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Geranios en noviembre: cuándo cortarlos, guardarlos o dejarlos en el balcón

3 minutos
Mover las macetas a galerías luminosas o conservar la planta a raíz desnuda en lugares oscuros permite proteger el geranio según el espacio disponible.
Geranios en noviembre: cuándo cortarlos, guardarlos o dejarlos en el balcón
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 07 noviembre, 2026 15:00

Llega noviembre y los geranios del balcón todavía sacan alguna flor, pero las noches ya se hacen más frías. Es normal que te preguntes si debes tomar alguna medida o cambiar la rutina de cuidado. Si se quedan fuera, se podan o se resguardan depende del clima de tu zona y, sobre todo, de la temperatura nocturna.

Los geranios (Pelargonium) no aguantan las heladas, por lo que debes actuar antes de la primera helada. Conoce cuándo hacerlo, cómo podarlos y las dos formas de guardarlos.

Cómo reconocer el momento de actuar

Una referencia práctica es empezar cuando las noches bajan de unos 7 °C o cuando se anuncia una helada. Una helada fuerte destruye los geranios que están en el exterior, por lo que hay que pasarlos a maceta, tomar esquejes o guardarlos a raíz desnuda antes de que bajen mucho las temperaturas.

Si vives en una zona sin heladas, pueden quedarse en el balcón. Colócalos junto a una pared, resguardados de la lluvia y del viento, y vigila la previsión durante todo el invierno.

La poda de conservación

Antes de guardarlos, haz una limpieza con tijeras limpias:

  • Retira las flores secas.
  • Quita las hojas amarillas.
  • Corta los tallos débiles o dañados.
  • Recorta la planta entre un tercio y la mitad de su altura.

Revisa también que no haya plagas antes de meterlos en casa, y no te asustes si pierden hojas al cambiar de sitio. Es lo normal y vuelven a brotar.

Formas de resguardarlos

El método más sencillo es protegerlos en maceta. Si el geranio ya está en una, basta con moverla. Si estaba en el suelo, trasplántalo a un recipiente con sustrato universal, no con tierra de jardín, que pesa y se encharca. Riega a fondo al principio y después solo cuando la superficie se seque.

Colócalo donde reciba mucha luz y la temperatura sea fresca, como una galería, un porche cerrado o una ventana luminosa. Con poca luz los tallos se alargan y se debilitan.

La otra opción, si tienes poco espacio, es resguardar tus geranios a raíz desnuda. Saca la planta, sacude la tierra de las raíces y guárdala en una bolsa de papel o colgada, en un lugar fresco y seco. El lugar debe ser oscuro y que nunca llegue a helar. Un trastero, un garaje sin calefacción o un sótano pueden servir.

Las hojas se caerán. Revisa de vez en cuando que los tallos sigan firmes. Hacia marzo, poda hasta el tejido verde y firme, trasplanta a una maceta con sustrato y riega.

Tres cuidados que evitan problemas

  • Riega muy poco: en invierno la planta casi no crece, y el exceso de agua es lo que más pudre las raíces.
  • Suspende el abono: la planta descansa, y fertilizarla solo provoca brotes débiles.
  • No pongas plástico directamente sobre las hojas: retiene humedad y provoca pudrición. Si el geranio se queda fuera y anuncian helada, cúbrelo con una tela antiheladas sujeta con una estructura que no toque el follaje, y retírala por el día.

La planta que parecía acabada en noviembre no tiene por qué perderse. Con una poda a tiempo, poca agua, nada de abono y un sitio fresco donde no hiele, el geranio aguanta el invierno y rebrota cuando vuelve la luz.

En cuanto pase el riesgo de heladas, puedes sacarlo de nuevo al balcón. Y si dudas entre dos métodos, prueba con ambos en plantas distintas, así sabrás cuál funciona mejor en tu casa.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.