Beso blanco: ¿qué es y cómo se hace?

El beso blanco se ha hecho muy popular los últimos años. Analizamos qué es, cómo hacerlo y sus potenciales riesgos.
Beso blanco: ¿qué es y cómo se hace?
Isbelia Esther Farías López

Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López.

Última actualización: 01 junio, 2023

El beso blanco, también conocido como bola de nieve o snowballing, es una práctica sexual que ha cobrado gran interés los últimos años. No es para nada una invención reciente, ya que con este nombre se registra desde al menos la segunda mitad del siglo XX. Hay muchas formas de llevarla a cabo, y a menudo se ignoran los riesgos asociados a ella.

El snowballing se ha hecho tan popular debido a las películas para adultos. En estas es un acto común, de manera que la masificación de este contenido entre la población ha llevado a asumirla como una práctica regular. El día de hoy exploramos qué es, sus variantes y por qué no es tan inofensiva como parece.

¿Qué es y cómo se hace el beso blanco?

En términos muy simples, el beso blanco consiste en recibir dentro de la boca el semen del hombre cuando eyacula. Después, sin tragarlo, elevarse y besar en los labios al eyaculador o a un tercero para pasarle el fluido. Ambas formas se consideran beso blanco, de manera que se pueden distinguir dos tipos bien diferenciados:

  • Besar a la persona que ha eyaculado sobre la boca y pasarle el semen (y este a su vez hace lo propio continuando con el beso).
  • Besar a un tercero, aquel que no ha eyaculado sobre la boca, pero que está presente en la habitación.

Como mínimo, el snowballing involucra a dos personas, pero no existen límites en cuanto a sumar más. En efecto, la «cadena» que se crea al momento de traspasar el semen puede ser entre dos, tres, cuatro y más personas. Al hacer esto, el líquido seminal se integra con la saliva de cada portador, lo que aumenta su volumen cada vez que se besa a alguien más.



A pesar de esto último, hay quienes consideran que el snowballing solo se hace con la persona que ha eyaculado en primer lugar. En países de habla inglesa se utiliza el término cum swapping (intercambio de semen) para hacer referencia al intercambio de semen que se hace entre personas que no lo han eyaculado. Aun así, ambos se usan de manera indistinta.

Este tipo de práctica sexual se puede realizar tanto en una pareja heterosexual, como en los encuentros íntimos entre dos hombres. Pese a ello, en sus inicios se popularizó entre los hombres que tienen sexo con hombres. Los que participan de tríos sexuales suelen usar este beso para unir a todos los integrantes del juego en el final.

Ya hemos mencionado que la práctica se hizo popular por las películas para adultos (donde utilizan variantes, como el bukkake). Un motivo singular que llevó a su conocimiento fue a través de la película Clerks (1994), la ópera primera de Kevin Smith. En ella un personaje se apoda Snowball debido a que disfruta de practicarla. El éxito de la película derivó a que millones conocieran de ella.

Riesgos del beso blanco

Tal y como señala un trabajo publicado en Indian Journal of Sexually Transmitted Diseases and AIDS, el sexo oral puede derivar en infecciones orales, respiratorias y genitales. Aunque en general se considera una práctica de bajo riesgo, se sabe que los cortes en la boca, las encías sangrantes y las llagas en la mucosa bucal aumentan las posibilidades de infección.

Al no utilizar ningún método que oficie como barrera, afecciones como el herpes, la gonorrea, la clamidia, entre otras, se transmiten rápidamente. Los expertos advierten que las infecciones por VPH son relativamente comunes debido a practicar sexo oral. Dado que el VPH concentra una importante cantidad de cáncer orofaríngeo, los especialistas desaconsejan practicar sexo oral con múltiples parejas.

También conviene señalar que el beso blanco suele ser una práctica que se genera en un contexto de coerción. En principio, casi siempre del hombre hacia la mujer; o en todo caso del hombre que recibe la felación. El consentimiento de todas las partes es imprescindible al momento de realizar la práctica.

¿Qué medidas de precaución se pueden tomar?

Cuándo no tener sexo

Se aconseja hacer el beso blanco solo con personas muy cercanas de las cuales se conoce su historia sexual. La confianza y la seguridad en lo que respecta a su salud es fundamental. Por más excitante que pueda parecer, si la vida se pone en riesgo, los minutos de placer no valen la pena.

Por tanto, resulta imprescindible conocer si la persona tiene o no una ETS. Una analítica puede ser útil en estos contextos, tanto que se recomienda que las partes involucradas se realicen las respectivas pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual. Esto es lo más recomendable, aunque en ausencia de ella se pueden tener en cuenta algunas cosas.

Por ejemplo, si se logra visualizar alguna verruga o lesión en los genitales, lo mejor es retirarse, ya que podría ser VPH, así lo señala un artículo. Ante la duda, lo más recomendable es no ponerse en peligro y buscar otras alternativas para obtener placer. Existen varios casos en los que el hombre o la mujer desconocen que están infectados con algún virus. Y, si bien no tienen una mala intención, pueden ser transmisores.

Como no podría ser de otra manera, el uso de preservativos o barreras bucales anulan de forma inmediata el sentido de la práctica. Hacerla con una pareja estable siempre es lo más adecuado, aunque advertimos la recomendación de una analítica previa. Si se tienen cortes en la boca, aftas y demás, también se debe evitar.



¿Cómo cuidarse en el sexo oral?

Beso blanco.

A menudo, el beso blanco es la culminación del sexo oral (aunque este se puede hacer luego de la masturbación). Dejando a un lado la seguridad de la práctica en sí misma, conviene asumir una serie de principios de seguridad e higiene durante el sexo oral. Se haga o no snowballing, lo cierto es que se infravaloran ambos aspectos al momento de dar o recibir placer de forma oral.

Cuando se dan relaciones casuales o se sospecha de alguna infección, primero hay que pensar en uno mismo. Existen métodos preventivos con diversas texturas o sabores para hacer más divertida la aventura. De esta manera, se pueden satisfacer los deseos del sexo oral.

Según una publicación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las barreras bucales son películas de látex o poliuretano que se usan entre la boca y la vagina o el ano durante el sexo oral. Se debe usar una nueva en cada encuentro.

Adicional a esto, como en cada situación en la que se intima con otra persona, la higiene personal es fundamental. De lo contrario, los malos olores se convierten en un enemigo clave para disfrutar. Además, la falta de limpieza puede hacer que aparezcan otros problemas de salud importantes.

En el sexo hay posturas y juegos para todos los gustos. El beso blanco puede resultar algo sumamente excitante para algunos, mientras que para otros es un acto en el que jamás estarían dispuestos a participar. Por eso, la comunicación previa es fundamental para evitar momentos desagradables.


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