Trasplantar en primavera o en otoño: 5 consejos para elegir el mejor momento

Si hablamos del momento ideal para trasplantar una planta a otra maceta o al jardín, lo más probable es que obtengamos opiniones encontradas. Por un lado, hay quienes consideran que la primavera es perfecta por ser el periodo de crecimiento de muchas plantas. Más otros piensan que el otoño representa una mejor alternativa, por darle más tiempo para que se establezca.
La realidad es que no hay una estación mejor para trasplantar que se aplique a todas las especies. Debes hacer la elección de manera personalizada, observándola y al entorno, así como también comprendiendo lo que ocurre bajo tierra. Te compartimos algunos puntos a considerar para que hagas el trasplante con el menor estrés para tu amiga verde.
1. Revisa si la planta está en reposo o en crecimiento
El primer criterio para trasplantar es el propio metabolismo de tu planta. La mayoría de ellas activan su circulación de savia en primavera, emitiendo raíces jóvenes. En este caso, sería conveniente hacer el trasplante justo allí, ya que las raíces colonizarán el nuevo sustrato en pocas semanas.
Por otro lado, en los árboles caducifolios y arbustos leñosos (como la lavanda), el cambio es más conveniente durante el otoño. Ya que en esa época reducen la transpiración y concentran sus reservas en el arraigo. Eso sí, evita trasplantar cualquier especie durante la floración activa, ya que sus recursos los destinan a crear nuevos pétalos y no al arraigo en el sustrato.
2. Evita trasplantar con calor o frío extremos
Dicen que los extremos no son buenos, y en el caso del trasplante de una planta tienen razón. Si haces uno tardío en primavera, justo antes de una ola de calor, expones a la planta a un estrés hídrico. Algo similar ocurre al final del otoño. Si trasplantas con una helada en puerta, el terreno se congelará cuando la planta todavía no se ha fijado en él. Por ello, deja esta labor solo para cuando las temperaturas se encuentren templadas y estables.
3. Ten en cuenta el tipo de planta
Para las plantas de interior, el mejor momento para hacer el trasplante es a comienzos de la primavera. Cuando la luz natural en las habitaciones aumenta y la calefacción invernal deja de resecar el ambiente.
Ahora, en el caso de las plantas de exterior, hay que hacer una pequeña variación entre árboles y plantas vivaces. Los primeros prefieren el inicio del otoño para asentarse sin la presión del sol abrasador. Mientras que en el caso de las plantas vivaces, la Real Sociedad de Horticultura británica recomienda la primavera para las que se encuentran en jardines con suelos pesados o con tendencia a retener el agua. Así evitarás dejar las raíces expuestas durante el frío invernal.
4. Comprueba el estado del suelo
Antes de trasplantar, debes echar un vistazo al suelo. Y es que si está empapado por lluvias persistentes, tendrá una textura muy compacta, dificultando la labor. Por otro lado, un suelo seco tampoco conviene, porque genera bolsas de aire, deshidratando el cepellón de la planta. Y uno congelado puede dañar las estructuras al intentar sacarla. El momento ideal es cuando la tierra esté húmeda al tacto, pero se suelte con facilidad al apretarla con la mano.
5. Dale tiempo a las raíces para adaptarse
Otro punto que debes considerar para trasplantar tu planta es el tiempo de adaptación posterior. Las amigas verdes necesitan entre cuatro y seis semanas para generar pelos absorbentes en sus raíces y anclarse al nuevo terreno. Si trasplantas en otoño, hazlo con al menos 40 días de antelación a la llegada de las heladas. En el caso del trasplante en primavera, complétalo unas cuatro semanas antes de la llegada del verano y del calor abrasador.
Si observas con detenimiento el tipo de planta, sus raíces, el suelo o el clima en tu ciudad, podrás determinar con mayor precisión el momento correcto para trasplantar. No te dejes guiar solo por el calendario, ya que cada amiga verde tiene requerimientos especiales.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







