Miedo a estacionar un carro: por qué ocurre y cómo superarlo

¿Sentiste ansiedad o estrés ante la situación de aparcar un vehículo? Le ocurre a millones de conductores y es un problema que se aborda con práctica y autoconfianza.
Miedo a estacionar un carro: por qué ocurre y cómo superarlo
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz.

Escrito por Jonatan Menguez

Última actualización: 05 diciembre, 2022

Muchos conductores estarán de acuerdo con la afirmación de que aparcar es una de las acciones más complejas del manejo. Aún más difícil es aprender a hacerlo, instancia que frena y paraliza a muchas personas, hasta el punto de que abandonen la práctica. El miedo a estacionar un carro es un problema extendido que requiere la comprensión de por qué sucede y los consejos para superarlo.

Se trata de una acción que implica suma concentración y precisión, y los sentimientos de miedo solo empeoran la situación. De todas formas, es necesario atravesar un periodo de tensión para poder conseguir la experiencia necesaria que permita aparcar con paciencia.

Lo importante es que el temor a afrontar esta instancia no detenga la práctica del manejo, algo que ocurre y hace abandonar por años a muchas personas. En principio, conviene descubrir los motivos por los que se genera. Una vez que se tiene mayor consciencia, es más sencillo aplicar los consejos para superar el miedo a estacionar un carro.

¿Qué significa aparcofobia, o miedo a estacionar un carro?

Miedo a estacionar un carro: por qué ocurre y cómo superarlo
Los espacios estrechos pueden ser una causa de estrés a la hora de estacionar.

El miedo a aparcar es tan común que muchos profesionales ya utilizan un término específico para nombrarlo: aparcofobia. Se trata de un momento donde se atraviesan síntomas de ansiedad y estrés, debido a múltiples factores. Por ejemplo, la desconfianza, la falta de experiencia, la baja autoestima o el temor a provocar la ira del resto de los conductores.

Todo esto puede generar un miedo a enfrentar la situación que derive en el abandono total de la práctica del manejo. Son muchos los conductores que pasan por esto, por lo que importantes marcas automotrices enfocan su desarrollo tecnológico en facilitar el aparcamiento. Según encuestas realizadas por el fabricante Nissan, un 27 % de los conductores británicos se sienten inseguros al estacionar.

Alarmas para indicar cercanía, espejos automáticos, sensores para medir la distancia y cámaras traseras son algunos elementos que los modelos fueron incorporando. Sin embargo, aunque pueden facilitar la técnica, ninguno de ellos evita que se deba enfrentar el temor para conseguir experiencia.



¿Por qué se produce el miedo a estacionar un carro?

Se trata de un temor tan común como comprensible. Aprender a conducir es, también, atravesar diferentes sensaciones que producen nervios y estrés. Ya sea por el miedo a generar un accidente, por las reacciones de conductores más experimentados o por simple inexperiencia, manejar requiere práctica y perseverancia.

Dentro de dicha práctica, la situación de estacionar acumula algunas de las posibilidades más temidas, como provocar una fila de vehículos o rozar uno ya aparcado. Son muchos los conductores que desarrollan una fobia al aparcamiento, incluso algunos experimentados.

No obstante, es mucho más frecuente en los novatos que recién terminan el curso en autoescuela o las prácticas en sitios tranquilos. Tal situación se modifica drásticamente al tomar avenidas o calles transitadas con decenas de coches aparcados y espacios reducidos.

Este miedo trae un efecto negativo en cadena, ya que produce resistencia a volver a intentarlo. Sin embargo, practicar es la única manera de superar la instancia. Al principio, es importante el apoyo familiar o de cualquier persona de confianza. En lo posible, estas personas deberían al conductor en sus primeras salidas con el vehículo.

¿Qué síntomas y consecuencias produce?

Si bien se trata de un problema común que se soluciona adquiriendo experiencia, es posible que para algunos conductores se extienda en el tiempo. También, podrían resultar más graves los síntomas como la sudoración, los entumecimientos, los escalofríos, las palpitaciones y hasta la dificultad para respirar.

Son efectos vinculados a la ansiedad y el estrés de enfrentar una situación compleja. En los casos graves, es aconsejable el abordaje en terapia. El miedo a estacionar un carro puede traducirse en malos movimientos ocasionados por la presión, los cuales terminan empeorando la acción. Además, es posible que genere las siguientes consecuencias.

  • Ir a sitios tranquilos. Lo que ocurre con más frecuencia es que se adopten medidas evasivas a la situación de estacionar bajo estrés. Por ejemplo, manejar solo en lugares sin tránsito o durante los fines de semana.
  • Alquilar parkings costosos. Puede que la persona termine abonando elevadas tarifas en un aparcamiento de manera innecesaria.
  • Conducir de noche. Otra conducta evasiva puede ser tomar el vehículo solo durante la noche, cuando hay menos tránsito y más espacio para estacionar.
  • Recurrir al transporte público. Algunos conductores optan por hacer un abandono parcial de la práctica, moviéndose en transporte público en situaciones en las que sería más conveniente hacerlo en carro.
  • Abandono total. Por último, la consecuencia más grave es una frustración que lleva a dejar de conducir por años, lo que implica perder la práctica.

Consejos para superar el miedo a estacionar un carro

Miedo a estacionar un carro: por qué ocurre y cómo superarlo
La práctica hace al experto. ¡No dejes de estacionar el carro!

Hay varias maneras de abordar la problemática con el objetivo de mejorar gradualmente. Se debe tener en cuenta que el miedo a aparcar solo se trabaja con experiencia. Por lo tanto, los consejos se enfocan en enfrentar la situación estresante para que, poco a poco, deje de serlo.

Aprender la técnica clásica para estacionar

Existen una serie de trucos que se mantienen infalibles al momento de aparcar. Es cierto que la presión del momento dificulta las acciones, pero mientras más se tengan presentes y se apliquen, más rápido se mejorará. En principio, se recomienda disminuir la marcha y colocar balizas para advertir al conductor de atrás sobre el movimiento.

Para efectuar la técnica de estacionar en paralelo, se debe frenar el coche a la misma altura que el que está aparcado por delante. Luego, girar el volante por completo e ingresar en el espacio. Cuando se llega a un ángulo de 45 grados, chequear que la rueda delantera coincida con el paragolpes del auto de adelante. Girar el volante por completo hacia el lado opuesto y terminar de acomodar el vehículo, siempre a una distancia similar entre el coche de adelante y el de atrás.

Tomar consciencia

No se debe abordar el momento creyendo que se puede evitar la ansiedad, el miedo y el estrés. Para la mayoría de los conductores, son inevitables, por lo que se recomienda ser consciente y enfrentarlos. Siempre se debe intentar mantener la calma y tratar de no preocuparse por el juicio de los demás, aunque estén haciendo ruido con la bocina.

Mucha práctica para superar el miedo a estacionar un carro

Si se dispone de un espacio adecuado, colocar sillas adelante y atrás e intentar aparcar en el medio. La práctica es la única forma de mejorar la técnica y borrar, poco a poco, el sentimiento de ansiedad. Aunque no es lo mismo estacionar de esta forma que cuando hay coches detrás, hacerlo repetidas veces aumenta la confianza y la soltura.

Confianza y memoria

Son esas sensaciones que causan confianza en las que hay que enfocarse. Cuando se logren avances positivos en algunos movimientos, hay que recordarlos para facilitar su asimilación y repetición. Luego, se puede continuar por los siguientes pasos con una base más sólida.

No hay edad

Puede que muchas personas hayan relegado a lo largo de su vida el aprendizaje de conducir. Esto representa un agravante en la desconfianza, debido a la sensación de creer que ya es tarde para hacerlo. Sin embargo, no hay una edad específica para aprender, y es posible mejorar las habilidades de manejo y aparcamiento también en adultos mayores.



Tener tiempo y buscar ayuda terapéutica

Un último aspecto a tener en cuenta es salir de casa con tiempo. Si se está llegando tarde a un lugar importante, la presión por aparcar rápido aumenta la ansiedad. Es mejor algunos minutos para hacerlo con paciencia. En los casos donde se dificulta mucho superar los miedos, existen terapeutas que trabajan estas cuestiones y otras vinculadas al estrés de conducir.

Entre estas situaciones, destacan enfrentarse a la entrada de un garaje, con frecuencia muy estrechas, o a la subida de una pendiente, donde se deben incrementar las revoluciones del motor. Los psicólogos trabajan estos miedos fomentando la práctica, la toma de decisiones y la confianza.

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