7 diferencias entre amor y costumbre

Una pareja que comienza su relación muy enamorada, con el tiempo, puede presentar determinadas conductas que evidencien que la costumbre ha empezado a colarse. Conoce cuáles son las diferencias entre amor y costumbre.
7 diferencias entre amor y costumbre
Bernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña.

Escrito por Daniela Colmenares

Última actualización: 21 octubre, 2022

Hay diferencias entre amor y costumbre. Sin embargo, no siempre se nota fácilmente, sobre todo cuando hemos compartido durante tanto tiempo con una pareja.

Y es que, con el tiempo, no es extraño que la magia y la ilusión que sentíamos al comienzo vaya desapareciendo, poco a poco. Entonces, la pasión puede dar paso a la monotonía.

Luego, caemos en una zona de confort de la que no queremos alejarnos, aunque no estemos tan cómodos. Aunque en otras ocasiones, puede que empecemos a cuestionarnos sobre lo que sentimos, pero no sabemos cómo terminar.

Ciertamente, una relación de pareja implica afrontar innumerables retos y desafíos. Retos que, en algunos casos, no son superados de la mejor manera. En suma, puede que alguno de los dos, o incluso ambos, estén con la otra persona no por amor sino por costumbre. ¿Conoces las diferencias?

¿Qué es el amor?

El amor es, en primer lugar, un sentimiento. Si revisamos desde un enfoque filosófico encontramos que “se usa el término ‘amor’ para designar actividades, o el efecto de actividades, muy diversas; el amor es visto, según los casos, como una inclinación, como un afecto, un apetito, una pasión, una aspiración” (Diccionario de Filosofía Ferrater Mora).

Además, son distintas las formas como puede presentarse. Está el amor maternal, que suele ser el primero que conocemos con nuestra llegada al mundo. También está el ligado a la pasión y el hecho de sentirnos a gusto con otra persona.

Este es el que se aproxima al concepto de amor de pareja. Y aunque el mismo puede variar mucho, de una persona a otra, hay rasgos en común a la hora de tratar de definirlo.

Cuando amamos nos sentimos felices y plenos. Admiramos todo o casi todo del otro y no nos pesa acompañarlo; al contrario, hay una especie de orgullo por caminar a su lado, por apoyarse. Estar juntos se vuelve siempre el mejor plan; el dónde y el cómo puede pasar a un segundo plano.

Pero, si en una relación en la que hemos experimentado todo esto, de repente se comienza a sentir agobio, o aparecen sin parar los reproches uno tras otro, se encienden las alarmas. Es momento de detenerse a reflexionar sobre lo que está pasando. Quizás lo que estamos sintiendo ya no sea amor sino costumbre.

“El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte”. Stendhal

Diferencias entre amor y costumbre

A continuación, presentamos algunas preguntas que ayudarán a diferenciar si estamos con nuestra pareja por amor o por costumbre.

1. ¿Nos molesta todo lo que hace?

diferencias entre amor y costumbre: Te molestan cosas de tu pareja que antes no te importaban

Una de las maneras de saber si es amor o costumbre lo que sentimos, consiste en preguntarnos lo siguiente: ¿por qué ahora me molestan tantas cosas a las que al principio no le daba importancia? Por ejemplo, si hace ruidos al comer, si se le olvida comprar algo, o incluso, si no se coloca esa camisa que tanto te gusta.

Es decir, si cualquier cosa que haga o deje de hacer nos molesta, deberíamos replantearte si queremos estar con esa persona. Esto es lo mejor que podemos hacer. Si no, viviremos en constantes disgustos. Simplemente, seguiremos estando con nuestra pareja solo por costumbre.



2. ¿Planeamos actividades en pareja?

Queremos hacer un viaje dentro de un par de meses, pero nos cuestionamos si de verdad queremos ir con nuestra pareja o empezamos a poner cualquier excusa para que el plan no se dé. En este caso, puede ser que esa persona ha dejado de ser nuestra pareja ideal.

Si nos pasa esto o situaciones similares, algo no va bien en la relación. Dicha inseguridad y falta de compromiso no es más que otro signo de que estamos con nuestra pareja por costumbre y no por amor. Y según una investigación de la Universidad de Granada, la ausencia de compromiso en la toma de decisiones puede ser el desencadenante de una ruptura.

3. ¿Los “te quiero” son automáticos? 

Pareja representando el amor romántico

Decir te quiero es un acto muy especial. Y cuando de verdad se siente, se vuelve el doble de especial. Por el contrario, pierde su verdadero significado cuando lo decimos sin ganas o por compromiso, pues no estamos sintiéndolo como antes.

Si lo repetimos de forma automática, para que la otra persona no se moleste, las cosas no andan bien; o bien, si tememos que la ausencia de la frase sea un motivo para propiciar una discusión. Definitivamente, puede que ya no sintamos amor por la pareja y solo nos una la costumbre.

4. ¿Falta sexo? 

Aunque en ocasiones puede que exista una situación de disfunción sexual en la pareja, tener sexo con poca frecuencia puede ser otra de las diferencias entre amor y costumbre.

La intimidad es muy importante para cualquier pareja. Y cuando las relaciones íntimas mejoran con el pasar el tiempo, es porque ambos han construidos vínculos muy fuertes.

Por el contrario, si no nos entusiasma la idea de tener sexo con él o con ella, es posible que ya no estemos con esa persona por amor. Y puede que tengamos ocasionalmente encuentros íntimos, por compromiso u obligación.

Aunque también es posible que existan otros problemas, como los que se exponen en un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se mencionan la falta de autoestima o los traumas pasados en uno de los miembros como factores que afectan la intimidad. En este caso, conviene acudir a terapia, para solventar la situación.

5. ¿Ya no hay detalles ni sorpresas?

Problemas en la pareja por falta de comunicación

Los detalles marcan la diferencia. Son pequeños, pero hacen la vida más bella; y si es en pareja, mucho más. Hay variedad de cosas que podemos hacer para sorprender a esa persona especial. Una cena casera, un “te quiero” inesperado, un mensaje motivador o una salida romántica.

No obstante, cuando las parejas ya no tienen ni el más mínimo detalle el uno con el otro, no se sorprenden, no les provoca decirle ni siquiera lo bien que se ven, muy probablemente están juntos por costumbre y no por amor.

6. ¿Solo hablan lo necesario?

Una mala o poca comunicación en pareja es otra de las diferencias entre amor y costumbre. Y es que, sin dudas, esta es la base de toda relación sentimental: no podemos estar con alguien con quien no hablamos. Sin hablar es imposible encontrar ese equilibrio que aspiramos experimentar con una pareja.

Sin duda, dos personas que realmente se quieren superan estas barreras y encuentran la forma de mejorar la comunicación. Pero, cuando nos guardamos los problemas y no nos provoca hablar de los planes o de lo que nos pasa, o nos limitamos a intercambiar información sobre las facturas por pagar, no es un buen signo.

En tal caso, puede que ya no sintamos la misma confianza que cuando comenzó nuestra historia de amor. Este es otro de los detalles que debemos evaluar en nuestra relación de pareja.

7. ¿No hay alegría en el hecho de estar juntos?

Por último, pero no menos importante, está el sentimiento de alegría que se experimenta al estar juntos. El célebre escritor argentino Jorge Luis Borges dijo en una ocasión: “no hago nada sin alegría”.

Él se refería a la lectura. Pero bien puede aplicarse a la relación de pareja. Si no hay entusiasmo al estar juntos, si no sonríen, si están los dos en la mesa con expresión de amargura, no hay alegría, mucho menos amor; tal vez solo es costumbre.



¿Qué hacer si caímos en la costumbre?

¿Nos identificamos con alguna de estas diferencias entre amor y costumbre? Es importante que las conozcamos, pues si nuestra relación comienza a presentar estos síntomas, sabremos reconocerlo a tiempo.

Luego, si consideramos que aún amamos a nuestra pareja, simplemente, buscaremos una solución. Una vez que somos conscientes de que algo está ocurriendo, es mucho más fácil atacar y superar el problema.

En el caso de que ambas personas quieran realmente mantener la llama del amor, deben poner todo su empeño para recobrar esa magia que tenían al principio de la relación.

En este orden de ideas, son diferentes las acciones que se pueden realizar; entre ellas se encuentran:

  • Renovar la relación. Para ello hay que intentar realizar cosas nuevas con el fin de salir de la rutina: planear un viaje a un lugar que no hayan visitado, apuntarse en actividades que ambos disfruten y que puedan hacer en conjunto, incluir nuevas experiencias en sus relaciones sexuales, etc.
  • Recordar qué fue lo que les enamoró del otro y usarlo para afianzar la relación. Por ejemplo, si les gustaba cuando salían a bailar, salir a hacerlo más a menudo puede ser parte de la solución.
  • Comprometerse a cambiar la situación. Ambos deben poner de su parte para avivar la llama del amor, las soluciones no llegan solas; pero, si no tienen la voluntad, difícilmente solventarán el problema.
  • Acudir a terapia de pareja. Asimismo, un terapeuta puede ofrecerles las herramientas necesarias, según sus circunstancias particulares, para las personas que puedan superar los obstáculos de la costumbre y la monotonía.

Al rescate del amor

En suma, se trata de ingeniar detalles que aviven la llama de la pasión y dar demostraciones de amor, sin dejar que la relación caiga en el aburrimiento y la resignación de la costumbre.

Hay que tener en cuenta que se necesita ser muy maduro para sacar adelante una relación de años y convertirse en una de esas parejas satisfechas de larga duración.

Claro, mantener una unión es mucho más complejo de lo que se cree, pues requiere conservar un equilibro entre la vida afectiva, la sexual y las responsabilidades.

Sin embargo, no debemos olvidar que existen alternativas para avivar la llama en la relación, como afirma un estudio realizado por la Universidad Carleton de Canadá. ¡No tires la toalla si aún existe amor!

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