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Tijeras que no cortan: 5 trucos para afilarlas en casa sin riesgo

4 minutos
Desde una taza de cerámica hasta un trozo de papel de aluminio. Todos estos objetos pueden ayudarte a devolverle el filo a tus tijeras caseras. Descubre cómo.
Tijeras que no cortan: 5 trucos para afilarlas en casa sin riesgo
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 18 septiembre, 2026 15:00

Un problema común en el hogar pasa por tomar unas tijeras para cortar un hilo o un trozo de papel y descubrir que no tienen filo, haciendo un corte disparejo y poco preciso. Por suerte, esto lo puedes solucionar aplicando un par de trucos caseros para afilarlas con objetos sencillos que solemos tener en casa.

Eso sí, antes de ponerte manos a la obra con el afilado de la tijera, debes hacer una limpieza previa de las hojas. Para ello, frota con suavidad ambas caras de las hojas con una mota de algodón empapada en alcohol, y luego seca muy bien. Así quitarás los residuos de adhesivos o pelusas que pueden frenar el corte. Una vez hecho esto, pasa a los trucos.

1. Papel de aluminio

El papel de aluminio puede ayudar a rectificar las irregularidades en el bisel de las hojas de la tijera, que hacen que no funcione bien. Para ello, corta una tira de papel de aluminio de unos 30 centímetros de longitud y dóblala varias veces sobre sí misma, hasta tener una banda gruesa y compacta.

Luego, realiza cortes largos en la tira, asegurándote de que las hojas se cierren desde la base hasta la punta en cada movimiento. Repite esto entre diez y quince veces. Por último, pasa un paño húmedo por las hojas para retirar los pequeños residuos metálicos desprendidos durante los cortes.

2. Lija fina

Este truco es ideal para tijeras que tienen una pérdida de corte más marcada. Funciona muy similar al anterior: dobla una lija de grano fino a la mitad, con la cara áspera hacia el exterior. Después haz unos diez cortes con la tijera, utilizando toda la longitud de la hoja, y termina limpiando con un trapo húmedo. Este ejercicio desgasta de forma paralela los biseles de la hoja, recuperando el filo.

3. Botella de vidrio

La dureza del vidrio permite asentar los filos de la tijera de una forma similar a la de una chaira de cocina. Comienza abriendo la tijera y deslizándo sus hojas por el cuello de una botella de vidrio, como si fueras a hacer un corte.

Repite el movimiento unas diez veces y limpia las hojas para eliminar cualquier residuo. Eso sí, es importante que utilices una botella de vídrio vieja, pues la fricción con el acero de las hojas puede dejar marcas permanentes en el cristal.

4. Taza de cerámica

Aunque el truco de la taza de cerámica para afilar cuchillos tiene gran popularidad, debes saber que también sirve para las tijeras. Para ello, voltea una taza de cerámica, abre las tijeras por completo y pasa una de las hojas por el anillo rugoso que no tiene esmalte.

La idea es que hagas entre ocho y doce pasadas por cada hoja de la tijera. Y luego limpia la superficie con un trapo suave. La zona sin esmalte funciona como una piedra de afilar doméstica gracias a su superficie porosa.

5. Acero de cocina

Ahora, si tus tijeras de cocina son las que no cortan, es probable que las hojas tengan grasa o suciedad pegada. En este caso utiliza una virulana o lana de acero fina, haciendo entre diez y quince cortes finos en ella. Esta acción limpia los restos pegajosos adheridos al acero y suaviza las asperezas del corte, sin comprometer la geometría de la herramienta. Termina limpiando las hojas con una servilleta de papel humedecida en unas gotas de aceite mineral.


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Medidas de seguridad al aplicar los trucos

A la hora de afilar tus tijeras con alguno de estos trucos caseros, es importante que los hagas sobre una superficie estable, como una mesa o la isla de la cocina. Trabaja cada hoja por separado, manteniendo el ángulo de fábrica y sin tocar la cara plana. Y, al terminar el afilado, es conveniente que pruebes el resultado cortando un trozo de papel fino o un retal de tela ligera. La idea es que el corte se haga en una sola pasada.

Por otro lado, ten en cuenta que estos trucos son útiles para tijeras de cocina, uso común y manualidades. No valen para las de peluquería o sastrería de alta precisión. En esos casos, conviene llevarlas a un profesional para su afilado.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.