¿Por qué me siento culpable? El drama de las personas sensibles

Raquel Lemos Rodríguez·
05 Enero, 2021
Ten cuidado si eres una persona demasiado sensible. Puede haber gente que lo utilice para manipularte u obligarte a hacer algo que no deseas. Te contamos más en el siguiente artículo.

¿Te sientes culpable muy a menudo? Es normal darle vueltas a la cabeza cuando se tiene un conflicto externo con alguien o con algo. El hecho de pensar que has herido los sentimientos ajenos puede hacer que te fustigues y te sientas mal contigo mismo un tiempo. No obstante, si te limita, te provoca pensamientos obsesivos y te resulta difícil escapar de la espiral de la culpabilidad, quizás seas una de esas personas sensibles en extremo.

La sensibilidad es una cualidad que te permite empatizar muy bien con los demás. Sin embargo, al mismo tiempo, a veces provoca que te eches a la espalda cargas que no deberías estás soportando.

¿Cómo son realmente las personas sensibles?

Muchas veces, las personas sensibles son muy empáticas, pero tienen tendencia a no ser asertivas. Tampoco expresan lo que quieren, generalmente por miedo a la reacción de los demás. Esto suele repercutir de forma negativa en su estado emocional. ¿Te pasa a menudo? ¿Crees que puedas ser una persona sensible? Vamos a descubrirlo.

Dudan acerca de todo

Persona sensible pensando en la hierba.

Las personas sensibles tienen una compañera inseparable: la duda. Por ello, si formas parte de este grupo, no importa lo claro que creas tener algo, en cualquier momento todo puede cambiar, y con ello, tus propias emociones.

El gran problema de las dudas es que te sentir culpable. ¿Por qué? Porque las decisiones que tomes jamás podrán agradar a todo el mundo. Tiendes a fijarte en cada detalle, a analizar todo al milímetro antes de decidirte.

Si tuvieses todo el tiempo del mundo para sopesar los pros y los contras, no acabarías nunca. Sin embargo, como siempre llega el momento en el que no te queda otra, te declinas por una opción, pero siempre acabas considerando que ha sido muy precipitada.

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Son grandes pensadores

Las personas sensibles piensan, piensan y piensan. ¿Reflexionas sobre todo, incluso sobre ti mismo a menudo? Entonces es probable que tú también seas sensible.

Es probable que puedas presumir con orgullo de tener un mundo interior muy rico. Sin embargo, esta capacidad para reflexionar puede hacer que le des más vueltas de las que debieras a algo que no te hace bien. Así, recuperando el ejemplo del amigo que se enfada, empezarás a tener pensamientos sobre cómo habría terminado la situación si hubieses actuado de otra forma y te culparás por no haberlo hecho.

Todo esto te sumirá en un bucle sin sentido, ya que pensar sobre el pasado no solucionará lo que ya está hecho. Es positivo pensar, recuérdalo, pero no que estos pensamientos giren sin parar y terminen siendo obsesivos porque, quizás en algún momento, puedan derivar en ansiedad.

Se definen por ser educados y respetuosos

La tendencia que tienes a sentirte culpable hace que vigiles cuidadosamente cada paso que das para no hacer sentir mal a nadie. Recuerda que tienes una gran empatía, aunque esto puede volverse en tu contra.

Tu exceso de respeto y educación puede hacer que otros te manipulen, ya que pensarán que bajo ningún concepto te rebelarás ni defenderás tu posición. Cuidado con esto, pues hay personas que intentarán sacar provecho de tus buenas intenciones.

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Buscan la soledad

Las personas sensibles buscan y necesitan la soledad.

Si eres del grupo de las personas sensibles, en ocasiones es posible que te sientas desbordado por las multitudes. Hay un montón de emociones que fluctúan a tu alrededor, de reacciones ante las que debes lidiar. Esto, que está sujeto a una necesidad imperante de control, puede resultar agotador.

Por eso, en contra de lo que cree la gente, para ti la soledad es un verdadero respiro. Esto no significa que no te guste estar con la gente, sino que muchas veces necesitas el silencio para que tu mente se calme.

Acepta y asume tus errores, no los de otros

Debes aprender a dejar de sentirte mal por todo lo que ocurre en tu vida. Habrá veces que te equivoques y debas pedir disculpas; otras, serán los demás lo que yerren y deban disculparse ante ti. El ser humano aprende a base de caídas.

Como ya hemos mencionado, debes tener cuidado con la gente que te rodea. Es probable que existan personas que se crean con el derecho a utilizarte para obtener beneficios porque piensen que tu reacción va a ser pasiva y servilista.

Demuéstrales que se equivocan. La sensibilidad no es sinónimo de indefensión ni de debilidad: es una muestra de empatía y de capacidad emocional muy alta, que no todo el mundo posee.

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