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Cómo trasplantar tus plantas de jardín favoritas a una maceta antes de que llegue el frío

4 minutos
¿Quieres salvar tus plantas favoritas antes de que llegue el frío? Así puedes pasarlas del jardín a una maceta sin descuidar sus raíces.
Cómo trasplantar tus plantas de jardín favoritas a una maceta antes de que llegue el frío
Escrito por Gabriela Matamoros
Publicado: 13 septiembre, 2026 20:00

Cuando las temperaturas empiezan a bajar, algunas de las plantas que alegraron el jardín durante los meses cálidos pueden necesitar protección. Trasplantar plantas a una maceta y llevarlas a un espacio resguardado es una posibilidad para conservar determinadas especies, pero no todas responden de la misma manera.

Plantas tropicales, pelargonios, coleos, algunas begonias e impatiens pueden ser buenas candidatas. En cambio, muchas perennes y arbustos resistentes necesitan atravesar un periodo de frío y reposo. Por eso, antes de sacar la pala, identifica la especie y comprueba qué cuidados requiere.

Comprueba si realmente necesita pasar el invierno dentro

Algunas plantas resistentes están adaptadas a permanecer al exterior y trasladarlas a un ambiente cálido puede alterar su ciclo natural. Otras requieren un procedimiento diferente. En el caso de dalias, cannas y begonias tuberosas, dependiendo del clima y de la especie, puede ser preferible extraer y almacenar sus órganos subterráneos durante el periodo frío en lugar de mantener toda la planta creciendo en casa.

Prepara la maceta y el sustrato antes de excavar

Escoge una maceta suficientemente grande para albergar el cepellón y comprueba que tenga orificios de drenaje. Ten preparado también el sustrato antes de retirar la planta del jardín.

Utiliza una mezcla formulada para plantas en maceta en lugar de llenar el recipiente únicamente con tierra del jardín. Esta puede compactarse dentro del contenedor y dificultar el drenaje y la aireación de las raíces.

Riega antes de sacar la planta del jardín

Un riego previo ayuda a mantener hidratada la planta y facilita que la tierra permanezca unida alrededor de las raíces. Después, excava a su alrededor procurando obtener un cepellón tan amplio e intacto como resulte práctico.

Manipula las raíces con cuidado y evita retirar innecesariamente la tierra adherida. El objetivo es reducir el estrés que supone pasar de crecer directamente en el suelo a hacerlo dentro de un recipiente.

Plántala aproximadamente a la misma profundidad

Coloca un poco de sustrato en el fondo de la maceta y sitúa el cepellón de manera que la planta quede aproximadamente a la misma profundidad a la que crecía en el jardín. Rellena los laterales y presiona suavemente con las manos, sin compactar demasiado.

Después del trasplante, riega hasta observar que el exceso de agua sale por los orificios de drenaje. Esto ayudará también a asentar el nuevo sustrato alrededor de las raíces.

Revisa posibles plagas antes de entrar en casa

Antes de colocar la maceta junto a tus plantas de interior, inspecciona el envés de las hojas, los tallos, el cepellón y el propio recipiente. Algunos insectos que pasaban inadvertidos fuera pueden convertirse en un problema una vez dentro.

Mantener la recién llegada separada de las demás plantas durante unas tres o cuatro semanas permite observar si aparecen señales de plagas antes de incorporarla al resto de la colección.

Acostúmbrala gradualmente al interior

Incluso una ventana que parece muy luminosa suele proporcionar bastante menos luz que el exterior. Pasar directamente del jardín a un rincón de la casa puede representar un cambio brusco para la planta.

Siempre que sea posible, realiza una transición gradual y busca después un espacio con la cantidad de luz adecuada para la especie. Algunas plantas pueden perder parte de sus hojas mientras se adaptan sin que esto signifique necesariamente que no sobrevivirán.

Ajusta el riego y el fertilizante

Una vez dentro, el sustrato puede tardar más en secarse y muchas plantas reducen su crecimiento. Mantener la misma frecuencia de riego del verano podría dejar las raíces demasiado húmedas.

Comprueba el sustrato antes de regar en lugar de seguir un calendario fijo. Si la planta no presenta crecimiento activo, también puede ser necesario reducir o suspender temporalmente el fertilizante.

Evita además aplicar una poda drástica como regla general. Algunas especies toleran o incluso se benefician de determinados recortes, mientras que otras requieren un manejo diferente.

Trasplantar plantas a una maceta antes de que bajen demasiado las temperaturas requiere algo más que cambiar el lugar donde crecen. Identificar qué especies necesitan protección, conservar el cepellón y adaptar gradualmente la luz y el riego puede ayudarlas a atravesar esta etapa en mejores condiciones y regresar al exterior cuando el clima vuelva a ser adecuado.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.