¿Tijeras de podar sin filo? Devuélveles el corte con papel de aluminio y objetos de casa

Si te encanta la jardinería, es probable que una de las cosas más frustrantes con las que te encuentres al cuidar de tus plantas sean unas tijeras de podar sin filo. Ellas machacan la hoja o rama en lugar de cortarlas de manera limpia, haciendo a tu amiga verde más propensa a desarrollar hongos y bacterias.
En la mayoría de los casos, puedes mejorar el filo de las tijeras de podar utilizando métodos cotidianos. Aunque estos trucos no sustituyen el afilado profesional, actúan como un buen recurso para desbarbar un poco el borde, quitar microrebabas y mejorar el corte en tijeras que están algo desafiladas.
Usa un vaso o botella de vidrio grueso
El método de la botella de vídrio es útil para mejorar microrebabas en las tijeras de podar, así como el filo de forma leve. El vidrio endereza el metal doblado de manera microscópica, sin desgastar la lámina en exceso.
Comienza abriendo bien las tijeras y apoya solo el lado de la hoja con bisel contra el borde del vidrio, en el mismo ángulo del filo. Luego, desliza la hoja hacia adelante con un movimiento firme y continuo, desde la base hasta la punta, repitiendo el gesto entre diez y quince veces. Si tus tijeras son del tipo anvil, repite la pasada por ambas caras del filo.
Emplea un papel de lija fino
Ahora, si las cuchillas de tus tijeras de podar acumulan impurezas superficiales o pequeñas asperezas que frenan el corte, el papel de lija ofrece una solución rápida. Tan solo necesitarás una lija fina, de grano 400 a 600. Dobla la hoja en dos, con la sección rugosa hacia el exterior.
Después, haz cortes como si estuvieras picando papel, abriendo y cerrando las tijeras por completo. Al terminar, pasa un paño humedecido en agua para retirar el polvillo y seca bien las piezas metálicas con una servilleta de papel.
Utiliza una lata metálica
Aunque no lo parezca, una lata metálica también te puede ser de gran ayuda para enderezar el filo de la tijera de podar por cizallamiento. Coloca la hoja cortante de las tijeras sobre el borde liso superior de la lata y realiza varios cortes controlados, abriendo y cerrando las tijeras.
Repite este movimiento unas cinco veces. Luego, limpia las cuchillas con un algodón humedecido en alcohol o agua jabonosa, para retirar cualquier residuo. Y no olvides secar muy bien.
Ve por papel de aluminio
El papel de aluminio es famoso para afilar tijeras comunes. Pero, también sirve para retirar los restos vegetales endurecidos en las cuchillas de las de podar, ya que ejerce una fricción constante sobre el bisel. Para llevar a cabo este método, toma un trozo de papel de aluminio de unos 30 centímetros y dóblalo hasta formar una tira gruesa.
Luego, haz entre diez y quince cortes con la tijera por toda la superficie. Al terminar, limpia las cuchillas con un trapo, para retirar las pequeñas virutas de aluminio desprendidas.
Haz la prueba del tallo
Una vez aplicado el método elegido es conveniente que hagas la prueba del tallo. Intenta picar un tallo tierno de una planta con las tijeras: si corta más limpio que antes, el truco funcionó. Pero, si sigue desgarrando, es señal de que necesita de un afilado profesional.
En caso de que funcione el truco, conviene que termines lubricando la tijera. Aplica una gota de aceite de cocina o aceite mineral en el tornillo y las hojas. Para después pasar un paño seco por la superficie, y luego guardar la herramienta en un lugar protegido.
Por otro lado, si notas que las hojas de la tijera tienen mellas visibles, mucho óxido, el tornillo no junta bien ambas piezas o intentaste un par de veces los métodos anteriores y no mejora, para los trucos caseros. En estos casos, la solución es llevarlas con un experto o considerar sustituirlas.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.






