8 plantas para tener en casa si tu gato es curioso y suele mordisquearlas

Tener plantas en casa cuando hay un gato puede ser complicado. Los gatos curiosos muerden hojas, derriban macetas y mordisquean lo que encuentran, y muchas plantas de interior comunes son tóxicas para ellos.
La buena noticia es que hay especies que la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA por sus siglas en inglés) clasifica como no tóxicas para gatos y que además resultan manejables en interior.
Es importante aclarar que “no tóxica” no significa que el gato pueda ingerir estas plantas sin consecuencias. El consumo de material vegetal puede provocar molestias digestivas. En estas plantas, un mordisco no supone una emergencia veterinaria, aunque tampoco es algo que convenga permitir con regularidad.
Cinta o planta araña (Chlorophytum comosum)

Una de las opciones más fáciles para principiantes. Tolera la semisombra, admite cierto descuido en el riego y crece con rapidez. Sus tallos colgantes con plantitas en los extremos la hacen atractiva para los gatos, así que colocarla en altura puede reducir el acceso. Riego moderado; dejar secar la superficie entre riegos.
Maranta (Calathea insignis)

Sus hojas decoradas y el movimiento que hace al cerrarlas por la noche la hacen visualmente llamativa. Necesita luz indirecta, humedad ambiental alta y riego con agua sin cal.
Es algo más exigente que la cinta, pero manejable si se le da el entorno adecuado. No tolera corrientes ni cambios bruscos de temperatura.
Helecho de Boston (Nephrolepis exaltata)

Muy eficaz para ambientes húmedos como baños con luz natural. Requiere riego frecuente para mantener el sustrato ligeramente húmedo y se beneficia de vaporizaciones periódicas.
En ambientes secos con calefacción puede deshidratarse con rapidez. Es una planta de mantenimiento constante, no para quienes riegan de forma irregular.
Palma areca (Dypsis lutescens)

Aporta altura y un porte tropical al espacio. Necesita luz indirecta abundante, riego moderado y sustrato bien drenado. No le sienta bien el encharcamiento ni el agua con mucho cal. Es una planta de ciclo lento, pero puede alcanzar un tamaño considerable con el tiempo.
Violeta africana (Saintpaulia spp.)

Pequeña, compacta y de flor prolongada. Prefiere luz indirecta brillante y riego por el plato, ya que el agua sobre las hojas puede dejar manchas. Sensible a los cambios de temperatura y a las corrientes. Más adecuada para zonas donde el gato no tenga fácil acceso, por su fragilidad.
Peperomia (Peperomia obtusifolia)

Muy tolerante al descuido. Acepta riegos espaciados, luz indirecta y no exige humedad especial. Sus hojas carnosas almacenan agua, lo que la hace resistente a los olvidos ocasionales. Buena opción para quienes empiezan o para rincones con luz moderada.
Orquídea (Orchidaceae)

La orquídea Phalaenopsis, la más común en comercio, es no tóxica para gatos. Necesita luz indirecta, riego escaso —cada 7-10 días en verano, menos en invierno— y sustrato específico para orquídeas con buen drenaje. No tolera el encharcamiento. Sus flores duran semanas y puede reflorecer con los cuidados adecuados.
Albahaca (Ocimum basilicum)

Una opción funcional, pues sirve en la cocina y es no tóxica para tu mascota. Requiere mucha luz directa, riego regular y espacio para crecer. Sin embargo, los gatos suelen mostrar interés por sus hojas aromáticas, así que conviene tenerla en un lugar de difícil acceso. Es anual, así que hay que renovarla cada temporada.
Plantas que sí debes evitar con gatos en casa
Algunas plantas comunes representan un riesgo real para los gatos. Los lirios —especialmente del género Lilium y Hemerocallis— pueden provocar intoxicaciones graves, incluso con la ingestión de pequeñas cantidades o el contacto con el polen. También conviene evitar potos, difenbaquias, hiedra y anturios.
Antes de introducir cualquier planta nueva en casa, comprueba su nombre científico en la base de datos de la ASPCA. Los nombres comunes pueden generar confusiones: una “palma” o un “helecho” pueden referirse a especies distintas con niveles de toxicidad muy diferentes.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.






