5 consejos para practicar el desapego

Raquel Lemos Rodríguez·
03 Mayo, 2021
¿Desconfías de que basas tus relaciones en el apego emocional? Pues en este artículo te daremos algunos consejos para practicar el desapego. Así disfrutarás de vínculos más sanos.

Muchas personas tienen relaciones que se basan en el apego. Esto es normal, ya que los patrones que han visto a lo largo de su vida se basaban en ello. Pero el malestar que esto les causa, el dolor y la poca independencia les hace buscar consejos para practicar el desapego.

Existe una frase muy interesante que resume lo que es el apego, diferenciándolo del amor. La psicóloga Silvia Congost dice lo siguiente: “La dependencia nace de la necesidad, mientras que el amor nace de la libertad”. ¡Qué cierto! Una dependencia que no solo existe en la pareja, sino que también puede aparecer con la familia y con los amigos.

¿Cómo puedo saber si estoy sufriendo apego emocional?

Lo primero es saber si realmente estamos sufriendo apego emocional. No todo tiene que ser apego y dependencia, así que vamos a intentar identificarlo.

Nos debe hacer sospechar que sufrimos apego emocional cuando no podemos parar de pensar en la otra persona. Aunque estemos en el trabajo o con los amigos, nos resulta difícil disfrutar y concentrarnos, pues el otro ocupa todos nuestros pensamientos. Esto no es sano ni positivo.

Otro aspecto que nos debería alertar es si siempre estamos pendientes de recibir la llamada o mensaje de la otra persona. Es como si la atención estuviese en ella y nos distrajese de lo demás. Esto no es nada positivo, sobre todo porque hay otras cosas que también requieren de nuestra plenitud.

Finalmente, si solo nos sentimos felices cuando estamos o tenemos noticias de la otra persona. ¡Esto es grave! Nuestra felicidad debe nacer del interior y no depender de alguien más. Esto alerta sobre un problema de autoestima.

Apego pensando en la otra persona.
Cuando el pensamiento y el recuerdo de la otra persona invaden toda la vida hay apego emocional y no amor.

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Síntomas del apego emocional

Para ilustrar mejor e identificar el apego emocional vamos a poner algunos ejemplos de los síntomas que nos pueden alertar. Por ejemplo, si sentimos mucha ansiedad al constatar que la otra persona no nos contesta al cabo de media hora. Vemos el móvil de manera compulsiva y eso es un signo claro.

También es un síntoma de apego emocional que seamos incapaces de hacer cosas y sentirnos bien sin que esté el otro. En el caso de que no sepamos disfrutar si no está la otra persona, esta es una clara alerta de que hay un problema que hay que resolver cuanto antes.

Otros síntomas pueden ser los siguientes:

  • Necesitamos agradar y satisfacer al otro para sentirnos bien.
  • No vemos los defectos de la otra persona, sino solo lo que nos gusta.
  • Tenemos miedo a que nos rechace o nos abandone.
  • Debido a esto, actuamos posesivamente y sentimos celos.
  • La frase “sin ti no soy nada” define nuestra relación.

Consecuencias del apego emocional

Como podemos darnos cuenta, el apego emocional no es nada sano. Es imposible que tengamos una relación saludable basada en la confianza si tememos perder a la otra persona.

En el momento en el que todo nuestro mundo gira en torno a ella y no somos autónomos, sino dependientes, estamos en una relación tóxica que solo nos causa dolor.

Otra de las consecuencias del apego emocional es que nuestra autoestima disminuye. Como solo nos importa la otra persona, dejamos de cuidarnos. Esto hace que nos diluyamos y que, al mirarnos al espejo, no nos reconozcamos. Nos hemos olvidado de nosotros.

A pesar de que la otra persona nos hace sentir felices, en todo momento nos sentimos insatisfechos y frustrados. Es como si nada pudiese complacernos. Estos sentimientos son normales cuando dependemos de lo externo para ser felices.

Los pensamientos en bucle, la ansiedad, el miedo constante al abandono, la demanda de demostraciones de afecto por parte de la otra persona… todo tiene un desenlace fatal. Nuestra autoestima no dejará de caer en picada y nos encontraremos atrapados en una relación con el dolor como emoción predominante.

5 consejos para practicar el desapego

Ahora que ya sabemos lo nocivo que puede ser el apego emocional, conviene tener en cuenta algunos consejos para practicar el desapego. No es algo fácil, pero con fuerza de voluntad y ayuda profesional es posible cambiar la manera en la que nos hemos relacionado hasta este momento.

1. Tener nuestra propia vida

Esas frases tan manidas de “ahora somos uno” o “mi mundo eres tú” son un gran error. Tener pareja o a otra persona en la existencia no implica que nuestras vidas se fundan y que haya que hacerlo todo juntos. Quedar con amigos por separado y hacer actividades en soledad es fundamental.

2. Aprender a estar solos

¿Cuándo estamos solos nos sentimos tristes? ¿Nos angustiamos si no tenemos a esa persona a nuestro lado? No siempre ha estado ahí y puede que algún día la relación se termine o los caminos tomen direcciones diferentes. Debemos aprender a estar solos y disfrutar de esa soledad.

Disfrutar estar sola.
Disfrutar la soledad es un ejercicio que sirve para la autosuficiencia y para promover el desapego que nos hace daño.

3. Nadie es responsable de nosotros

Este consejo para practicar el desapego es fundamental. Nadie más que nosotros debería ser responsable de nuestra felicidad o bienestar. Ya no somos niños pequeños que dependían de los adultos. Ahora somos nosotros los que debemos ser responsables de nuestra vida.

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4. No dar nada por sentado

Tener pareja no significa que esa persona nos debe algo o que vaya a querer estar con nosotros para siempre. Seguro nosotros también hayamos dejado alguna relación.

De hecho, con el apego se suelen tener relaciones en cadena para evitar estar solos y sufrir el duelo. Así que observemos la relación de una manera real, sin hacernos fantasías.

5. La comunicación es fundamental

¿Sentimos celos por la otra persona? ¿Desconfianza? Pues es mejor comunicarlo que caer en prácticas obsesivas y nada sanas para la relación.

Esto puede ayudar a salir de dudas, a quedarnos tranquilos y a comprender que todo está en nuestra mente, producto de la inseguridad. La comunicación es fundamental.

Practicar el desapego es un ejercicio

Con todo, no queremos terminar este artículo sin algo importante como es la recomendación de acudir a un profesional en caso de requerirlo. En el área de la psicología hay muchas personas especializadas en dependencia que pueden acompañarnos a practicar el desapego de una forma más efectiva.

Construir relaciones sanas no es fácil, pero sí posible. Hay muchos patrones aprendidos que debemos desaprender. Es nuestra responsabilidad hacerlo.

  • Aiquipa Tello, J. J. (2015). Dependencia emocional en mujeres víctimas de violencia de pareja. Revista de Psicología (PUCP)33(2), 411-437.
  • Castelló, J. (2000). Análisis del concepto dependencia emocional. In I Congreso Virtual de Psiquiatría (Vol. 5, No. 8).
  • Hoyos, M. L., Arredondo, N. H. L., & Echavarría, J. A. Z. (2007). Distorsiones cognitivas en personas con dependencia emocional. Informes psicológicos9, 55-69.