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¿Noches de mucho calor? Pequeños consejos para enfriar la cama antes de dormir

3 minutos
El método egipcio es un clásico que no pasa de moda, en lo que a enfriar la cama en noches calurosas se refiere. Descubre cómo aplicarlo y otros trucos sencillos para mejorar el confort en el cuarto.
¿Noches de mucho calor? Pequeños consejos para enfriar la cama antes de dormir
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 15 julio, 2026 19:00

Si hablamos de noches de verano, es probable que lo primero en lo que pienses sea en el calor. Y es que, para nadie es un secreto que cuando la temperatura aumenta, es mucho más difícil conciliar el sueño. Esto se puede solucionar con la ayuda del aire acondicionado, pero ¿y si no tienes uno?

Ten en cuenta que, aunque no puedes llevar tu habitación en verano a los 25 °C sin aire acondicionado, sí existen algunos trucos para mejorar el confort en ella. Haciendo que el cuerpo tolere mejor el ambiente y encuentre un alivio que permita la desconexión.

Aplica el método egipcio

El método egipcio es uno de los trucos más populares para enfriar la cama en noches calurosas. Consiste en humedecer de forma ligera la sábana, con la ayuda de un pulverizador, antes de meterte a la cama. También puedes pasar la sábana por el ciclo de centrifugado de la lavadora, para que salga húmeda —sin gotear— y tenderla de nuevo en la cama.

La ciencia detrás de él es simple. La humedad de la sábana absorbe el calor de la cama y nuestra piel, y al evaporarse, se lo lleva consigo. Hace que la temperatura inicial de la cama sea mucho más amable, mas no sustituye a un sistema de climatización. Eso sí, para que funcione es necesario que haya una buena circulación de aire en la habitación y poca humedad. Ya que en un espacio cerrado y húmedo solo aumentaría la sensación de bochorno.

Enfría tus pies y muñecas

Para reducir el agobio por el calor, es conveniente que antes de irte a la cama enfríes tus pies y muñecas. Estas zonas cuentan con gran cantidad de vasos sanguíneos cerca de la superficie, y refrescarlos puede cambiar la percepción térmica de todo el organismo. Tan solo sumerge tus pies en agua fresca durante unos minutos y frota tus muñecas con el vital líquido.

Usa ropa de cama ligera y transpirable

En las noches calurosas, la sábana que elijas puede tener un impacto directo en tu descanso. Los tejidos sintéticos atrapan el calor e impiden la evaporación del sudor. Por ello, ve por sábanas ligeras, hechas con materiales naturales como el algodón o el lino. Ellas permiten la circulación del aire y la transpiración.

Otro punto importante es que retires de la cama las capas innecesarias. Tal es el caso de los edredones, cojines o protectores de colchón. Ellos impiden la ventilación y aumentan la sensación de calor al acostarte.

Ventila de forma estratégica

Para sentir la habitación un poco más agradable durante la noche, es necesario que la prepares desde la mañana. Cierra las ventanas y baja las persianas durante el día, para evitar que el espacio acumule radiación solar. Al caer el sol es momento de abrir las ventanas y ventilar, para que circule el aire y disipe el calor acumulado durante la jornada.

Si tienes un ventilador, evita enfocarlo directo hacia ti durante la noche. En su lugar, haz que oscile por toda la habitación. Así facilitarás la pérdida de calor, sin resecar las distintas mucosas del cuerpo.

Muchas noches calurosas mejoran ajustando pequeños detalles. Estas estrategias buscan mejorar la sensación de frescor y comodidad, mas no harán cambios milagrosos de temperatura corporal. La idea tras ellas es ayudar al cuerpo a encontrar un descanso más cómodo.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.