Oscar Wilde: "El más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo"

Quizás una de las obras más conocidas de Oscar Wilde es El Retrato de Dorian Gray. Y más allá de los elementos de ficción gótica, en ella el autor explora varios aspectos de la naturaleza humana; tal es el caso de la apariencia, el deseo, la moral o incluso el autoengaño. De hecho, una de las frases más punzantes de la obra es: “El más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo”.
Con esto, Wilde nos quiere decir que el temor surge cuando nos asomamos a nuestras propias profundidades. Incluso hasta las personas más decididas pueden sentirse inquietas ante sus deseos, contradicciones, impulsos, heridas o decisiones pendientes. Nadie está exento de ello.
La valentía no elimina el miedo
Solemos pensar que una persona valiente es alguien que no tiene dudas ni temores. Pero lo cierto es que la valentía trata de actuar con valor ante la presencia de los miedos. De hecho, Wilde señala que la forma más elevada de este sentimiento es cuando nos enfrentamos a nuestro propio yo. Por ejemplo, cuando nos atrevemos a preguntarnos, al final del día, si la vida que llevamos es la que en realidad queremos, para darnos cuenta de que hay algo que ya no encaja.
A veces asusta mirar lo que uno desea
Siguiendo con el punto anterior, los deseos propios suelen ser los focos de temor más grandes. Hay ocasiones en las que estos deseos profundos rompen con la imagen que teníamos de nosotros mismos. Podemos sentir miedo de admitir que ya no disfrutamos de un camino profesional exitoso, o que una relación de años ha dejado de tener sentido. Y a su vez, también temer a la responsabilidad que conlleva ese deseo.
Conocerse también implica aceptar contradicciones
Ten en cuenta que las personas somos complejas: tenemos impulsos generosos y también pensamientos egoístas. Y son precisamente las sombras las que nos cuesta aceptar y tendemos a ocultarlas, creando una división interna que consume mucha energía. Ser valiente implica aceptar tanto nuestros lados luminosos como las sombras.
El miedo a uno mismo puede aparecer ante decisiones importantes
Ante las decisiones importantes es normal que surjan dudas, como por ejemplo: ¿y si cambio de opinión? o ¿si me canso? Admitir que no tenemos un control absoluto sobre nuestras reacciones es un ejercicio de humildad, recordándonos que siempre hay una parte de nosotros que escapa a la lógica.
Ser valiente también es mirarse sin huir
La valentía consiste en el acto de la presencia. Cuando dejas de huir de tus miedos o de tus heridas, estas pierden el poder de asustarte. La idea es que te mires sin juzgarte, y no enciendas el televisor o el móvil para acallar un pensamiento difícil.
En fin, la valentía no se trata de no tener miedo, sino de atreverse a mirar de frente aquello de nosotros mismos que preferimos no escuchar. Esta es la idea y el pensamiento detrás de la frase de Oscar Wilde.
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