de partida.

1. Clarifica qué te importa de verdad

Preguntarte “¿Cuál es mi misión en la vida?” puede resultar tan abrumador que termine por bloquearte. Prueba con algo más concreto: ¿qué merece la pena proteger, cultivar o aportar durante esta etapa?

También puedes preguntarte qué valores no quieres sacrificar, qué relaciones son importantes para ti o en qué deseas emplear mejor tu tiempo.

Si buscas cómo encontrar un propósito en la vida, no necesitas obtener de inmediato una respuesta extraordinaria. Una primera orientación puede ayudarte a tomar determinadas decisiones y cambiar a medida que tú también lo haces.

2. Convierte esa dirección en acciones pequeñas

Un propósito puede sonar bonito y, aun así, permanecer completamente separado de nuestra rutina. Empieza a tomar forma cuando influye en lo que hacemos.

Si aprender es importante para ti, puedes reservar tiempo para estudiar. Si quieres crear, busca un espacio para producir con regularidad. Si ciertos vínculos forman parte de tus prioridades, intenta dedicarles tiempo y presencia.

La intención no es garantizar un resultado, sino acercar progresivamente tus decisiones cotidianas a lo que consideras importante.

3. No esperes que un cambio externo te entregue un propósito

La referencia a las “tierras extranjeras” no debería interpretarse como un rechazo a viajar. Sería especialmente extraño hacerlo con Stevenson, cuya vida estuvo profundamente ligada a los viajes.

Cambiar de ciudad, de empleo o de rutina puede abrir nuevas posibilidades y ayudarnos a descubrir intereses. Pero ninguna transformación externa tiene por qué responder automáticamente a la pregunta de cómo saber qué quiero en la vida.

La cuestión es no depositar en un lugar, un trabajo o una nueva etapa la obligación de darnos una respuesta que quizá también requiera reflexión y decisiones propias.

4. Permite que tu propósito cambie contigo

Tener una dirección ahora no significa mantenerla intacta durante décadas. Las experiencias, las relaciones y las responsabilidades pueden modificar nuestras prioridades.

También ayuda a distinguir entre propósito y objetivo. Un objetivo puede ser terminar una carrera, publicar un proyecto o conseguir un trabajo específico. Una dirección, como aprender, crear, cuidar o contribuir, puede expresarse mediante objetivos distintos a lo largo del tiempo.

Quizá encontrar tu propósito en la vida sea una pregunta menos intimidante si no buscas una respuesta definitiva. Puedes empezar por preguntarte qué quieres que oriente en esta etapa y qué acción concreta puedes realizar ahora. La “fortuna” de la reflexión atribuida a Stevenson podría estar precisamente ahí: en contar con un norte lo suficientemente claro como para decidir el siguiente paso.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.