Pintura en aerosol: 8 trucos para no dejar chorretones ni manchas alrededor

La pintura en aerosol es una gran alternativa para renovar muebles, objetos decorativos o piezas metálicas, en poco tiempo y sin dejar marcas de brocha o rodillo en la superficie. Pero, aunque cuenta con varias ventajas, si no la utilizas de la forma adecuada, pueden aparecer errores, como los chorretones sobre la pieza o las manchas de neblina alrededor.
Ten en cuenta que el buen resultado al pintar con aerosol depende menos de cargar la superficie con pintura y más de otros factores. Como, por ejemplo, dominar la distancia, el movimiento, la protección del entorno y la aplicación por capas.
1. Prepara la superficie
El primer paso para lograr mejores acabados al pintar con aerosol pasa por preparar la superficie a trabajar. Considera que el polvo, la grasa o la humedad actúan como una barrera que hace que la pintura no se fije bien. Por ello, pasa un paño sobre el objeto con poco de alcohol o desengrasante suave; así garantizas que no haya ninguna partícula en él.
2. Cubre el área cercana
Para evitar manchar el suelo o los muebles cercanos con partículas finas de pintura, cubre el área de trabajo con plástico o papel periódico. En caso de que pintes objetos pequeños, usa el truco de la caja de cartón: coloca la caja de lado, ubica el objeto dentro de ella y pinta en su interior. Así no se difuminará la pintura en el aire.
3. Mantén la distancia
Muchos cometen el error de usar el aerosol muy cerca de la pieza, lo cual solo crea chorretones. Pero, alejarse demasiado tampoco es bueno, ya que la pintura se seca antes de llegar al objeto y queda con una textura rugosa. La distancia ideal es entre 20 y 30 centímetros de la pieza, permitiendo que la pintura llegue a la superficie con la densidad correcta.
4. Haz un movimiento fluido
Otro motivo por el que quedan chorretones en la superficie al usar la pintura en aerosol es por dejar el difusor activo en un punto fijo. Para evitarlo, debes mover el brazo de forma constante al activar el difusor, haciendo pasadas largas, con la misma velocidad.
5. Aplica capas finas
Al pintar con aerosol, la clave pasa por cubrir la superficie por acumulación y no por intensidad. Esto quiere decir que es mejor que apliques unas tres capas finas, que se adhieran al objeto, que una sola gruesa, que puede llegar a escurrirse del material.
6. Empieza y termina cada pasada “en el aire”
Los puntos de mayor carga al pintar con aerosol son al oprimir el botón para comenzar y al soltarlo para terminar. Por ello, te recomendamos activar el difusor unos centímetros antes de tocar la pieza y soltarlo un poco después de terminarla. De esta forma realizarás una aplicación más pareja.
7. Alterna las direcciones
Para evitar que queden huecos sin pintar, puedes usar la técnica de la rejilla. Comienza pintando la primera capa en dirección horizontal. Deja secar y la segunda capa hazla en pasadas verticales. Así el color se verá más homogéneo y profesional.
8. Respeta los tiempos de secado
Muchas veces, por las prisas y el afán de querer terminar más rápido, aplicamos la siguiente capa de pintura sin que la primera se encuentre seca. Lo cual hace que la pintura se deslice por la superficie. Es primordial que dejes que la pintura seque, respetando el tiempo indicado por el fabricante antes de ir a por la siguiente capa.
Ahora, si a pesar de seguir estos consejos notas un chorretón, no intentes arreglarlo en húmedo con más pintura. Lo más recomendable es quitar el exceso con papel absorbente —sin frotar—, dejar secar, hacer un lijado fino de la zona y aplicar una capa ligera. Pintar con aerosol requiere de moderación y calma; teniendo esto en cuenta, obtendrás mejores y más profesionales resultados.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







