Empleado de limpieza arruina 20 años de investigación científica al desconectar un congelador

Por error involuntario, un empleado apagó un congelador que almacenaba muestras biológicas a -80 grados en un laboratorio estadounidense. Ahora, la institución adelanta una demanda contra la empresa de limpieza.
Empleado de limpieza arruina 20 años de investigación científica al desconectar un congelador

Escrito por Jonatan Menguez

Última actualización: 03 julio, 2023

Un curioso incidente ocurrió en el Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York. Al creer que un congelador se encontraba averiado, un empleado de maestranza apagó algunos interruptores con la idea de que dejara de hacer ruido. Sin embargo, afectó muestras importantes y arruinó una investigación que llevaba 20 años en curso y cuyo valor supera más del millón de dólares.

La casa de estudios demandó a la empresa de limpieza Daigle Cleaning Systems, pues la responsabiliza de no haber capacitado de manera adecuada a su empleado. A través de este recurso buscan una compensación para cubrir los daños y los honorarios legales.

¿Cómo un empleado de limpieza arruina 20 años de investigación científica?

El hecho ocurrió durante el año 2020, pero fue apenas hace algunos días cuando se dio a conocer públicamente la denuncia en la que se relatan los insólitos acontecimientos. Todo comenzó el 14 de septiembre de aquel año, cuando un congelador que almacenaba muestras biológicas tuvo una falla.

Producto de esta avería, el dispositivo activó una alarma de emergencia y la temperatura subió más de 3 grados centígrados. Estas muestras debían permanecer congelados a -80 grados, así que la temperatura que ahora superaba los -78 representaba un gran riesgo.

No obstante, los científicos a cargo de la investigación comprobaron que el cambio no había dañado al material biológico. Según consta en la denuncia, el profesor responsable, Doctor KV Lakshmi, sostuvo que «los cultivos celulares, las muestras y la investigación no se veían perjudicados».

El empleado de limpieza arruina 20 años de investigación científica

Las cosas se complicaron cuando la empresa encargada de reparar el aparato avisó que solo podría acudir a partir del 21 de septiembre. Es decir, una semana después de la avería. No había alternativa, ya que aún existían restricciones por la pandemia. Por lo tanto, los científicos se limitaron a dejar algunas advertencias, mientras la alarma continuaba sonando.

Colocaron un cartel que rezaba «este congelador se encuentra en reparación, por favor no lo mueva ni desenchufe». Según consta en la denuncia, las advertencias también indicaban que no era necesario limpiar la zona y que la alarma se podía silenciar al pulsar el botón de silencio durante 5 a 10 segundos.

También instalaron una caja de seguridad en el tomacorriente y en el enchufe del aparato. La idea era que esto permaneciera así durante toda la semana, hasta que pudieran acudir a repararlo. Sin embargo, el 17 de septiembre apareció en escena el empleado de la compañía de limpieza Daigle Cleaning Systems.

Haciendo caso omiso a las advertencias y preocupado por el pitido de la alarma, el hombre desenchufó el interruptor que brindaba electricidad al congelador. Fue un incidente; creyó que estaba evitando la avería, pero el error determinó la pérdida de una investigación con 2 décadas en curso.



¿Qué investigación se arruinó después de 20 años?

Según la demanda, el empleado ingresó en una caja eléctrica y apagó por accidente «interruptores importantes». Debido a esto, la temperatura del congelador ascendió hasta los -32 grados, dañando irreversiblemente las muestras. Cuando los investigadores se dieron cuenta del error, ya era demasiado tarde.

La modificación de 50 grados en la temperatura interna del aparato causó que los especímenes quedaran «comprometidos, destruidos e insalvables». Un error humano de 20 segundos arruinó un trabajo de investigación de 20 años.

El estudio, dirigido por el doctor KV Lakshmi, consistía en una investigación sobre las reacciones fotosintéticas en cultivos celulares a temperaturas muy bajas. Tenía el objetivo de ser pionero en el desarrollo de paneles solares, ya que su función era mejorar la conversión de energía solar para ser utilizada.

Las consecuencias legales del incidente

El Instituto Politécnico Rensselaer, ubicado en la ciudad Troy, dentro del estado de Nueva York, es una universidad privada que realiza diferentes investigaciones. El laboratorio donde ocurrió el hecho tenía un contrato con la compañía de limpieza por 1,4 millones de dólares.

El abogado de la casa de estudios, Michael Ginsberg, comentó públicamente que los daños materiales del incidente se calculan en 1 millón de dólares. A pesar de que fue un error involuntario, Ginsberg sostuvo que el empleado no estaba bien capacitado por la empresa para trabajar en un sitio delicado.

Con estos argumentos, presentaron una demanda contra la compañía de limpieza, acusándola de negligencia e instando a que abonen una indemnización. Si bien recrear la investigación es muy complejo, debido al tiempo y los costos necesarios, el laboratorio solicita la suma de 1 millón de dólares para cubrir los daños y reproducir el trabajo.

¿Por qué son importantes los congeladores en las muestras para investigación?

Los diferentes tipos de sustancias y muestras biológicas que suelen utilizarse en trabajos de investigación se conservan en refrigeradores para que las temperaturas no afecten la actividad química. Las temperaturas más elevadas, en general, incrementan esa actividad. En cambio, dentro de un congelador es más sencillo controlarla.

Además, se evita que agentes externos intervengan y perjudiquen las muestras. Es un proceso similar al que ocurre con los alimentos. Un estudio de la Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología sugiere que aplicar de forma adecuada la criopreservación de material biológico es fundamental en laboratorios y bancos de células.

No obstante, cada muestra es diferente y no todas requieren el mismo tipo de conservación. Por lo general, se divide al tipo de preservación en 5 rangos diferentes de temperatura.

  • Ambiente. Entre los 15 y 27 grados.
  • Refrigeración. Oscila entre 4 y 8 grados.
  • Congelación. La muestran deben guardarse a -20 grados.
  • Ultracongelación. Corresponde a -80 grados, temperatura que debía mantener el congelador del incidente.
  • Criogenización. Tejidos, células y órganos se conservan a temperaturas de entre -150 y -190 grados.


Un error muy costoso

Aunque el abogado del laboratorio reconoció que se trató de un error involuntario, este tipo de casos son muy delicados por las consecuencias de la acción. Por lo tanto, es muy probable que, si la demanda toma curso, la compañía de limpieza tenga que pagar la suma que exige la institución. Mientras tanto, la empresa deberá demostrar a las autoridades que brindó la capacitación necesaria al empleado.


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