Ruedas de la silla de escritorio: 5 consejos para limpiarlas sin desmontarlas por completo

Es muy probable que tengas en casa una silla de escritorio, sobre todo si teletrabajas, eres gamer o solo para tus momentos de estudio. El dilema está en que, después de unos meses de uso, puede no deslizar por el suelo como al principio.
Esto principalmente se debe a que las ruedas están sucias. Con el tiempo, ellas van acumulando suciedad, polvo y pelos, lo que impide que giren con facilidad. Por suerte, esto lo puedes resolver haciéndoles una limpieza sencilla. Y lo mejor, sin necesidad de desmontarlas.
1. Pasa primero la aspiradora por las ruedas
El primer paso para limpiar las ruedas de la silla de escritorio pasa por utilizar una vieja conocida: la aspiradora. Colócale la boquilla estrecha y aspira las ruedas. Esta acción te permitirá absorber la capa de polvo más fino y suelto, dándote un mejor panorama de los nudos que frenan el rodamiento.
2. Corta los pelos enredados con cuidado
Ten en cuenta que el cabello humano suele acumularse en las ruedas, actuando como sogas e impidiendo que se muevan como deberían.
Para evitarlo, toma una tijera de punta fina y corta los cabellos enredados en las ruedas. De esta forma te será más sencillo retirarlos. Evita hablarlos sin cortar, ya que esto solo tensará más los nudos. Así como tampoco uses fuego para quemar los cabellos, podrías afectar el plástico de la rueda en el proceso.
3. Retira los restos con pinzas o un cepillo pequeño
Una vez cortados los cabellos, vas a pasar a extraerlos de las ruedas. Para ello utiliza unas pinzas de depilar, retirando secciones de cabello, mientras haces girar la rueda con suavidad. Después vas a pasar un cepillo de dientes viejo por las ruedas. De esta forma eliminas los fragmentos más pequeños de cabello y polvo compactado.
4. Limpia la superficie con un paño húmedo y jabón suave
Cuando las ruedas de la silla de escritorio se encuentran sucias, tienden a marcar el piso con manchas negras. Evita que esto pase frotando por ellas con suavidad un trapo humedecido en agua tibia y jabón. No hacen falta movimientos muy fuertes, ni excederte con el agua jabonosa, porque te será más difícil de secar después. De igual manera, evita los limpiadores agresivos que puedan degradar las gomas o plásticos de las ruedas.
5. Seca bien antes de volver a usar la silla
El paso final, en lo que a la limpieza de las ruedas se refiere, es el secado. Y es que si las dejas húmedas, el polvo se pegará a ellas en un santiamén. De igual manera, la humedad puede oxidar las partes metálicas de la silla. Tan solo debes pasar una bayeta por las ruedas, secando muy bien. Así como también por las patas de la silla.
No siempre hace falta desmontar las ruedas de la silla de escritorio para limpiarlas. Muchas veces basta con girarlas poco a poco, cortar los hilos visibles y retirar los restos atrapados alrededor del eje. Pero, en caso de que sigan trabadas después de la limpieza, plantéate una revisión más profunda o un cambio de ruedas.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







