¿Deberías poner arroz en tu salero? Mira cuándo sirve (y cuándo no)

Poner granos de arroz en el salero para evitar que la sal se apelmace es uno de los trucos de cocina más extendidos. Pero, ¿es una solución eficaz o se trata de un mito? La respuesta está en un punto intermedio. El truco funciona, pero solo bajo unas condiciones muy específicas, y entendiendo que su poder es preventivo.
El arroz crudo puede atraer y absorber la humedad del ambiente. Al introducirlo en el salero, absorbe el vapor de agua atrapado en el recipiente. De esa forma, ayuda a que los cristales de sal se mantengan sueltos y secos.
Cómo usar el arroz en tu salero para que funcione
Para que esta batalla contra la humedad sea efectiva, sigue estas reglas simples:
- Usa la cantidad justa: no necesitas llenar la mitad del salero con arroz. Con añadir unos 10 o 15 granos de arroz crudo a un salero de tamaño estándar es suficiente.
- Reemplaza el arroz con frecuencia: el arroz no tiene una capacidad de absorción infinita. Cámbialo cada un par de semanas o una vez al mes, sobre todo si vives en un clima húmedo.
- Asegúrate de que el recipiente esté bien cerrado: este truco solo funciona con un salero de mesa o un recipiente relativamente hermético. En un salero abierto, el arroz se saturará de inmediato y no tendrá efecto.
En qué casos el arroz es inútil
Debes ser realista y entender las limitaciones de este método. El arroz no es una solución mágica.
- No funciona para ponerlo en un molinillo, ya que los granos de arroz son duros y pueden atascar o incluso romper el mecanismo de molienda de tu molinillo de sal.
- No es eficaz en el azucarero porque, aunque el azúcar también se apelmaza, la humedad absorbida por el arroz podría crear un entorno ideal para el crecimiento de bacterias.
- No sirve para sal que ya está húmeda, porque el arroz es un agente preventivo. Ayuda a que la sal seca no se apelmace, pero no tiene la capacidad de secar un bloque de sal que ya está hecho terrones.
Alternativas al arroz que también son eficaces
Aunque el arroz funciona, la mejor forma de prevenir que la sal se humedezca es colocarla en un recipiente hermético. Pero, si no posees uno de esos recipientes, también puedes optar por colocar una bolsita de gel de sílice de grado alimentario dentro del salero. Es mucho más eficaz que el arroz para absorber la humedad y se puede regenerar en el horno, horneando las perlas durante 1 o 2 horas a baja temperatura.
En el caso de la sal gruesa, la mejor forma de evitar el apelmazamiento es colocarla dentro de un buen molinillo. Así, solo la mueles en el momento de usarla.
El truco del arroz en el salero no es un mito; es una pequeña ayuda para resolver un problema común, siempre que sepas cómo y cuándo usarlo. Ahora bien, si la sal ya está apelmazada, lo mejor es empezar de cero. Vacía el frasco, límpialo bien, sécalo por completo y rellénalo con sal nueva. Añade unos granos de arroz y comprueba cómo se mantiene suelta durante las próximas semanas.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







