¿Qué dieta es la indicada cuando padeces sobrecrecimiento bacteriano?

Ivan Aranaga Amengual·
30 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
31 Diciembre, 2018
Muchas personas padecen de sobrecrecimiento bacteriano sin saberlo. De hecho, puede confundirse con otras enfermedades. Aquí te explicamos de qué trata y cómo puedes reconocerlo.

¿Tienes gases, inflamación estomacal, diarrea o náuseas constantemente y no sabes que puede ser? Aunque algunos pueden catalogarlo como indigestión, gastritis o cualquier otra enfermedad relativamente conocida asociada al tracto digestivo, tal vez padezcas de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

Aunque parezca poco común, esta afección afecta a miles de personas en todo el mundo. De hecho, algunos individuos no saben que lo padecen ya que lo asocian a otras enfermedades que generan los mismos síntomas. Sin embargo, ante la incertidumbre lo mejor es acudir a un especialista para obtener un diagnóstico.

Tal vez pienses que el sistema digestivo es inmune a sus propias bacterias. No obstante, puede convertir a los alimentos en sustancias que son irritantes o tóxicas para las células del revestimiento interno del intestino delgado y el colon, lo que genera todo tipo de síntomas.

¿De qué se trata esta condición?

El sobrecrecimiento del intestino delgado es la alteración de las bacterias que están dentro de su interior. En su mayoría, las bacterias habitan en el colon, pero esta alteración las ubica en el intestino delgado lo que produce los siguientes síntomas:

  • Flatulencias.
  • Crecimiento abdominal.
  • Malestar digestivo.
  • Diarrea.
  • Pérdida de peso.

En algunos casos se han reportado dolores en el cuerpo, parecidos a los que produce la gripe. Estos síntomas se pueden volver crónicos. Es decir, permanecen a largo plazo. Un paciente con esta condición puede reportar síntomas entre 1 y 12 meses antes de que se le realice diagnóstico.

Dolor de barriga.

La forma para detectarlo es a través de un cultivo de fluido intestinal o con pruebas de aliento de hidrógeno. En ella, los pacientes ayunan durante al menos 12 horas, luego se les pide que inflen un globo con una sola bocanada de aire y luego ingieren una pequeña cantidad de azúcar, generalmente lactulosa o glucosa.

Una recomendación para quienes padecen de esta enfermedad es realizar un plan alimenticio estricto, que genere resultados positivos al trastorno, ya que su extensión acarrea daños incluso irreversibles. La suplementación con probióticos está también avalada por la evidencia científica para corregir este desorden.

Una dieta adecuada para el sobrecrecimiento bacteriano

En primer lugar, es necesario consumir porciones pequeñas, ya que ayuda a una rápida digestión, lo que es crucial para poder superar este padecimiento. Distribuir en 6 porciones las comidas para que el sistema digestivo tenga que mantener su trabajo y pueda estabilizarse.

En segundo lugar, esas porciones deben ser equilibradas y con alimentos que no contribuyan a los síntomas. De este modo se deben de evitar las ingestas de altas cantidades de fibra.

Las fresas combaten las bacterias del estomago.

Estos pueden ser: pescados azules, cordero, aves y huevos, quesos maduros, verduras, uva, piña, fresas, quinoa entre otros muchos.

Asimismo, hay que evitar los siguientes elementos:

  • Zumos de frutas.
  • Cereales procesados.
  • Productos que hayan sido horneados.
  • Jarabe de maíz con alto contenido de fructosa.
  •  Azúcares procesados.

También es necesario disminuir el consumo de lácteos o sus derivados y alimentos procesados en general.

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Vale destacar que cuando se practiquen dietas con probióticos las preocupaciones son menores. En casos extremos, es posible que se le indique al paciente un tratamiento corto de antibióticos y uno prolongado de probióticos, por su elevada efectividad.

Objetivos de una dieta contra el sobrecrecimiento bacteriano

Bien es cierto que el intestino delgado tiene la capacidad de protegerse  por sí solo secretando moco intestinal, anticuerpos e incluso revestirse para que no se absorban toxinas.

Bacterias en el estomago.

Sin embargo, el objetivo principal de cumplir una dieta con estos alimentos es aliviar los síntomas asociados a la inflamación y los gases. Así como disminuir la cantidad de bacterias y que el cuerpo pueda absorber los nutrientes.

En ese sentido, la ingesta de proteínas provenientes de carnes rojas y blancas ayudarán a que recuperes la vitalidad. Por otro lado, si sigues un régimen vegetariano deberás aumentar las porciones de verduras o frutas para obtener los minerales y nutrientes necesarios. De todos modos, evita aquellas que presenten altas cantidades de fibra, ya que según una investigación publicada en la revista Nature Communications, esta sustancia podría estimular el crecimiento de las bacterias nocivas.

Aunque los granos contienen gran cantidad de proteína, incluso más que las carnes rojas y blancas, no es recomendable consumirlos durante el tratamiento ya que generan gases y empeoran los síntomas.

Importancia de la dieta contra este síndrome

Se ha demostrado que en casos crónicos los pacientes suelen presentar debilidad, pérdida de peso, e incluso recaer en otras patologías como anemia. Esto se debe a que el sobrecrecimiento bacteriano compite con el organismo para absorber los alimentos.

Si no se cumple la dieta, es probable que entres en un estado de desnutrición, según los expertos, y que se deban usar otras medidas para solucionar esta situación.

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Por otro lado, en los casos extremos las personas pueden sufrir de diarreas constantes. Si ese fuera el caso, sería necesario un tratamiento con suero para revitalizar al individuo.

Puede que en principio resulte complicado cambiar los hábitos alimentarios. Sin embargo, si padeces de sobrecrecimiento bacteriano debes adaptarte, ya que solo así garantizarás una recuperación adecuada.

  • Zhong C., Qu C., Wang B., Liang S., Zeng B., Probiotics for preventing and treating small intestinal bacterial overgrowth: a meta analysis and systematic review of current evidence. J Clin Gastroenterol, 2017. 51 (4): 300-311.
  • Saffouri GB., Shields Cutler RR., Chen J., Yang Y., et al., Small intestinal microbial dysbiosis underlies symptoms associated with functional gastrointestinal disorders. Nat Commun, 2019.
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