Las partes del corazón y sus funciones

El corazón es un órgano vital formado por cavidades, válvulas, vasos sanguíneos y un complejo sistema eléctrico.
Las partes del corazón y sus funciones
Leonardo Biolatto

Escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto.

Última actualización: 21 julio, 2023

El corazón es uno de los órganos esenciales para la vida y el protagonista del sistema circulatorio. Se encarga de bombear la sangre oxigenada para que llegue a todas las zonas del organismo. Aunque entendemos su importancia, pocos conocen las partes del corazón y su funcionamiento.

Este órgano se ubica en el tórax, justo por detrás del esternón, por delante del esófago y la columna vertebral, y con los pulmones a ambos lados. Tiene forma de cono invertido, cuya punta se dirige hacia la izquierda. Su peso varía de 250 a 350 gramos en el hombre y de 200 a 300 gramos en la mujer.

Su estructura está formada casi por completo de tejido muscular. Este último permite que se contraiga y se dilate, bombeando así la sangre al resto del organismo. En este artículo te explicamos las partes del corazón y cómo funcionan.

Cavidades del corazón: aurículas y ventrículos

Las partes del corazón son numerosas, pero es importante saber que todas actúan de manera coordinada. Esto es lo que permite que la sangre fluya en el sentido correcto y con la fuerza necesaria.

En primer lugar, debemos conocer que el corazón es una cavidad hueca que se divide en una parte izquierda y otra derecha. En el libro Cardiología (2017), del médico cardiólogo Guillermo Saturno Chiu, se describe la anatomía externa del corazón formada por cuatro cavidades cardíacas: dos aurículas en la parte de arriba y dos ventrículos en la parte de abajo.

Las aurículas se separan entre sí por el tabique interauricular, mientras que los ventrículos están separados por el tabique interventricular. De esta forma, en condiciones normales, el lado derecho y el izquierdo no están en comunicación directa.

Aurícula izquierda

La aurícula izquierda es la cavidad que recibe sangre rica en oxígeno. Esta sangre llega, procedente del pulmón, a través de las venas pulmonares. La sangre pasa al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral.

Ventrículo izquierdo

Cuando la válvula mitral se abre, la sangre pasa al ventrículo por la diferencia de presión, recibiendo la sangre oxigenada. Una vez el ventrículo se contrae, la sangre pasa a la arteria aorta para repartirse por todo el organismo. El paso de la sangre del ventrículo izquierdo a la aorta está regulado por la válvula aórtica.

Aurícula derecha

La aurícula derecha es otra de las partes del corazón que se encuentra en la zona superior. La aurícula derecha recibe la sangre pobre en oxígeno a través de las venas cavas superior e inferior. Esta sangre pasa al ventrículo derecho a través de la válvula tricúspide.

Ventrículo derecho

El ventrículo derecho permite que la sangre pobre en oxígeno pase a los pulmones mediante las arterias pulmonares. Allí se produce el intercambio gaseoso que hace que la sangre se oxigene.



Vasos sanguíneos

Como ya se mencionó, el corazón recibe la sangre desoxigenada del sistema venoso a través de la vena cava superior y de la inferior, las cuales drenan la parte superior e inferior del cuerpo, respectivamente. La sangre luego pasa al tronco pulmonar y para ser oxigenada.

Más adelante, la sangre fluye a las venas pulmonares y pasa al corazón izquierdo, para luego ser expedida al sistema arterial sistémico a través de la aorta.

No obstante, el corazón no se nutre de la sangre que pasa por su interior, por lo que depende de los vasos sanguíneos coronarios para obtener irrigación. De acuerdo a una publicación en Archivos de Cardiología de México, la irrigación normal del corazón ocurre por las arterias coronarias derecha e izquierda. Estas nacen de la primera porción de la arteria aorta y cumplen la función de llevar oxígeno y nutrientes a todas las caras del corazón.

Válvulas cardíacas

Las válvulas son las estructuras que hemos ido mencionando, localizadas a la entrada y salida de las cavidades. Permiten que la sangre fluya en una sola dirección. Es decir, hacen posible que la sangre pase, por ejemplo, de las aurículas a los ventrículos, y evitan que retroceda hacia las aurículas.

Según un trabajo presentando en el Congreso Internacional Virtual de Ciencias Básicas Biomédicas en Granma CIBAMANZ-2021, las válvulas que comunican a las aurículas con los ventrículos se llaman auriculoventriculares. Dentro de ellas, están las siguientes:

  • Válvula mitral: comunica la aurícula izquierda con el ventrículo izquierdo.
  • Válvula tricúspide: comunica la aurícula derecha con el ventrículo derecho.

Por su parte, aquellas que comunican a los ventrículos con la arteria aorta y el tronco pulmonar son conocidas como válvulas semilunares. Su función es la misma: evitar que la sangre regrese a la cavidad, consiguiendo que el latido del corazón sea efectivo.

Otras válvulas y sus funciones son las siguientes:

  • Válvula aórtica: comunica el ventrículo izquierdo con la aorta y la circulación sistémica.
  • Válvula pulmonar: comunica el ventrículo derecho con el tronco pulmonar y los pulmones.

Sistema eléctrico del corazón

Aunque las cavidades y las válvulas son las partes del corazón más conocidas, existen otras estructuras fundamentales para que este órgano funcione. Por ejemplo, el sistema eléctrico es el responsable de generar y transmitir los impulsos necesarios para que se produzca la contracción y relajación del músculo cardíaco.

El nódulo sinusal (NS) es la estructura que funciona como el marcapasos natural del corazón, según un estudio de CorSalud. Actúa como un centro generador de estímulos eléctricos a una frecuencia de 60 a 100 por minuto, lo que se traduce en la contracción del corazón y el consecuente latido. Este se ubica en la aurícula derecha, justo por debajo de la desembocadura de la vena cava superior.

También, encontramos el nódulo auriculoventricular (NAV) en la aurícula derecha, cerca de la válvula tricúspide. Su función es recibir y retrasar el impulso del NS para que los ventrículos se contraigan luego de las aurículas. El NAV y el NS se comunican mediante los fascículos internodales anterior, medio y posterior.

Del NAV nace el haz de His, una fibra nerviosa que discurre en el tabique interventricular y se divide en una rama derecha e izquierda. Estas últimas van a sus respectivos ventrículos y se introducen en el tejido muscular. A este nivel, forman las fibras de Purkinje, las cuales pasan los impulsos eléctricos a las células cardíacas.

Capas del corazón

El corazón está formado por tres capas: el pericardio, el miocardio y el endocardio, así lo detalla una publicación de Stat Pearls. El endocardio no está formado por células musculares, sino por un epitelio escamoso simple que reviste el interior del corazón y las válvulas cardíacas.

El pericardio es una especie de saco fibroso que rodea al corazón. A su vez, este saco está formado por el epicardio, el espacio pericárdico, el pericardio parietal y el pericardio fibroso.

Por último, el miocardio es el músculo cardíaco propiamente dicho. Se ubica entre el endocardio y el pericardio. Este es el responsable de la contractibilidad y, por consiguiente, del bombeo de sangre al resto del organismo.



Un órgano vital

Como ves, el corazón es un órgano muy complejo y esencial para la vida. Este consta de cuatro cavidades y válvulas, que permiten que la sangre fluya siempre en el sentido correcto. Sin embargo, también es importante saber que existen zonas menos conocidas, como el nódulo sinusal, que son las que permiten que el impulso eléctrico se produzca y se transmita de forma adecuada.

Del mismo modo, es esencial saber que existen vasos sanguíneos que conectan con cada cavidad. Al igual, no podemos olvidar que las arterias coronarias son las que se encargan de llevar el riego sanguíneo al tejido muscular cardíaco.


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