¿Qué es la misokinesia? Causas y cómo superarlo

Una de las hipótesis explicativas sobre la misokinesia reserva un papel relevante a las neuronas espejo. Conoce más sobre esta condición.
¿Qué es la misokinesia? Causas y cómo superarlo
Maria Fatima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fatima Seppi Vinuales el 19 octubre, 2021.

Última actualización: 19 octubre, 2021

Golpear los dedos de manera repetida sobre la mesa; mover las piernas mientras se habla o se mira televisión; cualquier otro movimiento repetitivo, encadenado o secuencial puede no tener importancia para algunos. No obstante, para otros es un verdadero malestar. De eso se trata la misokinesia.

Es un problema psicológico que muchos no saben que padecen, pero que puede tener repercusiones en la vida social. ¿Cómo se manifiesta exactamente? ¿Qué hacer para abordarlo? A continuación, lo detallamos.

¿Qué es la misokinesia?

De raíces griegas, la misokinesia proviene de «miso» que significa odio, y «kinesia» que se refiere a los movimientos. En primer lugar, hay que reconocer su extrañeza; no mucha gente la conoce ni sabe que la tiene. Por lo tanto, tampoco hay demasiadas investigaciones al respecto.

La misokinesia es el rechazo por los movimientos pequeños y repetitivos de otras personas. Estos provocan una respuesta negativa de fuerte intensidad emocional, acompañada de nerviosismo o malestar.

Suele confundirse con la misofonía, que se refiere a ese mismo rechazo, pero en relación a los sonidos. Son similares, pero no son lo mismo. A su vez, pueden presentarse juntos, pero tampoco en todos los casos.

Un abordaje científico sobre la misokinesia – de tipo exploratorio y con una muestra compuesta por 4100 personas (la mayoría estudiantes universitarios) – fue liderado por Sumeet Jaswal de la Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá, PhD en Psicología.

Entre los hallazgos más importantes determinó que alrededor de 1 de cada 3 personas experimenta misokinesia, y no necesariamente corresponde con alguna población clínica. Es decir, el equipo investigador planteó que es un malestar que se presenta con más frecuencia de lo que se cree.

¿Qué es la misokinesia?
La misokinesia puede provocar irritabilidad y problemas de concentración en la persona afectada.

Síntomas de la misokinesia

Los síntomas de la misokinesia pueden variar en cada persona. Sin embargo, en general, suelen ser los siguientes:

  • Nerviosismo e irritación ante los movimientos repetitivos de otras personas.
  • Incomodidad, deseo de marcharse del lugar o alejarse de quien ejecuta los movimientos.
  • Aislamiento social como medida para evitar exponerse a los movimientos repetitivos.
  • Dificultad para concentrarse y continuar con las tareas debido a la molestia.

Según el estudio de la Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá, no todas las personas experimentan el malestar de la misma manera. En algunos casos se trata de una ligera molestia, mientras que en otros se trata de una situación que provoca enorme angustia e irritación.

De hecho, hay situaciones más complejas en las que la misokinesia podría incluir no solo movimientos, sino también estímulos visuales, como molestia ante el excesivo e inadecuado uso de signos de puntuación, por elementos «volando» a causa de una brisa o ver a otras personas masticar.



Causas y consecuencias de la misokinesia

Respecto a las causas, aún no existen resultados concluyentes. Una de las hipótesis reserva un papel relevante a las neuronas espejo. Estas neuronas están implicadas en el movimiento, pero también en las sensaciones «espejadas». Es decir, cuando vemos a alguien golpearse y hacer un gesto de dolor, podemos replicar esa sensación y ese gesto debido al rol de las neuronas espejo.

Entonces, en este orden de ideas, las personas que se mueven de forma permanente suelen estar ansiosas o nerviosas, y eso mismo experimentaría quien los observa, como reflejo. Entre sus principales consecuencias están las siguientes:

  • Malestar.
  • Angustia y ansiedad.
  • Nerviosismo.
  • Dificultades para trabajar, estudiar o permanecer junto a ese compañero que realiza los movimientos.

Otra de las hipótesis explicativas tuvo que ver con analizar si existía una mayor sensibilidad visual-atencional. En caso afirmativo, esto derivaría en la dificultad de bloquear los estímulos visuales distractores. Sin embargo, esta explicación fue menos exitosa.



¿Cómo abordar la misokinesia?

Por muy extraño que pueda parecer este cuadro clínico, es importante entender que es real. No importa que, de cierto modo, se conozca  poco sobre él; hay personas que sufren y viven un deterioro a diario por su existencia. Esto es motivo suficiente para validar su sufrimiento y aportar una respuesta.

Su hallazgo invita a continuar con investigaciones para poder profundizar en su conocimiento y en su abordaje. Sin embargo, ello no implica que haya que paralizar la vida hasta tanto. Se pueden buscar diferentes recursos de relajación y respiración.

En caso de que provoque mayor incomodidad, es bueno consultar con terapeutas que acompañen en el desarrollo de herramientas para afrontar los problemas y las molestias. También puede funcionar el hecho de crear imágenes alternativas a la vivencia actual para intentar «apagar» esa imagen o estímulo visual de movimiento permanente.

Ciertas veces, la persona que ejecuta los movimientos no es capaz de registrar que lo hace. Por eso, puede bastar con indicarle de manera respetuosa y tranquila si puede detenerse. Sería bueno explicarle que es un acto que provoca malestar.

Mujer respiración profunda
La técnica de respiración profunda puede ayudar a disminuir las molestias causadas por la misokinesia.

La importancia de continuar las investigaciones

A partir de estos estudios, aunque incipientes y exploratorios, es posible corroborar y recordar la importancia que tiene la tarea investigativa para el avance de la ciencia y, por consiguiente, para el bienestar de las personas.

Aún quedan muchos padecimientos por abordar y conocer en profundidad para poder brindar respuestas y tratamientos. Esta reciente aproximación hacia la misokinesia es solo la punta de un hilo sobre el cual habrá que seguir tirando.