¿Cómo diferenciar entre un grano y herpes labial?

Si sientes un leve escozor y notas un enrojecimiento en el borde del labio, es posible que te preguntes si será un grano o herpes labial. Sigue leyendo para aprender a diferenciarlos.
¿Cómo diferenciar entre un grano y herpes labial?
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 25 mayo, 2023

Diferenciar entre un grano y el herpes labial puede ser una pregunta crucial cuando observas una protuberancia roja y algo dolorosa cerca del labio. Si bien son problemas cutáneos con características diferentes, al principio pueden semejarse.

Los granos del acné son uno de los principales motivos de consulta dermatológica. De hecho, estudios estiman que alrededor de un 80 % de la población mundial presentará algún grado de acné entre los 10 a 30 años. Por su parte, el herpes labial es la manifestación más frecuente de la infección por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), según investigaciones.

En general, aprender a reconocer estas lesiones en la piel es fundamental, ya que el tratamiento variará en cada caso. En este artículo analizaremos ambas afecciones y cómo diferenciarlas según su apariencia.

Características de los granos

Los granos o las espinillas se producen cuando un poro se bloquea, debido a la acumulación de grasa, sebo y células muertas. Luego, las bacterias que están en la piel entran y proliferan, lo que da como resultado la infección e inflamación del poro.

Poco antes de aparecer, se puede sentir un pequeño abultamiento sensible debajo de la piel. Luego, el grano se manifiesta en forma de una protuberancia roja. A los días, se muestra un punto de pus. Según estudios, el acné también condiciona la formación de nódulos, quistes y abscesos, que dan lugar a secuelas como los hoyuelos y las cicatrices en la piel.

Los granos pueden aparecer en cualquier parte de la piel, siendo la cara uno de los sitios más comunes. Tal es el caso de la frente, la nariz, las mejillas, e incluso el borde del labio. En esta última localización, no siempre es posible diferenciar entre un grano y el herpes labial. No obstante, las espinillas no aparecen en el bermellón del labio (zona abultada donde se aplica el labial), sino que llegan solo hasta la línea blanca.

Esta enfermedad es bastante común. En la adolescencia, casi todas las personas padecen granos o espinillas. Sin embargo, también hay acné en adultos. Y aunque no es contagioso, sí es posible que el acné se extienda por el rostro si no tomamos precauciones. En tal sentido, se recomienda que la persona no se toque los granos, ya que se puede empeorar el cuadro.

Acné en el rostro.
Cuando el acné es de amplia distribución, resulta fácil distinguirlo, pero al inicio es solo uno o dos granos.

¿Cómo identificar un herpes labial?

Esta infección por el virus del herpes simple puede afectar diferentes zonas del cuerpo, con preferencia por las mucosas. El herpes labial se puede transmitir por la saliva o por el contacto con personas infectadas.

Investigaciones afirman que este inicia con escozor, picor y entumecimiento localizado. La localización más común es en labio superior, pero también aparece alrededor de la boca, debajo del labio inferior o entre la boca y la nariz. Luego de un par de días se pueden observar varias vesículas pequeñas agrupadas o «en ramillete», de contenido claro amarillento.

Las lesiones en la piel se acompañan de dolor, sensación de ardor y tensión en la superficie que rodea a las vesículas. Eventualmente, las ampollas se rompen, supurando líquido y formando una costra que desaparece luego de 8 a 15 días.



7 diferencias entre un grano y un herpes labial

Si bien hay algunas similitudes entre estas lesiones, es posible diferenciar entre un grano y un herpes labial. Veamos cuáles son los aspectos que más los distinguen.

1. Forma

Cuando aparece, el herpes es una vesícula o burbuja, es decir, que tiene contenido líquido. Luego de un tiempo, adquiere el aspecto de un ramillete de uvas. En tanto, el grano es un abultamiento o protuberancia en la piel, con una forma más redondeada.

2. Color

Al aflorar, el herpes es claro, de un tono perlado. El grano se muestra más bien como una tumefacción enrojecida, similar a una picadura. Más adelante, el herpes se torna de color amarillento, mientras que el grano en su madurez muestra un punto blanquecino y puede incluso supurar.

3. Ubicación

Las espinillas pueden aparecer en cualquier parte de la cara y a nivel del borde del labio, pero nunca dentro de este. Este es uno de los rasgos más útiles para diferenciar un grano del herpes labial, ya que este último aparece, por lo general, dentro del labio o insinuado en el mismo.

4. Textura

Al principio, el herpes es suave y cede al tacto, aunque no se debe tocar. Al secarse se torna áspero; se vuelve una costra reseca, como una herida. La textura del grano es más endurecida, como una tumefacción, y al presionar puede liberar pus.

5. Duración

En el herpes, la vesículas pueden permanecer varios días hasta que se rompen y se forma la costra. Estudios sugieren una duración promedio de 7 a 10 días. No obstante, las costras pueden durar un par de semanas en desaparecer.

La duración de una espinilla puede variar entre 3 y 7 días si no se toca o exprime. Caso contrario, puede irritarse por más de una semana.

6. Consecuencias

El herpes desaparece sin dejar marcar o cicatrices, aunque puede volver a aparecer en el mismo lugar. En cambio, los granos pueden dejar marcas en forma de hoyuelos, surcos o cicatrices, sobre todo cuando se manipulan.

7. Reactivación

Tras la primera infección, el VHS permanece en el cuerpo de forma inactiva y latente, durante toda la vida. Puede que no vuelva a manifestarse, aunque tiende a reactivarse por estrés, alteraciones en el sistema inmunitario, embarazo y fiebre, según estudios.



Tratamiento de los granos y el herpes labial

En el caso del VHS, el brote cede por sí solo con el tiempo. Sin embargo, hay medicamentos para ayudar a aliviar las molestias, como la crema de óxido de zinc o sulfato de zinc, la aplicación tópica de aciclovir y el uso de aciclovir por vía oral, según estudios. Estos, consumidos al comienzo de un brote, pueden reducir la gravedad y la duración del episodio.

Asimismo, hay tratamientos naturales para el herpes labial que incluyen té negro, yogur, tomate, bicarbonato y miel. Algo muy importante es que estas sustancias se deben aplicar con un hisopo, no con los dedos. Recuerda consultar con un profesional antes de emplear cualquier remedio en casa.

Por su parte, existen diversas alternativas para los granos. En general, se apela al tratamiento tópico del acné a base de cremas y ungüentos con ácido salicílico, alfa hidroxiácidos y peróxido de benzoílo, entre otros.

Grano del herpes labial.
El herpes labial tiende a localizarse dentro del labio. El grano, en cambio, queda en la periferia.

¿Se pueden prevenir los granos y el herpes labial?

En el caso de los granos, es posible controlar algunos factores desencadenantes de los brotes de acné. De allí que, como punto de partida, se consideren medidas como mantener una adecuada limpieza de la piel y disminuir el consumo de alimentos altos en grasa.

Para el herpes labial se deben tomar medidas con miras a evitar que se propague, tanto en la misma persona como en el contagio a otras. En este orden de ideas, es muy importante evitar reventar o tocar las vesículas, besar a otras personas, o permitir que estos usen nuestros objetos personales.

Asimismo, las personas propensas a sufrir de herpes labial recurrente, es bueno que tomen nota de cuáles son las circunstancias o eventos que desencadenan los brotes, con el objetivo de limitar las recaídas.

La buena observación hace la diferencia

Como ves, el herpes labial y los granos son afecciones distintas que es posible diferenciar con una adecuada inspección. En este sentido, es crucial estar atentos a la forma, el color y la textura de las lesiones para lograr una identificación correcta. De igual forma, los síntomas acompañantes y la evolución de las mismas, permite esclarecer el diagnóstico. Ante cualquier duda, consulta con tu médico dermatólogo de confianza.


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Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.