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¿Tu orquídea tiene hojas amarillas? Esto es lo que debes hacer

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Desde el ciclo natural de la planta hasta el exceso de riego o falta del mismo, estos son solo algunos de los motivos por los que las hojas de la orquídea pueden tornarse amarillas.
¿Tu orquídea tiene hojas amarillas? Esto es lo que debes hacer
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 14 junio, 2026 16:00

Para los novatos en la jardinería, ver una hoja amarilla en su orquídea suele provocar una alarma inmediata, llegando a pensar que la planta está muriendo. Pero ten en cuenta que el tono amarillo no siempre indica algo malo.

Por ejemplo, si se trata de una hoja en la parte más baja de la planta, la cual se va volviendo amarilla de forma uniforme y lenta, por lo general se debe a su ciclo natural. Pero en otras ocasiones, las hojas amarillas funcionan como un aviso sobre errores en el riego o el estado de las raíces.

¿Por qué las hojas de la orquídea se vuelven amarillas?

Aparte del ciclo natural de la planta, existen varios factores que pueden hacer que las hojas de tu orquídea tomen esa coloración amarilla. Es clave que la observes a detalle y compares lo visto con los siguientes puntos.

  • Riego. Si el amarillo en las hojas de tu orquídea aparece de forma repentina o afecta a varias hojas, el problema suele ser el exceso de riego. Cuando el sustrato permanece empapado por mucho tiempo, las raíces se encharcan, y eso se manifiesta con esta coloración. Ahora si las hojas, aparte de amarillas, están arrugadas, el caso suele ser el contrario: la planta necesita riego.
  • Luz. En caso de que notes manchas amarillas con bordes blancos o negros en las hojas, esto quiere decir que la planta está recibiendo demasiado sol y sufre de quemaduras. Por otro lado, si el amarillo de las hojas viene con una pérdida del vigor general, indica que le falta luz solar.
  • Raíces. Es importante que revises si las raíces tienen un color oscuro o marrón, así como también si se sienten blandas al tacto. Estas señales indican un problema de pudrición. Y es que cuando las raíces están enfermas dejan de enviar agua y nutrientes al resto de la estructura, lo que provoca el amarilleo.
  • Ventilación. Un sustrato muy estancado favorece la aparición de bacterias que causan las manchas amarillas en la hoja.
  • Nutrientes. Cabe la posibilidad de que la falta de minerales, como el nitrógeno o el magnesio, pueda darle esa coloración a la planta. De igual manera un exceso de fertilizantes podría llegar a afectarla.
  • Plagas. La cochinilla algodonosa o la araña roja pueden causar decoloraciones en las hojas de la orquídea, volviéndolas amarillentas.

¿Qué hacer con la hoja amarilla?

Una vez que identificas la posible causa de la hoja amarilla en tu orquídea, tienes distintas formas de proceder. Si se trata de una vieja y que está por completo amarilla, lo mejor es dejarla terminar su ciclo y que se caiga por sí sola.

Ahora, si notas que la hoja cuenta con manchas negras o tiene moho, corta la parte dañada. Para ello utiliza unas tijeras limpias y desinfectadas con alcohol. Luego, aplícale un poco de canela en polvo a la parte que quedó para ayudarla a cicatrizar.

Pero más allá del corte o no, seguir una serie de hábitos simples es la mejor manera de evitar que las hojas de tu orquídea se pongan amarillas. Para ello, ajusta el riego, haciéndolo solo cuando notes que el sustrato está seco; usa una maceta con buen drenaje y sustrato aireado para que las raíces respiren, y dale claridad a tu planta, pero sin sol directo, ya que no lo tolera.

También es conveniente que evites los cambios bruscos de temperatura y la revises cada semana, buscando variaciones de coloración u aspecto. Si mantienes los hábitos de cuidado, es muy probable que tu planta se mantenga sana y lo notes en unas hojas firmes y verdes.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.