¿Cada cuánto tiempo deberías exfoliar tu rostro según tu tipo de piel?

Descubre cada cuánto debes exfoliar tu rostro, de acuerdo a tu tipo de piel. También te contamos cuáles son los métodos que puedes utilizar.
¿Cada cuánto tiempo deberías exfoliar tu rostro según tu tipo de piel?
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 12 diciembre, 2023

Exfoliar tu rostro siempre es una buena idea, de ello no hay duda. Sin embargo, esta es una práctica que no debe realizarse todos los días; de hecho, dependerá en gran medida de tu tipo de piel. Esto último determinará con qué frecuencia debe hacerse y qué productos son los más adecuados.

Ahora bien, ¿en qué consiste este tratamiento? ¿Cómo se aplica y cada cuánto? Hay varias dudas por resolver. En el siguiente espacio vamos a resolverlas en detalle. ¡Sigue con la lectura!

¿Qué es la exfoliación del cutis?

La exfoliación es un procedimiento de belleza que se realiza sobre la piel, no solo en el rostro, sino la de todo el cuerpo. Consiste en usar una serie de productos —de origen natural o químicos— para remover las células muertas y demás impurezas que se incrustan en la piel.

En condiciones normales, la piel hace este proceso de forma natural. No obstante, hay algunos factores que pueden dificultarlo. Al acumularse, el cutis empieza a manifestar imperfecciones, pérdida de humedad, sequedad, entre otros problemas. De ahí la importancia de emplear este tipo de tratamientos de manera regular.



¿Cada cuánto deberías exfoliar tu rostro según tu tipo de piel?

Se estima que la piel se renueva cada 28 días, lo que de entrada supone que la exfoliación debe aplicarse al menos una vez al mes. No obstante, la frecuencia depende mucho de tu tipo de piel. ¡Vamos a verlo mejor!

Piel seca

Farmacéuticos explican que la piel seca requiere de tratamientos y productos específicos debido a sus características. A menudo, esta suele presentar arrugas finas, asperezas, sensación de picor, entre otros síntomas.

Por lo anterior, lo recomendado es aplicar productos hidratantes y emolientes que permitan retener agua y restaurar tanto su aspecto como su suavidad. En este caso, la exfoliación puede realizarse con productos con base oleosa o de miel. Se recomienda repetir el proceso cada dos semanas.

Piel mixta

La piel mixta es aquella que tiende a ser grasa en la zona T —compuesta por la frente, la nariz y la barbilla— y seca en las zonas de las mejillas. Esta combinación requiere de un tratamiento que genere un balance adecuado.

Antes de la exfoliación, este tipo de piel debe limpiarse muy bien con agua tibia, nunca fría o muy caliente. También, necesita hidratarse de forma regular. Respecto a cada cuánto se debe exfoliar, la respuesta es una vez cada semana.

Eso sí, con productos específicos para este tipo de piel, como los que contienen ácido hialurónico, aloe vera, ácido láctico, entre otros compuestos. 

Piel grasa

Una publicación en Farmacia Profesional desmiente uno de los grandes mitos sobre la piel grasa; no es exclusiva de los adolescentes, también la tienen los adultos. Según la producción de grasa que se genere en el cutis, puede desencadenar en afecciones como el acné.

De todos modos, es posible regular el exceso de sebo a través de varios tratamientos tópicos. Entre estos, la exfoliación es uno de los más importantes. Se puede repetir hasta dos veces a la semana, con productos que sean libres de aceites.



Tipos de exfoliación facial

Como lo mencionamos antes, se pueden realizar exfoliaciones químicas o naturales. Cada una tiene un impacto diferente, aunque busca el mismo objetivo. Elegir el método de exfoliación también se relaciona directamente con el tipo de piel de cada persona. A continuación, profundizamos un poco más en cada una de ellas.

Exfoliación natural

Los exfoliantes de orden natural son aquellos que provienen de animales, plantas y minerales. Vamos a ver algunos ejemplos.

  • Animales: en los primeros se sitúan productos que incluyen polvo de perlas, tierra de diatomeas y hasta la famosa concha de nácar.
  • Vegetales: como semillas de almendras, nuez o melocotón; copos de avena, azúcares y aceites esenciales.
  • Minerales: entre los que están el carbón activado, el carbonato de calcio, la sal marina, la sílice, entre otros.

Exfoliación química

De acuerdo con lo expuesto por la Clínica Mayo, en este tipo de exfoliación se usan productos químicos para eliminar las capas más superficiales de la piel. En función de lo que se busque, se puede realizar un procedimiento suave, medio o profundo.

No obstante, este método requiere considerar efectos adversos que van desde el enrojecimiento, las cicatrices, cambios en el tono de piel y otras lesiones. Una publicación en National Center for Biotechnology Information recalca la importancia de que esta sea aplicada por un profesional en cosmética o dermatología.

Esto porque se utilizan sustancias que, mal utilizadas, resultan contraproducentes. Algunos ejemplos son los alfa-hidroxiácidos (AHA), los beta-hidroxiácidos (BHA), los fenoles y el ácido tricloroacético (TCA).

¿Lista para exfoliar tu rostro, según tu tipo de piel?

Como puedes darte cuenta, sin importar tu tipo de piel, es posible exfoliar tu rostro. Lo único que se debe considerar es la frecuencia y los productos más recomendados en cada caso.

Puedes apostar por un proceso químico o natural, de acuerdo a tus necesidades y preferencias. Lo mejor es consultar con el dermatólogo para elegir la opción más adecuada. 

Si eliges algo menos abrasivo, siempre puedes adquirir productos exfoliantes de la marca que uses para realizar tu skincare. Como sea, asegúrate de hacer primero una pequeña prueba de parche para comprobar que no causa irritación o molestias.


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