Lo que no debes hacer después de una noche de insomnio

Al salir a la calle, mira al cielo y fija la mirada en un punto del firmamento. Se producirá una reacción bioquímica que ayuda a disminuir la hormona encargada del sueño.
Lo que no debes hacer después de una noche de insomnio
Mario Benedetti Arzuza

Revisado y aprobado por el médico Mario Benedetti Arzuza el 27 enero, 2021.

Escrito por Aydee Castaño, 08 febrero, 2014

Última actualización: 27 enero, 2021

Si sufres de insomnio, debes tener en cuenta que hay algunas cosas que es mejor no hacer después de pasar una noche en vela. Si evitas hacerlas, podrás afrontar mejor el día y no notarás cambios radicales en tu cuerpo. Además, cuando te lo propongas, podrás conciliar el sueño con mayor facilidad.

Si bien a continuación vamos a comentarte algunas pautas generales que pueden ser de ayuda, debes darle prioridad siempre a las recomendaciones de tu médico de cabecera. Asimismo, si tienes problemas de insomnio crónico, lo ideal es que te informes con detalle de lo que supone una buena higiene del sueño, para que puedas aprovechar sus beneficios y descansar mejor.

1. Beber bebidas energéticas

Bebidas energéticas

Después de una noche sin dormir, puedes echarte una siesta o beberte un rico café (como parte de un desayuno saludable), pero no es recomendable que consumas bebidas energéticas. Esto es porque sus efectos pueden percibirse en el organismo durante horas, así no lo “notes”.

Por ejemplo, si te tomas una (o varias) bebidas energéticas para mantenerte activo un rato, y luego te vas a dormir, la cafeína presente en las mismas seguirá haciendo efecto, por lo que es muy probable que no puedas dormir con facilidad.

Si quieres cuidarte después de una noche de insomnio, bebe abundante agua a lo largo del día. Te ayudará a estar bien hidratado, mitigar la sensación de pesadez y cansancio, entre otras molestias.

Y así como es recomendable que evites las bebidas energéticas, también lo es evitar las bebidas industriales en general (refrescos de cola, aguas saborizadas, tés, etc.). En su lugar, opta por bebidas naturales, como las infusiones herbales o los zumos de frutas.

2. Comer demasiado (y mal) o no comer

Todos los extremos son perjudiciales para la salud. Y después de una noche de insomnio, lo último que debes hacer es descuidar tu alimentación.

Ten en cuenta que dependiendo de lo que comas, te sentirás mejor o peor de fuerzas, ánimo y demás. Por ello, si has pasado una noche en vela, evita caer en la tentación de atiborrarte de comida chatarra, chucherías y productos industriales al día siguiente. Estos no van a ayudarte a espabilarte, ni te van a nutrir, sino que van a aumentar la pesadez así como la ansiedad por comer.

No es lo mismo tomar una comida sana y nutritiva, que tomarse un conjunto de snacks industriales. Estos últimos pueden darte la impresión de que te dan un “extra de energía”, pero este efecto suele ser pasajero y no supone mayores beneficios.

3. Prescindir de la actividad física

Cuando no has tenido una buena noche, es normal que te sientas bajo de energía y con una sensación de pesadez bastante incómoda. La idea de quedarte en la cama o en el sofá todo el día puede parecer muy tentadora en ese escenario, pero es lo que menos te favorece.

Cuanto más sedentaria sea tu jornada, peor te sentirás. El cansancio se prolongará todo el día y posiblemente el sueño te logre vencer en el lugar menos indicado y a la hora menos oportuna.

Recuerda que las consecuencias del sedentarismo en el organismo son variadas, incluso en lo que respecta a la alteración de los ritmos circadianos.

Por ello, lo mejor es intentar hacer algo de ejercicio suave. Una caminata de media hora combinada con una sesión de yoga relajante o una rutina de estiramientos pueden ser útiles para descargar el cuerpo y ayudarlo a dormir mejor por la noche.

Los ejercicios cardiovasculares ayudan a liberar adrenalina, lo que mantendrá el cuerpo despierto y agitado. Por lo que deberás evitarlos si quieres descansar después de una noche de insomnio.

También hay un truco que puedes poner en práctica: cuando salgas a la calle, mira al cielo. Si ves que se encuentra despejado y azul, procura fijar la mirada unos cuantos minutos en un punto del firmamento. Esto produce una reacción bioquímica que ayuda a disminuir la producción de melatonina, hormona que provoca el sueño.

4. Echarte una siesta de más de 15 minutos

Si bien tomar una siesta de 20-25 minutos puede ser muy reparadora, ir a dormir dos, tres o cuatro horas durante el día después de una noche de insomnio puede ser perjudicial. Esto es porque esas largas siestas no ayudan a descansar realmente, sino a prolongar la pesadez y la sensación de malestar general. Además, tomar una siesta muy larga puede impedir que luego, por la noche, puedas conciliar el sueño con facilidad.

Puedes prepararte para tomar una siesta y colocar una alarma (o varias, si ves que te cuesta levantarte) 20 minutos después aproximadamente.

5. Llenar tu rostro de maquillaje

Por la noche, el cuerpo realiza un sinfín de funciones esenciales para mantener su equilibrio. Por ello, conciliar bien el sueño no solo es esencial para afrontar de manera adecuada el día a día, sino para cuidar la salud ¡y la belleza!

Después de una noche de insomnio, evita llenar tu rostro de maquillaje. Por mucho que tu rostro se vea pálido, ojeroso y con ojos irritados, si lo llenas con maquillaje, se verá peor.

Ten en cuenta que, durante la noche, mientras duermes, la piel realiza diversos procesos fundamentales para regenerarse y liberarse de toxinas. Si las células no pueden cumplir las funciones que normalmente realizan durante el sueño, al día siguiente la piel luce cansada y marchita.

Así pues, lo mejor que puedes hacer por tu piel al día siguiente es: limpiarla con delicadeza, aplicarle una buena crema hidratante (acorde a tu tipo de piel), aplicarte bolsitas de manzanilla tibia sobre los párpados para aliviarlos, y si tienes un colirio en casa, puedes aplicártelo para aliviar la irritación de los ojos.

Si tienes que salir, dale prioridad a todo esto y trata de que el maquillaje sea lo más ligero posible.

El sueño es vital para nuestra salud

El insomnio afecta al cuerpo de muchas maneras. Por ejemplo, perjudica la concentración, el estado de ánimo, el aspecto, el desempeño laboral e incluso las relaciones sociales. No obstante, hay que tener en cuenta el insomnio afecta de manera particular a cada persona. Por ende, lo que alguien puede experimentar intensamente, otra persona puede apenas notarlo.

Estas pequeñas recomendaciones que te hemos compartido vienen a ser pautas generales que pueden ajustarse, según sea el caso. Sin embargo, ponerlas en práctica resulta beneficioso y puede ayudar a que “el día después” sea más llevadero.

Si el insomnio persiste y se vuelve crónico o notas otro tipo de síntomas, es recomendable que visites a tu médico. El especialista podrá ahondar en las causas que te están impidiendo dormir bien y te indicará el tratamiento más oportuno para tu caso.