Poto con hojas gigantes ¿Cómo lograr que dupliquen su tamaño con un tutor?

Si hablamos de potos, es probable que lo primero que se te venga a la mente sea la planta colgante, con tallos delgados y hojas del tamaño de la palma de la mano. Pero ten en cuenta que esta no es la forma del poto en la naturaleza.
En las selvas tropicales —de donde es originaria—, esta planta trepa por los troncos de los árboles. Y esta acción hace que sus tallos se vuelvan gruesos y las hojas agranden su tamaño, viéndose más llamativas y frondosas. Puedes replicar esto en casa, incentivando su crecimiento vertical, con la ayuda de un tutor.
¿Cómo colocarle un tutor vertical al poto?
Ten en cuenta que, para que las hojas del poto aumenten su tamaño, no vale cualquier soporte de plástico o madera solo. Lo ideal es que utilices un tutor revestido de musgo sphagnum o fibra de coco. Tan solo vas a colocarlo en el centro de la maceta y atar los tallos a él.
Eso sí, es clave que mantengas el tutor siempre húmedo, pulverizando agua en él de forma frecuente. Esto permite que las raíces aéreas penetren en el tutor, absorban agua y envíen señales a la planta de que dispone de recursos suficientes para sostener hojas de mayor peso y superficie.
Cuida la ubicación e iluminación
Una vez instalado el tutor, es clave que coloques la maceta en el suelo, para guiar su crecimiento hacia arriba y que tenga mayor espacio para desarrollarse. Así como también ubícala en una estancia con abundante luz indirecta, ya que favorece hojas más amplias y de un verde intenso. Lo ideal sería colocarla cerca de una ventana, pero evita la luz directa porque quemará sus hojas.
Vigila el sustrato y el riego
El poto necesita de un sustrato aireado y con buen drenaje, para que las raíces puedan respirar. Una buena idea es mezclar tierra para plantas verdes con perlita y corteza de pino, que ayude a que el agua drene rápido. Y en cuanto al riego, solo hazlo cuando el sustrato se encuentre completamente seco, ya que el exceso de agua puede causar pudrición de sus raíces.
Nutre en primavera y verano
Ten en cuenta que el poto tiene su época de máxima actividad durante la primavera y el verano. Por ello, es conveniente que en esas estaciones — cada 15 días— lo abones con un fertilizante balanceado o humus de lombriz. Esta nutrición adicional le da la energía necesaria para producir hojas más grandes.
Limpia las hojas y evita la poda
Unas hojas limpias son claves para que el poto respire y haga la fotosíntesis de la forma correcta. Para ello, solo pasa un trapo de microfibras humedecido por cada hoja, en movimientos suaves, retirando el polvo de ellas.
Ahora, muchos creen que podando el poto lo están ayudando, pero es justo lo contrario. La poda constante empuja a la planta a ramificarse hacia los lados, en lugar de agrandar sus hojas. Por ello, lo mejor es dejar que la planta siga su curso ascendente por el tutor sin interrupciones, para que concentre su energía en producir hojas más grandes.
Considera que, con los cuidados correctos, el poto puede crecer de forma vertical entre uno y tres metros. Claro está, de acuerdo al tutor y al espacio que tenga disponible. Comienza a cuidarlo, con paciencia y constancia, y te recompensará con hojas grandes y frondosas.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







