Dieta de la fresa para adelgazar: ¿mito o realidad?

05 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva
Si bien tienen muchos beneficios, no podemos prolongar durante mucho tiempo la dieta de la fresa, ya que correríamos el riesgo de sufrir algún tipo de carencia.

Si te importa tener unos kilos de más, puedes utilizar la dieta de la fresa para adelgazar, para depurar y desintoxicar tu organismo. Existen varias formas de realizar esta dieta. No obstante, se trata de un modelo restrictivo que no resulta muy aconsejado. Lo más adecuado es que te pongas en mano de un profesional.

Te vamos a contar en qué consiste la dieta de la fresa y que se puede conseguir con este método. Recuerda que la variedad es uno de los pilares básicos de una alimentación equilibrada, y que alterar dicho principio de manera crónica puede poner en riesgo la salud.

Dieta de la fresa para adelgazar

Si necesitas perder uno o dos kilos, la dieta de la fresa para adelgazar te va a ayudar.  Este plan de alimentación incluye las fresas como alimento único, repartidas en cinco comidas –unos 400 gramos en cada comida – . Solo la podrás realizar tres días, y no debes de sobrepasar este tiempo, porque es una dieta pobre en nutrientes.

Modelo de dieta de la fresa y otras frutas

Puedes utilizar las fresas combinadas con otras frutas repartidas en cinco comidas, durante cuatro días y sin sobrepasar este tiempo -300 gramos de fresas+ otra fruta-; ayudará a bajar de peso y desintoxicar el organismo. Por su contenido en fibra, retarda el vaciado gástrico, por lo que ayuda a sentir menos hambre, y es muy útil si padeces estreñimiento.

A pesar de que el aporte de fibra ha demostrado ser beneficioso para evitar problemas intestinales, la dieta de la fresa cuenta con detractores por ser excesivamente restrictiva. El aporte de proteínas es muy pobre, al igual que el de lípidos. Por otra parte, se están introduciendo en el organismo una gran cantidad de azúcares simples.

Te presentamos un modelo basado en la dieta de la fresa:

  • Desayuno – 400 gramos de fresas+ leche vegetal o yogur+ avena
  • Media mañana– 350 gramos de fresas
  • Comida– Menestra de verduras o Sopa de verduras + Pechuga de pollo o filete de merluza +300 grramos de fresas.
  • Media tarde– 350 gramos de fresas
  • Cena– 450 gramos de fresas + yogur desnatado

Introduciendo pollo y algunos lácteos aseguras una ingesta proteica y lipídica mayor. A parte, también se incrementa la presencia de ciertos minerales como el hierro, esenciales para prevenir una anemia según un estudio publicado en la revista The Medical Clinics of North America.

Puedes tomar todo el agua que quieras fuera de comidas y tisanas de hierbas sin azúcar. También es beneficioso incluir café o té, ya que la cafeína estimulará la oxidación de los lípidos.

Aunque cada persona es diferente, se pueden llegar a perder de 2-3 kilos, después de unos días de dieta; de todos modos, la mayor parte de dicha pérdida corresponderá a una depleción de glucógeno y de líquido, así como de masa muscular, lo cual no resulta nada beneficioso. Ten en cuenta que un valor elevado de masa magra se relaciona con un mejor estado de salud.

Se pueden beneficiar de la dieta las personas sanas, que no padezcan ninguna enfermedad, a excepción de las personas con alergia a las fresas o al ácido salicílico; tampoco aquellas que padezcan piedras en el riñón, colitis o enfermedades intestinales. De todos modos, hay que recalcan que los expertos no recomiendan este plan alimenticio tan restrictivo.

Modelos eficaces para bajar de peso

Dieta saciante para perder peso sin pasar hambre.

Si tu objetivo es reducir la cantidad de masa grasa del organismo, puedes optar por otros modelos muchos más adecuados que la dieta de la fresa. Un ejemplo de ellos sería el ayuno intermitente. También reducir la presencia de carbohidratos en la dieta resulta eficaz.

No debemos olvidarnos de la importancia de restringir alimentos poco saludables como los ultraprocesados, o tóxicos como el alcohol. De este modo se eliminarán un montón de calorías vacías y se disminuirá el aporte de sustancias capaces de incrementar el riesgo de enfermedad a medio y a largo plazo.

Lo ideal a la hora de plantear una pérdida de peso es contar con la ayuda de un profesional de la nutrición, para evitar poner en riesgo la salud con dietas milagro que no resultan adecuadas para el funcionamiento del organismo. Además, recuerda siempre garantizar una ingesta adecuada de líquido.

La dieta de la fresa, un modelo poco recomedado

Las fresas poseen muy pocas calorías y nada de grasas. Cuentan con elevadas cantidades de fibra lo que  ayuda a tener una buena digestión y regular el colesterol. Su contenido de vitaminas hacen que posea propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antihipertensivas y antiproliferativas, tal y como muestra un estudio publicado en Critical reviews in food science and nutrition. También aportan las necesidades diarias de vitamina B6 y K, y minerales como el hierro, manganeso, magnesio, y cobre.

Las fresas ayudan a reducir los niveles de colesterol malo y previenen la aterosclerosis, por lo que disminuyen el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular. Son un alimento que debe incluirse en la alimentación, pero plantear una dieta basada en el consumo exclusivo de las mismas no es adecuado.

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